19/10/2017 opinin

Inundaciones y cambio climtico

Según el Ministerio de Agroindustria, hay 5,6 millones de hectáreas afectadas por excesos hídricos, de las cuales el 75 por ciento está en Buenos Aires. Uno de los principales factores que explica esta situación es el régimen extraordinario de lluvias que ha sufrido esta provincia el último mes y es indudablemente el cambio climático el que sigue manifestándose en el corazón productivo de la Argentina. Al respecto opinó para Télam el licenciado en Ecología y biólogo Javier Martínez Heres.

Javier  Martnez Heres

Por Javier Martnez Heres

El cambio climático es un dato. Hoy todos lo reconocemos por su difusión en los medios especialmente cuando ciertos eventos (no tan) extraordinarios ocurren y porque se enseña en la escuela. La pregunta es si con eso alcanza. El informe del panel de expertos sobre cambio climático da cuenta de algunas repercusiones que se registran en Argentina afectan especialmente al ciclo del agua, caudales y disponibilidad de agua dulce, aumentos de las lluvias persistentes en la cuenca del Río de La Plata acompañados con ciclos secos región central de los Andes. Lluvias torrenciales que tienen gravísimas consecuencias sociales y ecológicas.

Entre las áreas del Estado que realmente se ocupan de implementar respuestas en forma sostenida sobre la mayor parte del país y que trascienden la emergencia, no se encuentran las que tienen mayor incidencia sobre los factores que contribuyen a acentuar el problema. Este es un rasgo que se repite a escala provincial y mucho más a nivel local.

Se demuestra que con el esquema utilizado hasta ahora, la situación no ha cambiado excepto marginalmente. La deforestación lejos de detenerse o recomponerse como es deseable, se mantiene, las emisiones por la generación de energía, se acentúan, el estilo de desarrollo basado en la expansión agrícola para la exportación no encuentra reemplazo ni en las propuestas de desarrollo. La respuesta no puede reducirse a un programa de obras o de corrección de infraestructuras.

La demora en establecer un ordenamiento territorial con base en las restricciones que imponen los ecosistemas que al menos en cierta medida son conocidos está afectando severamente los servicios ambientales que utilizamos.

Un ordenamiento supone superar la fragilidad que exhiben de las acciones de control por parte de las autoridades de aplicación que es aprovechada por empresarios oportunistas para maximizar la ganancia en el corto plazo. En La Plata, a 4 años de la inundación de 2013, mientras se realizan obras que amplían los cauces de algunos arroyos, en otros, se rellena la planicie de inundación. Al mismo tiempo, relevamientos en barrios afectados sobre la percepción del riesgo de inundación en el contexto del cambio climático indican que la población no está alerta sobre réplicas del evento, no han encarado mejoras o ensayado comportamientos adecuados para responder en caso que eso ocurra. Esto es especialmente importante ya que no solo se trata de acciones que colaboran con otras establecidas por organizaciones, empresas y estado, sino que se producen en ámbitos a los cuales estas últimas tienen serias dificultades para llegar.

En la importante proporción del territorio bonaerense anegada, se estima que en más del 30%, se procura ampliar las obras de evacuación de las aguas, pero al mismo tiempo las obras viales cuya reducción de la permeabilidad hidráulica es bien conocida, no cuenta con un protocolo o requisito exigible para el diseño y construcción de puentes, alcantarillas y terraplenes.

La sequía afecta sobremanera a un país que tiene el 75% de su territorio en condiciones de aridez o semi aridez. La disminución de caudales en los ríos afecta a algunos de los principales centros poblados pero en ciudades pequeñas y pueblos que dependen del agua subterránea, cambios en las lluvias se reflejan en la recarga de los acuíferos que se explotan para los distintos usos actuales, consumo humano, industria, riego, consumo animal, recreación. En la pampa húmeda, en condiciones de clima húmedo como el actual, varias localidades enfrentan limitaciones en el acceso al agua subterránea que es la única de buena calidad. El acceso al agua está en riesgo.

(*) Biólogo. Licenciado en ecología en la Universidad Nacional de La Plata. Investigador en inundaciones y cambio climático del Laboratorio Universitario de Gestión ambiental y profesor titular del departamento de Desarrollo productivo y Tecnológico de la Universidad Nacional de Lanús.