27/11/2017 opinin

La ley de leyes de la Ciudad en la era PRO

El interbloque oficialista buscará aprobar en la sesión del jueves el Presupuesto para la Ciudad de Buenos Aires para la gestión 2018. Al respecto opinó para Télam el legislador del espacio Evolución, Hernán Rossi.

Hernn Abel Rossi

Por Hernn Abel Rossi

El 10 de diciembre finaliza mi mandato como diputado de la Ciudad de Buenos Aires y me pareció oportuno compartir mi experiencia en lo que considero uno de los debates más importantes en la tarea de un legislador: el Presupuesto Anual de la Administración del Gobierno de la Ciudad.

El Presupuesto es un instrumento que refleja el plan de acción del Gobierno para el año siguiente, nos permite evaluar cuáles son las prioridades de la gestión y qué implicancia tendrá para la vida de los ciudadanos. En la jerga legislativa se lo llama, para reafirmar su trascendencia, la Ley de leyes.

En la Legislatura porteña su debate comienza en la Comisión de Presupuesto con la presentación de los objetivos de cada área de gobierno y el cálculo de los gastos para su cumplimiento. Luego el proyecto pasa al recinto donde cada bloque expone su postura y se aprueba o se rechaza.

¿Qué podemos decir del presupuesto 2018, actualmente en pleno debate? La administración de Horacio Rodríguez Larreta planifica gastar durante el año que viene la suma de $223.000 millones. Recordemos que nuestra Ciudad tiene uno de los presupuestos más abultados del país y esto se debe básicamente a la excesiva presión tributaria, que hoy se eleva a más del 7% del PBI de la Ciudad, y al aumento del stock de deuda pública que se multiplicó por 6 en los últimos 10 años.

¿Es este proyecto una excepción a los otros de la era PRO? El Gobierno de la Ciudad ha administrado una enorme cantidad de recursos durante las gestiones de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta esencialmente gracias al esfuerzo que realizaron las familias porteñas pagando impuestos cada vez más altos. Este carga sirvió para realizar grandes obras públicas que significaron una mejora en la calidad de vida pero, a mi entender, no fue utilizado de manera eficiente y prioritaria.

A pesar del aumento de los recursos disponibles, los Presupuestos presentados por el Poder Ejecutivo no se orientaron a mejorar aspectos como la Educación, la Salud y el Desarrollo Humano. El aumento en gastos innecesarios (como por ejemplo la publicidad oficial) fue proporcional a la desinversión en escuelas, hospitales y viviendas. Tanto es así que su participación dentro del presupuesto fue cayendo sostenidamente llegando al punto que desde el año 2013 el gasto para las escuelas y los hospitales no crece en términos reales (es decir teniendo en cuenta la inflación) y según el cálculo de gastos para 2018 sufrirán una disminución del 2,6%.

Como dije al principio el Presupuesto refleja el plan de acción de una gestión y como toda acción tiene consecuencias. Hoy podemos ver que luego de varios años y a pesar de contar con un presupuesto récord se han profundizado los problemas educativos existentes, que van desde la precariedad edilicia a la des-actualización curricular, así como la dificultad de integrar a los docentes a los nuevos desafíos de la sociedad del conocimiento. Lo mismo sucede en Salud donde los problemas se ven con solo ingresar a cualquiera de los 33 Hospitales de la Ciudad.

Estoy convencido que podemos tener una Ciudad mejor, donde el Estado pueda garantizar el acceso a servicios básicos de calidad. Buenos Aires tiene suficientes recursos para lograrlo, es cuestión de administrarlos bien.


(*) Legislador porteño por el espacio Evolución.

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