24/11/2017 opinin

Un histrico Consenso Fiscal para potenciar el desarrollo

La Ley de Responsabilidad Fiscal y el Consenso Fiscal, firmado entre los gobernadores provincias y el Poder Ejecutivo Nacional, obtuvieron dictamen de mayoría y ambos proyectos serán debatidos en el recinto de sesiones de la Cámara de Senadores la semana que viene. Al respecto opinó para Télam la senadora nacional por Cambiemos, Silvia Elías de Pérez.

Silvia Elas de Prez

Por Silvia Elas de Prez

En un plenario de Comisiones, el Senado de la Nación dio dictamen ayer al proyecto de Consenso Fiscal, una semana después de que el presidente Mauricio Macri y los gobernadores de todas a las provincias (a excepción del de San Luis) alcanzaran un histórico acuerdo para establecer un mecanismo estratégico con el objeto de ordenar y sanear las cuentas públicas, como requisito indispensable para avanzar hacia un país sustentable, previsible y justo en la distribución de sus recursos.

Insisto: es importante remarcar el carácter histórico del acuerdo por la complejidad y la diversidad de los actores sentados en la mesa de negociación, algunos de ellos en franca pugna. En nuestro pasado reciente casi no existen antecedentes de la construcción de consensos de este tipo, basado en el diálogo y no en la imposición. Donde cada sector involucrado, partiendo desde posiciones, realidad y expectativas tan disímiles, resignaron una parte de sus demandas para beneficiar al conjunto de los argentinos, sobre todo si tenemos en cuenta que la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, desistió de continuar con la demanda ante la Corte Suprema de Justicia por el millonario Fondo del Conurbano.

Con este acuerdo apuntamos a tres objetivos claramente definidos: reducir el déficit fiscal de manera sistemática, aumentar progresivamente las inversiones y reducir gradualmente los impuestos.

Es importante destacar que el proyecto que está en tratamiento actualmente en el Congreso establece un nuevo esquema de redistribución primaria de recursos coparticipables, así como compromisos que establezcan pautas de responsabilidad fiscal que incentiven el uso racional de los recursos y los ingresos de los diferentes niveles de gobierno. El acuerdo resuelve, a la vez, el Conflicto del Fondo del Conurbano y 59 demandas judiciales entre las provincias y la Nación. Otro punto importante es la reducción de impuestos altamente distorsivos para la actividad económica, lo que permitirá generar inversiones, la apertura de nuevas pymes y, lo más importante, la creación de más empleo privado de calidad.

Las reformas abarcan también el Impuesto a las Ganancias, derogando el artículo 104 de la ley que redistribuye el 20% a la Anses, con asignaciones específicas a provincias y una suma fija a Buenos Aires de $650 millones.

Además, establece tres cambios relevantes en el régimen previsional. El primero, tratar un nuevo proyecto de ley para que las jubilaciones se actualicen trimestralmente y por inflación (en este punto se aceptó una modificación del senador Miguel Pichetto que planteó que se mida según el índice de inflación y el índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables). El segundo, garantizar que la jubilación mínima sea de al menos el 82% del salario mínimo vital y móvil para aquellos que no hicieron uso de ninguna moratoria. El tercero, eliminar las jubilaciones de privilegio; por primera vez en mucho tiempo el denominado "ajuste" no lo harán los más necesitados sino la clase política.

Quiero remarcar que ayer vivimos una jornada pocas veces vividas en el Senado de la Nación, la cual no sólo contó con la participación -hasta el final del debate- de los ministros Rogelio Frigerio, Nicolás Dujovne, Jorge Triaca y del titular del Anses Federico Basavilbaso, sino que además se escuchó con atención las intervenciones de los gobernadores de diferentes extracciones políticas que calificaron a este acuerdo como el "de la sensatez", que "comienza a destrabar el laberinto fiscal" y que "abre las puertas hacia el futuro".

Esto es fundamental porque creemos que la sociedad demanda a sus dirigentes -sea cual sea su identidad política, su ámbito o su territorio- un dialogo franco, amplio, participativo y sin exclusiones para alcanzar acuerdos sostenidos que nos permitan alcanzar un crecimiento continuo de no menos de 20 años. Es tarea de los diferentes niveles de gobierno generar previsibilidad, credibilidad y estabilidad para que eso pase.

De esta manera, el consenso alcanzado abre las puertas para construir un país auténticamente federal y sienta las bases para lograr una Argentina más justa, equilibrada y armónica en el desarrollo de todas sus jurisdicciones provinciales.

(*) Senadora nacional por Cambiemos.

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