25/11/2017 Opinin

Una reforma transparente que mejora el sistema previsional en la Argentina

El proyecto de ley de reforma previsional obtuvo dictamen favorable en el Senado, con la modificación de la fórmula de movilidad para las actualizaciones de los haberes jubilatorios y será debatida la semana que viene en la Cámara alta. Al respecto opinó para Télam Laura Rodríguez Machado, presidenta del bloque de senadores nacionales del PRO.

Laura Rodrguez Machado

Por Laura Rodrguez Machado

Las modificaciones en el sistema previsional tienen un mismo criterio e idénticas características que el resto de las transformaciones concebidas en Argentina por el gobierno de Cambiemos, desde su asunción en diciembre de 2015. Que sean transparentes, que cumplan con los preceptos constitucionales y que estén relacionadas con los demás conceptos económicos y sociales de prosperidad.

En lo que refiere a las jubilaciones podemos señalar que, el aspecto más importante está explicitado en el artículo 1°. El mismo propone la modificación de la forma y los plazos en que se actualizarán las prestaciones previsionales a partir de marzo 2018. Hasta ahora se rectificaba semestralmente, pero con la nueva iniciativa propuesta por el Poder Ejecutivo el plazo será trimestral.

La fórmula actual establecida por la Ley 26417 (sancionada en el 2008) resulta muy compleja. Es más, al momento de su debate, se planteó que no era segura ya que dependía de factores que podían ser manipulados, al mismo tiempo que no era sencillo verificar la veracidad de los datos. Este era el caso de la Variación de los Recursos Tributarios.

Además, hasta ese momento, la movilidad de los ingresos de los activos siempre había sido menor a la inflación. Recordemos que institucionalmente -durante el gobierno kirchnerista- no se reconocía la inflación. De esa manera, las actualizaciones sobre prestaciones tendían a dejar fuera ese concepto. Esto implicaba que, más allá del discurso, los jubilados estaban expuestos a métodos inciertos de mejoras en sus prestaciones. 

Así fue como la Corte Suprema de Justicia, en el Caso Badaro, le negó el ajuste de la jubilación por inflación, argumentando que la prestación "debía seguir la actualización de los trabajadores activos".

La fórmula de la ley 26417 produjo un ajuste positivo de más de un 22% sobre las mediciones de inflación no oficiales y más certeras, pese a tener algunos años de estancamiento -2010- y de caída -2014 y 2016- porque el país creció poco.

El espíritu del nuevo artículo es consecuente con el predicamento de nuestro gobierno y procede de manera transparente, ya que se reconocen, inflación y aumento de salarios, basados en un INDEC que produce datos serios y confiables.

Otro pedido histórico, es que el cobro de las prestaciones previsionales sea consecuentemente relacionando el salario del jubilado al 82% móvil que establece nuestra Carta Magna. El texto de la Reforma asegura el principio de proporcionalidad premiando el aporte realizado y el esfuerzo traducido entre edad y años de servicio.

Asimismo, otro cambio importante es el de reconocer que la edad jubilatoria puede ser modificada si el trabajador así lo considera. Para el sector privado el empleador puede intimar a la jubilación de un trabajador sólo cuando cumpla 70 años, en el caso de los hombres, y 65 años, en el de las mujeres, y tenga los años de aportes establecidos por ley. De todas maneras, la última palabra siempre la tendrá el trabajado que es quien decide si se quiere jubilar antes, o no.

De acuerdo a lo expresado en el artículo 8°. Cuando el trabajador esté en condiciones de acceder a la jubilación, (65 años de edad y 30 años de aportes para los hombres y 60 años de edad y 30 años de aportes para las mujeres), puede decidir continuar en sus funciones por cinco años más. En este caso el empleador no deberá seguir realizando los aportes patronales a la seguridad social, sólo los que se refieren a obra social y Régimen de Riesgos del Trabajo. No se computará la antigüedad tratándose del mismo empleador, sino a partir del goce de la jubilación. Este beneficio no se aplicará en la Administración Pública Nacional.

En síntesis, la reforma propuesta es un avance hacia una revisión definitiva del sistema previsional, en tanto que asegura; movilidad, decisión del propio trabajador de la edad que pone fin a su vida laboral activa y adhesión al histórico reclamo del 82% movil. Sin duda, una muy buena ley para seguir cambiando juntos y mejorando la vida de los argentinos.

(*) Presidenta del Bloque Frente PRO del Senado de la Nación.