09/12/2017 fotoreportaje

Nicols Rodrguez "sirve" arte comprometido sobre platos decorados

El artista propone con su obra “Azul Cobalto, relatos del afuera” una mirada social resignificando elementos cotidianos, consciente de que “las imágenes que habitamos no son ingénuas”.

Por Miguel Vidal

Foto: Daniel Darras/ Télam
Foto: Daniel Darras/ Tlam


Nicolás Rodríguez nació en Mendoza y al poco tiempo se mudó con su familia a Buenos Aires. Cursó en la Universidad Nacional del Arte (UNA), y los maestros Alejandro Rosemberg en Buenos Aires y el neoyorquino Scott Waddell, complementaron su formación en pintura clásica.

 
Foto: Daniel Darras/ Télam
Foto: Daniel Darras/ Tlam


En su estudio del barrio porteño de Villa Urquiza, se concentra sobre uno de los platos todavía vírgenes. En aquellos que cuelgan de las paredes puede apreciarse el contraste con los platos antiguos, esos que podemos encontrar en las casas de nuestras abuelas, con paisajes bucólicos y siempre floridos.Un avión fumigando con agrotóxicos, una cloaca, una casa pobre de toda pobreza o personas revolviendo la basura, forman parte de la obra “Azul Cobalto, relatos del afuera” que el artista mendocino prepara con vistas una inminente exposición en una galería porteña.

 
Foto: Daniel Darras/ Télam
Foto: Daniel Darras/ Tlam


"Estos platos pintados en azul y blanco están metidos en nuestra cultura, en nuestras casas y responden a una tradición; la de decorar. Pero también responden a un relato, A un modo de contar: Campiñas, carruajes, personas en situación de ocio o realizando tareas normalmente, siempre en paz. Todo muy bello", observa Nicolás . "No hace mucho empecé a pensar sobre eso, qué es lo que no muestran. Nunca había algo incómodo, desagradable o algún tipo de conflicto.Seguramente quedaba feo contar algo así" concluye.

 
Foto: Daniel Darras/ Télam
Foto: Daniel Darras/ Tlam


Cuando Occidente comienza a producir porcelanas en azul y blanco (la técnica había nacido en China), elige la campiña como paisaje para decorar. “Creo que esa elección no es inocente: es el afuera de un centro que nunca vemos; la ciudad. Espacios periféricos que nos cuentan sobre lo bello. Márgenes nunca marginales” afirma el autor.

 


La serie “Azul Cobalto…”, incluye además otras obras como “Cordón Blanco I” y “II”, que representa a esas zapatillas que cuelgan de los cables en los suburbios de cualquier barrio, en cualquier ciudad, y “Casa”, una instalación realizada con desechos encontrados en la calle. Pero siempre el azul omnipresente. “Es un proyecto que intenta generar señalamientos sobre un afuera invisibilizado por el relato oficial. Un afuera marginal. Un afuera con límites cada vez más difusos. Escenarios de los cuales también somos responsables” afirma el artista. “Los platos son una parte de la serie y me permitieron un juego entre contenido y forma y la posibilidad de tocar temas como el de los agrotóxicos. Un juego un poco triste, porque se trata de temas que duelen”.

Foto: Daniel Darras/ Télam
Foto: Daniel Darras/ Tlam


Cuando piensa en el arte, percibe “la posibilidad de trazar nuevos vínculos con lo real. De generar preguntas,de cuestionar. Creo en la capacidad del arte de hacer visible lo invisible”. Y agrega que “los señalamientos son importantes porque vivimos en un mundo naturalizado. Todo es normal. Todo es lo que es. Y el arte viene a eso, a mostrar que lo normal se construye por algo. Recordarlo, creo, es su principal rol”.