09/12/2017 opinin

Elegir el camino y ser persistentes en el rumbo

El ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación opinó para Télam en ocasión del segundo aniversario del gobierno que encabeza el presidente Mauricio Macri.

Rogelio Frigerio

Por Rogelio Frigerio

Se cumplen 2 años desde que los argentinos aceptamos el difícil y hermoso desafío de construir juntos el país que soñamos.

Lo primero fue poner la verdad arriba la mesa. Asumir que uno de cada tres compatriotas estaban bajo la línea de pobreza. Reconocer que estábamos aislados del resto de los países del mundo. Que no existía una división de poderes, que no teníamos estadísticas públicas confiables y que el federalismo no era tal ya que las provincias estaban sometidas políticamente al gobierno de turno.

No generábamos empleo en el sector privado desde hacía 5 años, teníamos más de 10 tipos de cambio distintos y una presión impositiva muy alta. Alrededor de 7 millones de argentinos con problemas de agua potable, 20 millones sin cloacas y más de 12 millones con problemas de vivienda.

Ese 10 de diciembre de 2015, el presidente Mauricio Macri trazó como objetivo principal de su gobierno reducir la pobreza, y nos pusimos a trabajar para llevar adelante el plan de infraestructura más ambicioso de nuestra historia que mejore la calidad de vida de los argentinos.

Nos convencimos que se puede. Comenzamos a hacer las tan esperadas obras para controlar los efectos de las inundaciones y hacerle frente al cambio climático. En este momento estamos haciendo más de 70. Terminamos, por ejemplo, la Defensa Sur de Concordia, una obra que prometió el Presidente durante la inundación de diciembre de 2015, y avanzamos con el Plan Maestro del Salado, que beneficiará a vecinos de 60 partidos de la provincia de Buenos Aires.

Actualmente, estamos llevando adelante 165 obras de agua potable y 236 de saneamiento. Iniciamos la obra del Sistema Matanza Riachuelo, el primer sistema troncal cloacal que se hace en Argentina en más de 70 años que beneficiará a más de 4,5 millones de vecinos. Y comenzamos la construcción de plantas de tratamiento en distintos lugares del país, como por ejemplo en el lago Nahuel Huapí, para cambiar la alarmante realidad con la que nos encontramos, de que el 80% de los efluentes cloacales se vierten directamente a nuestros ríos y arroyos.

También estamos realizando el Segundo Acueducto para el Chaco, una obra importantísima que va a llevar agua potable a 26 localidades del norte, y pronto empezaremos el Sistema de Agua Sur, el proyecto de agua potable más importante de los últimos 40 años que va a beneficiar a 2.5 millones de personas del conurbano bonaerense, donde, además, seguimos expandiendo el área de cobertura de AySA para mejorar el servicio que reciben ya 13 millones de argentinos.

Con la apertura al mundo y la confianza en la Argentina recuperamos el crédito. Esto hizo que llegar a la casa propia deje de ser un sueño para convertirse en una realidad. Con créditos a 15, 20 o 30 años, y cuotas iguales o más bajas a las de un alquiler, logramos mejorar el ProCreAr para que mucha gente pueda comprar o construir su casa, y lanzamos también una línea especial para que los jóvenes puedan acceder aunque no tengan un ahorro ni un ingreso formal. Con la línea Mejor Hogar, además, 70 mil argentinos obtuvieron ya microcréditos para hacer reformas postergadas en sus casas a pagar hasta en 5 años.

Para el sector más desprotegido de la sociedad, que no puede acceder a un crédito, estamos construyendo alrededor de 70 mil viviendas y ya finalizamos más de 15 mil. Además, se están llevando a cabo más de 470 intervenciones de hábitat, para acercar soluciones y la presencia del Estado a los lugares más vulnerables del país, donde la gente más lo necesita. A través de estas obras urbanizamos y llevamos a más de 500 mil familias asfalto, agua potable, cloacas, luz y otras mejoras a sus casas y a sus barrios, donde se renuevan los espacios públicos y, en definitiva, mejora la vida de la comunidad.

Los sectores más vulnerables tienen que ser parte de esta transformación, por eso destinamos la mayor inversión de recursos a cuidarlos y acompañarlos. Poniendo todo nuestro esfuerzo en generar más trabajo. Para que todos los argentinos tengamos las mismas oportunidades y contemos con todas las herramientas necesarias para poder desarrollarnos en el lugar que elegimos para vivir.

Hoy las obras arrancan y terminan. Se hacen de manera transparente. Para que nunca más la obra pública esté asociada a la corrupción todas las licitaciones se publican en la web y ya no se venden los pliegos. ¿Qué significa esto? Que más empresas puedan participar en las licitaciones, que tengamos menos costos y que podamos hacer más obras. Con la sanción de la nueva ley de Acceso a la Información Pública, además, cualquier persona puede conocer todos los datos. La información del Estado es ahora información del ciudadano.

Las obras las hacemos todos los argentinos con el dinero que pagamos de nuestros impuestos y con el trabajo conjunto de la Nación, las provincias y los municipios. Con quienes, por primera vez, empezamos a trabajar en equipo.

A partir del diálogo y el debate, logramos llegar a acuerdos históricos para terminar con años de peleas y desencuentros y proyectar juntos un futuro mejor para los argentinos. Queremos construir un país federal en serio. Por eso comenzamos a devolverles los recursos que les corresponden a las provincias, pusimos fin a un conflicto que llevaba muchos años como la repartición del Fondo del Conurbano y cerramos decenas de juicios que había con la Nación.

Este año, los argentinos confirmamos que se puede construir un camino distinto. El camino del diálogo, del respeto por el otro, por la verdad, por las instituciones y por las cuentas claras. Decidimos también rechazar todo tipo de violencia y enfrentar juntos al narcotráfico y a las mafias.

Sabemos que el proceso es largo y que la mejora económica tal vez no llegó todavía a todos los argentinos, pero no tenemos dudas que la situación va a ser cada vez más favorable. La Argentina este año vuelve a crecer después de 5 años y todos los indicadores de la economía nos muestran que vamos por el lugar indicado.

Tenemos que sostener en el tiempo un proyecto de desarrollo nacional que logre superar los problemas de siempre y nos ayude a construir juntos el país que soñamos. Sigamos confiando. Sigamos avanzando sin miedo hacia una sociedad más justa. Tenemos todo para lograrlo.

(*) Ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación