15/11/2017 opinin

Un congreso que define la ruta para un nuevo tipo de relaciones internacionales

El 19vo. Congreso Nacional de Partido Comunista de China encumbró al presidente y reelecto secretario general del partido, Xi Jinping, como el gran líder de la nación, quien encarará la tarea de abrir una nueva era de “revitalización” económica basada, entre otras cosas, en un nuevo tipo de relaciones internacionales, que incluye a la Argentina. Al respecto opinó para Télam Yang Wanming, embajador de China en Argentina.

Yang  Wanming

Por Yang Wanming

El recién clausurado XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China definió el objetivo general de la política exterior de China en la nueva época, que era la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales y la de una comunidad de destino común, es decir, construir un mundo de paz duradera, seguridad universal, prosperidad común, apertura e inclusión, y limpieza y hermosura.

Ante todo, hemos de aplicar con firmeza la política exterior independiente y de paz, respetar el derecho de los pueblos de los diversos países a elegir por cuenta propia su propia senda de desarrollo.

Además, hay que desarrollar activamente las relaciones de la asociación global, ampliar la convergencia de intereses con los diversos países, en cuanto a los países en vías de desarrollo, hemos de sostener la correcta concepción sobre la justicia y los intereses, así como los conceptos de sinceridad, honestidad, afinidad y franqueza, en fomento de nuestra unión y cooperación.

No es menos importante perseverar en la apertura al exterior como la política estatal básica, promover con dinamismo la cooperación internacional en la Franja y la Ruta, forjar nuevas plataformas de colaboración internacional. China respalda el sistema de comercio multilateral, fomenta la construcción de las áreas de libre comercio, al objeto de imprimir un impulso a la construcción de una economía mundial abierta.

Por último, es indispensable atenernos a la concepción de gobernanza global caracterizada por la deliberación en común, construcción conjunta y co-disfrute. China seguirá desempeñando su rol con la máxima responsabilidad y tomará parte activa en la reforma y construcción del sistema de gobernanza global, con vistas a seguir aportando la sabiduría china y proyectos chinos al mundo.

El socialismo con peculiaridades chinas está entrando en una nueva época. En mi opinión, las relaciones entre China y Argentina también se encuentran transitando por una flamante etapa de desarrollo. Siendo por igual China y Argentina grandes países en desarrollo y economías emergentes de peso, tanto el cambio como las reformas figuran como los principales temas en nuestras agendas. La honda convergencia de nuestras concepciones y estrategias de desarrollo, así como las necesidades reales de cooperación en diversos ámbitos, han devenido la gran fuerza endógena para el desenvolvimiento integral, sostenido y profundo de las relaciones bilaterales.

Estoy a la expectativa de que ambas partes puedan aprovechar en mayor medida las oportunidades ofrecidas el uno para el otro, profundizar el intercambio y la referencia de las respectivas experiencias de gestión, potenciar la conexión de las estrategias de desarrollo así como la coordinación de políticas concretas, al tiempo de fortalecer la coordinación y la colaboración en los asuntos globales, en un esfuerzo por elevar la representatividad y el derecho a opinar de los países de mercado emergente en el sistema de gobernanza global.

Me asiste la convicción de que con los esfuerzos aunados de ambas partes, las dos naciones cumplirán juntas el sueño de la cooperación y ganancia compartida y del desarrollo y prosperidad, inaugurando un nuevo y mejor capítulo de la Asociación Estratégica Integral entre China y Argentina.

(*) Embajador de China en Argentina.