09/11/2017 China

Trump y Xi Jinping cambiaron crticas por elogios en su cumbre

Los líderes de las dos máximas potencias dejaron de lado sus diferencias en su reunión que giró alrededor del comercio bilateral y la tensión nuclear en la península coreana.


Juntos suman casi el 40% del PBI mundial, son países líderes de Occidente y Oriente y representan dos modelos económicos antagónicos. Los presidentes Donald Trump y Xi Jinping se reunieron en Beijing en un encuentro en el que el estadounidense cambió críticas por elogios a su anfitrión y coincidieron en buscar una solución a la crisis nuclear en la península coreana.

Un banquete de gala en la sede de la Asamblea Popular Nacional fue el último acto de la agenda de Trump en el gigante asiático, que inició su viaje de dos días con una visita a la Ciudad Prohibida junto a su esposa Melania y hoy pasó buena parte del día reunido primero con el presidente Xi y más tarde con el primer ministro Li Keqiang.


Cambio de tono

"China es nuestro enemigo, ellos nos quieren destruir", escribió el magnate en Twitter en 2011, cuando todavía no era ni precandidato del Partido Republicano. El año pasado, ya en campaña, dijo que “China está violando a Estados Unidos”, en referencia al déficit comercial (233.000 millones de dólares solo en los diez primeros meses de este año).


Pero hoy, ante líderes empresariales en el Gran Salón del Pueblo, el empresario cambió su tono: "No culpo a China. Después de todo, ¿quién puede culpar a un país de aprovecharse de otro país en beneficio de sus ciudadanos?”.

Xi igual aseguró que la economía china seguirá abriéndose y ofreciendo "puertas abiertas" a las empresas extrajeras, a la vez que las empresas de su país invierten cada vez más en el exterior.

Durante la reunión, los mandatarios firmaron acuerdos comerciales entre las dos potencias económicas por valor de 253.500 millones de dólares.

Corea del Norte

A pesar del intercambio de halagos a nivel personal o nacional, el estadounidense no dejó escapar la ocasión de presionar a Beijing por la crisis de las armas nucleares de Corea del Norte, al asegurar que China "puede solucionar fácil y rápidamente" la cuestión.

Trump no precisó cómo puede Beijing poner fin a esta larga crisis, pero sí instó a Xi a trabajar "muy intensamente", sin dejar de agradecer las últimas sanciones económicas chinas a Pyongyang dentro de las resoluciones de Naciones Unidas.

También pidió a Rusia que "ayude a controlar esta situación" e insistió en no replicar "los enfoques fallidos del pasado, que hubo muchos", en los esfuerzos para poner fin al programa atómico de Pyongyang, informó la agencia de noticias EFE.

Por su parte, el presidente chino destacó que ambos países "están comprometidos" con el objetivo final de la desnuclearización de la península coreana y buscarán una solución por medio de "discusiones pacíficas".

Sin lugar para preguntas

Trump no permitió que haya preguntas de los periodistas que cubrieron su primera visita a China, tal como hizo Barack Obama en 2009. Los ex mandatarios Bill Clinton y George W. Bush sí respondieron consultas en su primer viaje al gigante asiático en 1998 y 2002, respectivamente.

“Fue por insistencia de los chinos que no haya preguntas hoy”, justificó luego Sarah Sanders, secretaria de prensa de la Casa Blanca.


En ese sentido, los mandatarios no tocaron algunos de los temas calientes: la situación de los Derechos Humanos, reflotada a nivel internacional tras la muerte del premio Nobel y disidente chino Liu Xiaobo en julio pasado y el cambio climático al ser los dos países que más dióxido de carbono emiten. Mientras el gigante asiático firmó el Acuerdo de París para reducir los gases contaminantes, la Casa Blanca decidió no suscribirlo y convertirse en el único país en no adherir tras la reciente declaración de Siria de sumarse.

El viaje presidencial más largo

La gira de Trump por Asia empezó por Japón y Corea del Sur y tras pasar por China visitará Vietnam y Filipinas, tras emprender el regreso a Washington el próximo martes 14.

Los 12 días que durará el viaje igualarán la marca del más largo por Asia desde el que realizó George W. Bush en 1991.


La incógnita del encuentro con Putin

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, aseguró que aún no está confirmado que Trump vaya a mantener un encuentro con su homólogo ruso, Vladímir Putin, en la cumbre Asia-Pacífico de Vietnam, en contra de lo afirmado por el Kremlin.

“No ha habido en ningún momento un acuerdo para reunirse, mucho menos para un encuentro bilateral", destacó el jefe de la diplomacia norteamericana.

De concretarse, sería la segunda cita bilateral entre los mandatarios que en julio pasado se encontraron al margen de la cumbre del G20 en Hamburgo.

Archivo: 7 de julio. Trump y Putin se reunieron en la cumbre del G20 en Hamburgo

El punto oficial principal de una posible reunión será Corea del Norte, pero de fondo estará el “Rusiagate”, las conexiones entre Trump y sus allegados con el Kremlin. En Estados Unidos hay una investigación en curso sobre la injerencia rusa en las elecciones presidenciales del año pasado, algo que el republicano cuestionó como "una excusa usada por los demócratas cuando perdieron las elecciones".

Los Paradise Papers revelaron recientemente que el secretario de Comercio, Wilbur Ross, tiene vínculos comerciales con aliados rusos de Putin que fueron sancionados por Washington.