27/11/2017 opinin

Un presupuesto equilibrado y posible

La Legislatura porteña tiene previsto debatir en la sesión del jueves próximo el Presupuesto para la Ciudad de Buenos Aires para la gestión 2018. Al respecto opinó para Télam el legislador del PRO, José Luis Acevedo.

Jos Luis Acevedo

Por Jos Luis Acevedo

Sobriedad, metas cumplibles y por sobre todo una mirada que hace foco en los más necesitados y en el futuro de los porteños. Eso es lo que nos expresa el Presupuesto 2018 del Gobierno de la Ciudad que votaremos este jueves en el recinto de la Legislatura.

Este Gobierno se caracterizó por la mesura en sus promesas y un alto nivel de cumplimiento de las mismas. ¿Y por qué menciono esto? Porque durante años sufrimos la constante emisión de discursos pretensiosos y lejos de la realidad de partes de otros gobiernos que mientras se jactaban de trabajar para uno u otro sector de la población, en realidad terminaron minando el futuro de aquellos a quien decían defender.

Como ciudadanos hemos sido testigos de presentaciones con bombos y platillos de presupuestos que prometían la transformación radical de la sociedad. Promesas que quedaron en el vacío.

Por eso, cuando hablamos de gestión y de hechos palpables que comprobamos todos los días, no existe herramienta que refleje mejor lo que se viene para el 2018 que la Ley de Presupuesto. Allí, todos los porteños podemos ver claramente si las medidas planeadas para el siguiente período son serias, posibles y responsables. Para quienes ya tenemos experiencia en la tarea legislativa sabemos que la letra de la propuesta nos muestra toda la intención, a quienes está dirigida y la viabilidad de la misma.

Por eso, como Legislador porteño debo advertir que el proyecto presentado por Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli no es grandilocuente sino sobrio, no es exuberante sino austero y su inversión principal es todo lo que tiene que ver con lo social. Estamos hablando de una norma que exhibe una clara intención de profundizar las políticas de Estado que se vienen implementando hace 12 años.

Desde mi lugar como Presidente de la Comisión Políticas de Promoción e Integración Social siento orgullo cuando me presentan un proyecto que propone una inversión social de parte del Gobierno de la Ciudad del 53% del presupuesto total, alcanzando la suma de 117.576 millones de pesos. Es decir que más de la mitad de todo el dinero que gastará el Estado porteño durante el 2018 estará dirigido a sectores más vulnerables.

Es más, podemos decir que por su participación en el global se destacan las áreas de educación y salud, que al adicionarse promoción social y vivienda totalizan $104.256 millones de pesos.

La trasformación educativa propuesta por el Ejecutivo porteño tiene su correlato en el presupuesto con un 18% de aumento en relación al presupuesto vigente al 2do trimestre del corriente año; porcentaje superior a la meta de inflación establecida por el Banco Central de la República Argentina para el año próximo (10 +o- 2%). Asimismo, el aumento previsto le permite mantener para el próximo año su participación en relación al presupuesto total (19%).

El aumento de la inversión en educación se verifica tanto en las escuelas de gestión pública como en la de gestión privada y cabe destacar que la suma prevista en la primera supera en 2,92 veces al presupuesto destinado a la gestión privada ($19.027 vs 6.521 millones de pesos).

También se contempla un importante aumento en el presupuesto destinado a la formación docente (+57% respecto al presupuesto vigente al 2do trimestre 2017, hasta $2016 millones de pesos). Se trata de una corroboración exacta de lo propuesto por la primera plana del Gobierno de la Ciudad de la creación de la universidad de formación docente.

Sobre la inversión en hábitat y desarrollo humano, el proyecto 2018 prevé un incremento del 23% con un ambicioso plan de inclusión social en el marco de los planes de urbanización e integración de gran parte de los barrios excluidos y marginados de la ciudad.

Además, sigue vigente el programa de Ciudadanía Porteña que contempla una gran ayuda del tipo económica a numerosas familias porteñas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad social.

Asimismo, la iniciativa contempla el correlato presupuestario para traslado del edificio ministerial al barrio de Gral. San Martín (más conocido como Ciudad Oculta) para avanzar con un ambicioso plan de integración de todas esas familias que durante años fueron víctimas de la desidia y el abandono estatal. De esta manera, se continúa con la firme decisión de llevar el Estado a las zonas más vulnerables para que la transformación de estos lugares en barrios con todos los servicios que corresponden no quede como una intención inconclusa.

En relación a la inversión social en salud, el proyecto contempla como objetivos principales fortalecer la red pública de cuidados integrales, la red de hospitales, mejorar y ampliar los sistemas de información y desarrollar acuerdos intersectoriales.

El aumento previsto es del 22% y el 85% de la inversión total del área será destinada a la red hospitalaria que reúne a 37 efectores de salud que brinda cobertura en hospitales generales de agudos y de patologías específicas; además de áreas tales como oftalmología, odontología, rehabilitación y a nuestro reconocido y querido servicio de emergencias del SAME.

Destinar el 53% del presupuesto a inversión social es mucho más que todo esto que comenté. Pero no hay dudas que toda esa masa de capital está destinada a mejorar la calidad de vida de los vecinos que viven, trabajan y transitan en la Ciudad más hermosa y más inclusiva del país; y demuestra que es posible realizar una gestión equilibrada desde el punto de vista fiscal pero con una fuerte orientación social, con foco en los que más lo necesitan.

(*) Legislador porteño del PRO. Presidente de la Comisión Políticas de Promoción e Integración Social.

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