23/10/2017 Salud

Para el “gurú de la longevidad”, hay que comer mucho menos y mejor para vivir 100 años

Valter Longo, director del Instituto de Longevidad de la Universidad del Sur de California, asegura que comer cinco veces al día es un invento de estadounidense y que –en cambio- hay que hacerlo tres. Sostiene que una buena dieta también ayuda a evitar el alzhéimery el párkinson.



Longo, de 49 años, director del laboratorio de oncología y longevidad del Instituto de Oncología Molecular de Milán, afirma la dieta es una de las claves para que nuestro organismo no envejezca rápidamente.

Su método consiste en combinar una dieta cotidiana con otra de simulación de ayuno que se hace una vez cada cuatro meses durante cinco días



En entrevistas concedidas al diario El País y a la Voz de Galicia,  Longo, bautizado por distintos medios como el “Gurú de la Longevidad”, reconoce que es la genética la que manda aunque la podemos ayudar con algunas cosas como la dieta.

De hecho, acaba de publicar el libro “La dieta de la longevidad (Comer bien para vivir sano hasta los 110 años), en el que vuelca  sus  estudios epidemiológicos y clínicos a personas que  superaron los 100 años.

En este libro, propone un cambio radical de la dieta para evitar no solo el envejecimiento precoz, sino la aparición de enfermedades.

Su método consiste en combinar una dieta cotidiana con otra de simulación de ayuno que se hace una vez cada cuatro meses durante cinco días.

Para Longo, la dieta ideal de la longevidad consiste en eliminar la carne roja, incluso limitar mucho la blanca, tomar bajos niveles de proteínas (0,8 gramos por kilo corporal hasta los 65 años y a partir de esa edad aumentarla gradualmente).

Además –asegura- que hay que reducir al mínimo los azúcares, evitar comer grandes cantidades de féculas, como pan, pasta o arroz, comer pescado un par de veces a la semana y muchas legumbres y verduras.

“Hay que comer en un plazo de doce horas, que la primera comida sea a las 8 y la última sea a las 20”




Según el biólogo, los alimentos más nocivos son una  “combinación de ingesta proteínica y grasas saturadas y, en tercer lugar, el  azúcar”.

Pero Longo, no es sólo cuestión de los alimentos que comemos sino cada cuánto lo hacemos y en qué momentos del día. 

En ese sentido, sostiene que hay que hacer dos comidas diarias más una merienda pero siguiendo ciertas pautas de horarios.

“Hay que comer en un plazo de doce horas, que la primera comida sea a las 8 y la última sea a las 20”.

En el caso de países que están acostumbrados a cenar más tarde como sucede en la Argentina, “si nos levantamos a las 7 de la mañana y cenamos a las 22, habría que desayunar a las 10 para comer solo en ese plazo de doce horas”, explica.

El científico defenestra la idea de que es bueno para el organismo comer ocho veces al día y responsabiliza a ese “invento estadounidense de haber provocado desde hace 30 0 40 años la peor epidemia de obesidad de la historia del planeta”.

“Entre el 20 y el 25 por ciento de la población mundial tiene síndrome metabólico. En Estados Unidos el 70% sigue esa pauta de cinco comidas al día y tienen sobrepeso u obesidad”, subraya.

En esa línea, explica que si se examina lo que comen los centenarios, la conclusión es que hay que tomar desayuno, una comida y la cena.

Longo explica que si se examina lo que comen los centenarios, la conclusión es que hay que tomar desayuno, una comida y la cena



Y en el caso de tener problemas de sobrepeso: el desayuno, una comida y un tentempié y claro, siguiendo la pauta de hacer esta ingesta en un plazo de 12 horas.

En su programa bisemanal, recomienda recetas, entre  ellas,  desayunos compuestos de  café de cebada con leche de avena o almendra,  pan de harina integral con aceite de oliva virgen, mientras que para la comida propone espinacas con piñones y pasas, farro y zucchini con ajo y perejil, o ensalada de cebada con aceitunas y nueces pecan.

Para la merienda, propone un vaso de leche de coco sin azúcares añadidos y una barrita de frutos secos, cereales y chocolate negro, siempre que este sea 70% cacao, y que la barrita no supere las 150 calorías.

Finalmente, para la cena recomienda un mayor protagonismo del pescado, apostando por el salmón con espárragos, pulpo con papas o espaguetis con almejas y mejillones.

Longo sostiene que no se sabe cuánto más se puede vivir con su dieta pero sí se sabe que gracias a ella, el cuerpo rejuvence  y reduce bastante los factores de riesgo de una gran cantidad de enfermedades como el alzhéimery el párkinson.  .