09/12/2017 Entrevista a Rolando Fraga

"Hay ropa para 300 aos, si es por hacer, que tenga memoria, propsito y contenido"

En una entrevista con Télam Tendencias, el diseñador brasileño Rolando Fraga asegura que “el mundo ya no necesita más ropa”, a no ser que el contenido justifique su creación”, advierte por la intolerancia y la censura mundial, la falta de autoestima en nuestras culturas y sostiene que “Latinoamérica puede dar un ejemplo al mundo”.

Por Mara Pa Del Bono



Fraga (50), uno de los mejores diseñadores de su país, elegido en 2014 entre los siete más innovadores del mundo por el Museo de Diseño de Londres, encuentra su inspiración en comunicar y denunciar a través de la moda.

Ese arte de dotar de palabras a la moda nació de adolescente cuando leyó sobre la diseñadora mineira Zuzu Angel, quien denunció con sus desfiles a la dictadura brasileña, responsable de la desaparición de su hijo en 1971 y de su propio asesinato en 1976.

Fraga egresó de la Universidade Federal de Minas Gerais y se perfeccionó en Nueva York y Londres, para volver Brasil con el mismo propósito inicial: que sus colecciones fueran más un manifiesto que una exhibición de prendas.

Ese arte de dotar de palabras a la moda nació cuando leyó sobre la diseñadora Zuzu Angel, quien denunció con sus desfiles a la dictadura brasileña



En diálogo con Télam Tendencias, el diseñador el asegura que por esta razón "es importante que "la moda funcione como una llave de libertad y denuncia".

Hace poco más de un mes estuvo en la Argentina para presentar su primer desfile en BienalSur, hecho que, según confesó a TT, "lo marcó tan profundamente que ni los organizadores se lo podrían imaginar".

TT: ¿Por qué a la moda le cuesta tanto involucrarse con la realidad social y se la relaciona con la frivolidad?
RF: Hay que entender que, con la gastronomía y la arquitectura, es uno de los tres nuevos vectores de arte cultural y como todos ellos necesita educación. Y si se la relaciona con lo frívolo, lo caro y con la elite, es porque son pocos los diseñadores en el mundo que la trabajan como un manifiesto.

TT: ¿Qué significó presentarte en BienalSur?
RF: Fue algo muy fuerte porque ninguna bienal del mundo había convocado antes a un diseñador de modas. Y así se abrió la oportunidad de pensar a América Latina como un bloque, una misma nación forjada por la mezcla.

TT: ¿Desde ese lugar de nación única, qué es lo que puede transmitir Latinoamérica?
RF: Si hay algo que América Latina puede transmitir en este momento, en el que el mundo atraviesa una ola conservadora y de intolerancia, es el ejemplo de que toda cultura está hecha de mezclas y diversidad.

TT: Hablando de diversidad, de olas migratorias y de moda. ¿Cómo ves la prohibición del velo en Europa?

RF: Es absurdo. Hoy vivimos sumidos en una intolerancia enorme y el peligro del regreso de la censura religiosa, que no es otra cosa que cultural, es muy grave. Eso ya generó guerras en el pasado. Vivimos un momento extremadamente difícil

TT: En Buenos Aires, sorprendiste con los modelos que elegiste.

RF: Cuando haces desfilar a gente real, lo primero que siente el espectador es incomodidad. Es como enfrentarte al malestar de la vida misma, pero después llega la emoción porque tenés en frente a la vida real. La moda y el arte pueden sacudir al mundo pero depende de cada uno lo que se haga con eso.

TT: Recién hablaste de sociedades conservadoras, ¿cómo ves a Latinoamérica y a la Argentina?
RF: Latinoamérica tiene una cultura de negación. Es un continente colonizado, y siempre considera mejor lo que viene de Europa. Negamos nuestros orígenes, matamos a nuestros indios, matamos a nuestros negros. Matamos nuestra mezcla. Y ahora hay un problema porque, si en los últimos 20 años dimos un paso al frente, esta onda conservadora mundial nos coloca muchos pasos atrás. Por ejemplo, Brasil nunca fue tan conservador.

  La crisis de identidad y la apropiación de nuestras culturas son problemas que compartimos en Latinoamérica y eso es lo que nos hace fuertes



TT. Cuesta imaginar un Brasil tan conservador…
RF: Hoy estamos viviendo una censura y un ataque a los artistas, que es una locura. Estamos pasando un momento muy serio por el crecimiento de las iglesias pentecostales. Tenemos una nueva imposición religiosa que es extremadamente conservadora. Río de Janeiro, que históricamente fue conocida por la libertad, por la exposición del cuerpo y sus carnavales, hoy tiene un alcalde que es pastor y cortó partidas presupuestarias para el Carnaval.

TT ¿Los creadores jóvenes deberían comprometerse más con el contenido, la política y la investigación?
RF: Hay que usar la fuerza del oficio. Hablamos con nuestro trabajo. El mundo no necesita más ropa porque ya tenemos para 300 años, a no ser que tenga memoria, propósito y contenido y justifique su creación.

TT: ¿Creés que nos falta autoestima?
RF: Sí, aunque no hay que olvidar que también es necesario el riesgo y la dedicación por parte de los diseñadores. La crisis de identidad y la apropiación de nuestras culturas son problemas que compartimos en Latinoamérica y eso es lo que nos hace fuertes.

Hay que mirar el terreno árido y ver cómo la ropa se manifiesta ahí. Es importante que la moda funcione como llave de libertad y denuncia



TT No todos pueden ser Ronaldo Fraga. ¿Cómo hace un diseñador que recién empieza para encontrar la veta económica si quiere hacer moda con contenido?
RF: Puede parecer un contrasentido. Yo soy una construcción. Es importante saber qué tamaño querés tener, cuál es el propósito de tu trabajo. No hay problema si sos diseñador de "fast fashion": eso es legítimo, pero lo importante es que sea real. En este momento -en el que el mundo es dominado por el fast fashion y el concepto chino de hacer ropa- las prendas de autor, cuidadadas y el slow fashion ganan más espacio. El nuevo lujo de autor.

TT: Entonces…
RF: Hay que mirar el terreno árido y ver cómo la ropa se manifiesta ahí. Qué se puede y cómo la moda puede manifestarse allí. Es importante que la moda funcione como llave de libertad y denuncia.