25/11/2017 Filbita

Albertine y Germano Zullo, la pareja suiza que emociona con una historia de amor entre una madre y su hijo

Creadores de "Mi pequeño", el libro que emociona por su trazo delicado y por la conmovedora forma en la que sintetiza el amor entre una madre y su hijo, llegaron desde Suiza para participar del Festival de Literatura Infantil.

Por Anala Pez


La ilustradora Albertine y su pareja, el escritor Germano Zullo, creadores de "Mi pequeño", el libro que emociona por su trazo delicado y por la conmovedora forma en la que sintetiza el amor entre una madre y su hijo, llegaron a la Argentina para participar del Festival de Literatura Infantil, Filbita, que finaliza este domingo en Buenos Aires.

Los creadores, ambos suizos, se conocieron hace muchos años en un pequeño café y desde ese día no se separaron más. El amor los encontró sumidos en su profesión: ella ilustraba para periódicos y él escribía libros. Ambos prometieron no mezclar sus artes, pero fue imposible y fue tan intensa su producción que el año pasado fueron premiados en la Feria del Libro Infantil de Bolonia, el encuentro más grande del mundo en la materia.

- Télam: Es un libro que lo pueden leer chicos, grandes y ancianos. ¿Les llevó mucho tiempo condensar la historia?
- Albertine: No pensamos en la edad de nuestros lectores sino en la historia misma. Particularmente, cuando teníamos la idea de lo que queríamos contar me llevó casi dos años y medio encontrar la herramienta con la que elaborar los trazos. Probé distintos pinceles, carbonilla, acuarelas... un montón de elementos hasta que finalmente me sentí cómoda con los trazos que se ven en el texto. Pero lo más importante es que este libro curó la ansiedad de querer tener un hijo.
- Germano: No pensamos en los mensajes de los libros. Es algo que fluye entre nosotros. Observamos mucho a nuestro alrededor, contemplamos el mundo y de ahí surgen las historias que trasladamos a nuestras obras. No es que quiera contar determinada cosa sino que nos ponemos al servicio de lo que pase. Yo escribo y Albertine habla a través de su arte, es la parte sentimental de las historias.