13/10/2017 Momento de orden

Cambio de temporada: cmo organizar el guardarropa y optimizar lo que hay

El cambio de temporada nos obliga a ordenar el placard. Cuándo jubilar las prendas, cómo organizarlas, conservarlas, la mejor manera de guardarlas y cómo comprar de manera inteligente son aspectos clave. Qué dicen las expertas.



A la hora de ponerse a ordenar “hay que tener en cuenta los básicos y los clásicos”, recomienda en diálogo con Télam Tendencias la asesora de imagen y autora de tres libros en la materia,  Fernanda Sinopoli.

Luego de separar la ropa de la estación que terminó, en  este caso el invierno, hay que revisar el estado de las prendas.

Para dejar espacio en el placard y que el orden fluya, es imprescindible descartar las que ya estén gastadas, esas que tiene n “bolitas”, que perdieron su forma, o cuyo color no es lo que era, como pasa con el negro, que se transforma en un gris arratonado.

“Si usé tanto una prenda es porque me gustó y si me gustó es porque me quedó bien, y ésa es la clave. Buscar e ir detrás de lo que me quedó bien y no guardarlo eternamente si ya es hora de jubilarlo”, recala Sinopoli.

En ese sentido, Yamila Pica, también asesora de imagen y directora de la escuela Plushlamour, señala que el cambio de prendas tiene que ver con la calidad y que “hay básicos, como las remeras que requerirán renovarse cada siete u ocho meses” .


Tendencias o básicos


A la hora de poner en orden el armario, además de deshacerse de aquellas cosas que ya no nos quedan, las que están gastadas o que no usamos hace tiempo,  hay que pensar estratégicamente en las prendas que serán reemplazadas.    

“Hay que tener en cuenta la diferencia entre los básicos y los clásicos . Lo mejor es ir por lo segundo, porque van a perdurar en el tiempo ya sea por diseño como por calidad. A mayor calidad, mejor vejez”, explica Sinopoli.

Pica coincide y añade que  lo ideal es “tener básicos como fondo de armario y evitar comprar prendas caras cuando buscamos tendencias”.

"Si se usa el verde no vale la pena gastar en un blazer de ese color. Lo mejor es comprar detalles en los tonos de temporada”, aconseja la especialista, autora del libro Belleza honesta.

A su vez, Sinopoli recomienda confiar en los accesorios “porque con ellos podemos lograr que un mismo equipo luzca de mil maneras distintas”, sin necesidad de andar acumulando ropa.

Cómo ordenar


Algunos prefieren organizar la ropa por color, por prendas o por largos, pero ambas especialistas recomiendan hacerlo según el uso que se le da.

Es decir, dividir el armario de acuerdo a las actividades y prioridades y –en base a ello- acomodar primero las prendas que más se usan.

Para Pica, “lo básico tiene que estar más alcance de la mano, esas prendas que más usamos en el día a día”.

En esa línea, Sinopoli opina que hay que guardar la ropa según las actividades que uno tiene.

“Si es de trabajo, poner primero las blusas, los pantalones de vestir,  las faldas. Después  la del gimnasio,  si es que practicas actividad física, y por último la del fin de semana, que es más relajada”, acota.  

A su vez, recomienda armar nuevos conjuntos con las prendas que uno ya tiene para evitar seguir acumulando y maximizar lo que ya tenemos en el placard.

Cuándo hacer circular una prenda y cómo comprar


Este punto, reúne varios de los ya mencionados. 
Pica asegura que si una prenda no se usó en un año, hay que darla porque no tiene sentido guardarla y por algo no fue usado. 

Sobre el segundo punto, su colega recomienda hacer un relevamiento y anotar lo que hace falta antes de salir a comprar.

“Hay que observar cuantas prendas iguales tenemos. Rara vez hacemos este ejercicio y el resultado sorprende… ¿cuántos pantalones negros tenés? o ¿cuántos jeans? Esta es la primera regla a tener en cuenta en el momento de comprar”, detalla.

Guardado de las prendas
 

Una buena percha es fundamental evitar que la ropa se deforme,  se termine cayendo en el piso del armario y a su vez permita visualizar las prendas.

Pica recomienda usar bolsas termoselladas, mitras que Sinopoli aconseja no colgar los pulóveres  y –en cambio- doblarlos para que no se deformen.

La ropa que ya no es de temporada y se retira del palcard se puede almacenar como si hiciéramos una valija.

Otra opción son las fundas de algodón que protegen las prendas del polvo y los ácaros y cuidar que las que protegen abrigos estén en lugares secos.