15/12/2017 opinin

Como no pudieron con la democracia, eligieron la violencia...

Sobre los incidentes ocurridos ayer en la Plaza de los Dos Congresos, cuando se intentó tratar la ley de reforma previsional, opinó para Télam Damián Arabia, director de Integridad de las Fuerzas de Seguridad de la Nación.

Damin  Arabia

Por Damin Arabia

Durante la última sesión del Congreso de la Nación, sectores del kirchnerismo, la izquierda, y las mafias sindicales, impidieron por medio de la violencia que un poder del Estado pudiera funcionar.

Las bombas molotov, las gomeras, las piedras, los proyectiles y los fuegos prendidos alrededor del Palacio Legislativo nada tienen que ver con una legítima manifestación. Es lisa y llanamente la violencia ejercida contra el corazón de la democracia y el templo del consenso, a través de grupos de presión.

Los aprietes de diputados de la oposición a bloques minoritarios, y sus dichos incitando a la violencia, representan lo más triste y reprochable de nuestra actual democracia. Los diputados de izquierda agradecían la manifestación pacífica, al tiempo que las piedras caían apenas a unos metros suyos. El diputado kirchnerista José Luis Gioja, decía que "por suerte la manifestación popular le está poniendo un freno al gobierno", mientras un contenedor ardía a su lado. Los diputados Rossi y Kicillof celebraban que el Congreso no pudiera sesionar.

Cambiemos ganó las elecciones presidenciales en 2015 con el 34 % de los votos en primera vuelta para luego imponerse en el balotaje. Esto hizo que conformara un bloque de 89 diputados en la cámara baja y 14 senadores en la cámara alta. En las pasadas elecciones legislativas, obtuvo un sorprendente 42% de los votos, lo que lo ascendió a 107 bancas en diputados y 25 en el Senado. Cambiemos no tiene no mayorías ni quorum propio, ni lo tendrá los próximos dos años. Todas las leyes que se votaron y que se votarán no son posibles sino a través del diálogo y el consenso con las demás fuerzas políticas.

Buena parte de la izquierda y el kirchnerismo desprecian la democracia. La usaron, la utilizaron, mientras las mayorías y los números se lo permitían. Cuando no pudieron con las urnas, eligieron una vez más la violencia. Solo el imperio de la ley, igual para todos, puede garantizar los derechos y las libertades que el Estado de Derecho garantiza. La dirigencia política, en su conjunto, debe repudiar la violencia que irrumpió el funcionamiento de una democracia.

Marco Tulio Cicerón, jurista y filósofo romano, sentenció para la historia que la fuerza es el derecho de las bestias. Como no podían con los votos, eligieron como matones extorsivos impedir que se sesione. Los argentinos no podemos volver a permitirnos tanta violencia.

(*) Director de Integridad de las Fuerzas de Seguridad de la Nación.