11/11/2017 literatura

Guillermo Saccomanno: "Lo que escrib es una ficcin, pero puede leerse como un rquiem"

En su nuevo libro, "Antonio", Guillermo Saccomanno dialoga con la memoria del escritor Antonio Dal Masetto -fallecido en 2015- en un relato que se mueve poéticamente a través de silencios, encuentros, rupturas, palabras precisas y lecturas compartidas donde siempre, ante el implacable avance del tiempo, se impone el oficio de escribir.

Publicado por Seix Barral, el libro se puede leer como una suerte homenaje a la amistad de dos escritores que compartieron lecturas, bares, redacciones, soledades, aprendizajes y emociones a lo largo de muchos años en un país siempre agitado, donde también aparecen nombres como Gombrowicz, Miguel Briante y Osvaldo Soriano.

"Me propuse recuperar su visión, escucharlo. Y recuperar nuestro diálogo. En este aspecto, lo que escribí es una ficción, pero puede leerse como un réquiem y también como una revisión de aquellos motivos que nos unían, una forma de comprender la vida y también el oficio de escribir", sostiene el autor en conversación con Télam.

- Télam: ¿Cuándo supiste que debías escribir una obra sobre tu relación con Dal Masetto?
- Guillermo Saccomanno: Unos meses después de la muerte de Antonio empecé a sentir el peso de la ausencia. Suele pasar. La ausencia no es una sensación inmediata. Extrañaba nuestras conversaciones, el consultarnos lo que íbamos escribiendo. Antonio venía enviándome por mail los capítulos de su novela póstuma, "La última pelea". Me mandó el último capítulo y a la semana murió. La muerte, cuando ocurre, aunque uno pueda verla venir, siempre enmudece. Impone un silencio que aturde. Sabemos que vamos a morir, pero la idea del después es siempre confusa. Cuando perdemos a alguien querido siempre quedan cosas que decir, ideas que quedan yendo y viniendo en ese silencio que empieza a sentirse cada vez más profundo. Una tarde, en el último febrero, caminando por el bosque de Gesell, pensando en cómo Antonio observaba la naturaleza, ese modo suyo de observar también el mundo, me pregunté cómo podía retomar nuestra conversación. Empecé a indagar en el silencio. Y el silencio impregna este libro, lo marca en su composición en fragmentos, tal como opera la memoria, devolviéndonos el pasado por entregas, ráfagas fugaces. Entonces empecé a anotar impresiones, lo que él pensaría respecto a tal o cual situación.

- T: Más que una biografía sobre un escritor, es una ficción sobre una vida que, justamente, siempre tuvo a la ficción en el centro.
- G.S.: Si se revisa la historia de Antonio y, a la par, se vuelve a leer su obra, encontraremos una coherencia en su modo de comprender la vida y la literatura. En este sentido, la escritura se plantea como una razón existencial. En sus ficciones, Antonio siempre se proponía comprender. Uno cree que escribe sobre lo que sabe, lo que ha vivido, pero no es tan así. Uno escribe, en verdad, porque no sabe, porque ignora. Uno escribe averiguando, queriendo comprender. Las ficciones de Antonio nunca incurren en el mensajismo. Más bien, comparten sus interrogantes. Y siempre se proponen, antes que juzgar, comprender. Lo que explica tal vez su laconismo personal y también su poética, una prosa precisa, que aspira a describir más que a juzgar.