17/10/2017 Decoracin

Cuando la vida es juego: un cuarto eclctico, con toques de humor y vedado a la tecnologa

Eso es lo que representa este cuarto de juegos diseñado por María Anzoategui y Cecilia Bravo para Casa FOA. Juguetes antiguos reinventados, cuadros inspirados en música de Miles Davis, imponentes máscaras de Start Wars y juegos de mesa se fusionan para dar vida a un espacio "Tech-free".

Foto: Nacho Corbalán
Foto: Nacho Corbaln


El cuarto de juegos diseñado por María Anzotegui y Cecilia Bravo fue el resultado de una sucesión de “eventos y coincidencias” que terminó con un espacio en el que lo nuevo y lo retro se fusionan en perfecta convivencia.

El eje de este espacio fue el de crear un cuarto de juegos con un toque de humor y “libre de tecnología”, en el que todos los miembros de la familia puedan interactuar, en lugar de estar metidos cada uno en su celular



El punto de partida de este cuarto fue la pintura del artista Kazuya Sakai, inspirada en la música de Miles Davis.   

Foto: Nacho Corbalán
Foto: Nacho Corbaln


“Sus cuadros son muy lúdicos, tienen mucho color y una forma muy orgánica, que replicamos en la pista de scalextric “, señalan las diseñadoras en diálogo con Télam Tendencias.

Foto: Nacho Corbalán
Foto: Nacho Corbaln

El eje de este espacio fue el de crear un cuarto de juegos con un toque de humor y “libre de tecnología”, en el que todos los miembros de la familia puedan interactuar, en lugar de estar metidos cada uno en su celular.

“La idea fue crear un lugar donde la familia se reúna e  interactúe, en este ambiente en el que intervienen cosas muy vintage y en el que hay juguetes que se reinventaron”, explican.

Foto: Nacho Corbalán
Foto: Nacho Corbaln


Las paredes se cubrieron con un empapelado de David Hicks bien años 70’, mientras que el mazo de cartas y el packaging de los juegos de casino de la misma época están en perfecto composé.

Foto: Nacho Corbalán
Foto: Nacho Corbaln


El espíritu lúdico se replica en las mesas laqueadas con forma de cartas de póker, como la de Corazón y la de Trébol; en la lámpara cuya base es un antiguo auto de hojalata y en las máscaras de Star Wars que visten la biblioteca.       

El espíritu lúdico se replica en las mesas laqueadas con forma de Corazón y de Trébol; en la lámpara cuya base es un antiguo auto de hojalata y en las máscaras de Star Wars

     


Foto: Nacho Corbalán
Foto: Nacho Corbaln

También se destacan los sillones de ratán de los años ´30 y el teléfono retro símil cobre, que completan este espacio ecléctico.  


  
“El ratán,  el espejo, el acrílico, los juegos de los ’70, las máscaras Start Wars… Acá se  mezcla todo con un toque de humor”, puntualizaron.

Foto: Nacho Corbalán
Foto: Nacho Corbaln