14/12/2017 opinin

El renacimiento del "Expreso de Oriente"

Se inauguró la nueva Ruta de la Seda, que une por tren: Azerbayán, Kazajistán y Georgia. Con este nuevo trayecto ferroviario de 846 kilómetros podrán transportarse hasta 17 millones de toneladas de mercancías, de aquí a 2034. Al respecto opinó para Télam el embajador del Azerbayán en la Argentina, Rashad Aslanov.

Rashad Aslanov

Por Rashad Aslanov

En octubre de 1882, cuando Georges Nagelmackers invitó a algunas personas de la alta sociedad a viajar 2.000 kilómetros desde Francia hasta Turquía en un tren de lujo, probablemente no esperara que después de 135 años su "Expreso de Oriente" llegara a China.

Ahora la gente del Oeste y el Este tiene mucha suerte de hacer un viaje divertido en tren desde el Océano Atlántico hasta el Océano Pacifico, y viceversa.

La dinámica de desarrollo y modernización, los desafíos y las demandas siempre forzaron a la humanidad a soñar en grande y realizarlo.

El 7 de febrero de 2007 los lideres de Azerbaiyan, Georgia y Turquía firmaron un acuerdo para construir el ferrocarril Bakú-Tiblisi-Kars (BTK). Después de 10 años, el 30 de octubre de 2017 el presidente de la República de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, el primer ministro de Georgia, Giorgi Kvirikasvili, el primer ministro de Kazajstán, Bakitjan Saqintayev, y el primer ministro de Uzbekistán, Abdulla Aripov, así como las delegaciones de Tayikistán y Turkmenistán participaron en la ceremonia de la inauguración del BTK: 504 kilómetros del total de 846 kilómetros del proyecto pasan por el territorio de Azerbaiyán, 263 kilómetros del ferrocarril pasan por Georgia y 79 kilómetros se sitúan en Turquía.

El camino que comienza en Bakú llegará a la ciudad de Kars, se extenderá desde Ankara a Estambul y a Europa, y pasará por La-Manche a Londres.

Sin duda, este ferrocarril tendrá un fuerte impacto en el desarrollo del turismo en la región.

Este proyecto internacional estratégico no sólo impulsará el potencial de tránsito de los países de la región, sino que también fortalecerá su independencia y economía. De este modo, los pasajeros y mercancías pueden llegar a Europa o a Asia sin parar, más seguro y más rápido a través de Azerbaiyán, Georgia y Turquía.

Se sabe que hoy el tráfico de carga más grande en el sector del transporte se encuentra entre China y Europa. Esto se logra principalmente a través del transporte marítimo, que demora de 35 a 50 días. Después de la puesta en servicio del ferrocarril de Bakú-Tiblisi-Kars, la entrega de carga de China a Europa tardará sólo de 12 a 15 días y, como resultado, el tiempo de envío se reducirá más de dos veces en comparación con el transporte marítimo.

En el espacio Euroasiático, este ferrocarril es un proyecto de modernización y de recuperación de la antigua Ruta de la Seda. El BTK facilitará el acceso de los países de Asia Central (Turkmenistán, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán) y asimismo de Afganistán hacia los mercados europeos y mundiales. Las propuestas de traslado de bienes entre Europa y Asia a través de este ferrocarril incrementarán el volumen de cargas multimodales en ambas direcciones. De este modo, durante el tercer año de explotación se prevé el transporte de un millón de pasajeros y la carga de 3-5 millones de toneladas, para el quinto año de 6-8 millones de toneladas, y más adelante se estima el transporte de 3 millones de pasajeros y 17 millones de toneladas de mercancías. Esto demuestra que -junto con Azerbaiyán- Georgia y Turquía recibirán grandes beneficios provenientes del tránsito de cargas. Una vez que comience a funcionar esta ruta se notará la disminución a la mitad en los tiempos de transporte de cargas, lo que aumentará aún más el beneficio del proyecto.

El otro beneficio importante del BTK es la conexión ferroviaria directa entre Turquía y Georgia, aprovechando los aportes de Azerbaiyán al proyecto. Así, con su importancia global, este ferrocarril aporta grandes beneficios sociales y económicos uniendo con rieles dos continentes.

Ante todo debo señalar que muchos, en particular algunos círculos extranjeros, no creían en la construcción de este ferrocarril. Creían que las instalaciones técnicas y los recursos financieros necesarios para la realización no permitirían que el proyecto se realizara. Sin embargo, tres países han demostrado que esto es posible.

Quiero enfatizar una vez más que BTK es un proyecto histórico, un proyecto global. El ferrocarril forma parte de la histórica Ruta de la Seda y será utilizado por China, Kazajistán, Asia Central, Azerbaiyán, Georgia, Turquía y los países europeos. Esta infraestructura es de gran importancia tanto para nuestro país como para la región y el mundo. Este proyecto desempeñará un papel para garantizar la estabilidad y la seguridad en la región.

Por supuesto, la implementación de este proyecto ha sido posible sólo a través de los esfuerzos conjuntos de Azerbaiyán, Georgia y Turquía. Nunca han recibido ningún préstamo de ninguna parte, lo han construido exclusivamente con sus propios recursos.

La apertura de este ferrocarril también es un paso importante en las interconexiones de transporte que unen a la Unión Europea, Turquía, Georgia, Azerbaiyán y Asia Central.

La Unión Europea acoge con satisfacción el nuevo corredor ferroviario, que proporcionará una mejor conectividad, mejores oportunidades comerciales y mayores ventas. Esto está en el corazón de su Asociación Oriental como su estrategia para Asia Central. La Unión Europea siempre ha apoyado proyectos. Con nuevas mejoras en los enlaces de transporte entre Turquía y Bulgaria, este proyecto proporcionará una conexión rápida y confiable entre Europa y Asia a lo largo de la antigua Ruta de la Seda.

(*) Embajador de Azerbayán en la Argentina.