11/10/2017 opinin

Un da para pensar en lo que nos hace fuertes

El 12 de octubre fue conocido durante casi un siglo en la Argentina como el “Día de la Raza” conmemorándose el avistamiento de América por la expedición de Cristobal Colón. En 2010, se estableció el 12 de octubre como día del “Respeto a la Diversidad Cultural”, acorde al valor que asigna la Constitución Nacional y diversos tratados y declaraciones de derechos humanos a la diversidad étnica y cultural de todos los pueblos. Al respecto opinó para Télam Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación.

Claudio  Avruj

Por Claudio Avruj

Para aquellos que creen en la idea de un país pacífico y unido, la diversidad es un elemento que potencia, fortifica y enriquece a una sociedad. Esa diferencia debe ser un punto de encuentro, un espacio para el diálogo fluido y un camino para impulsar nuestra identidad cultural.

Este 12 de octubre debe ser otro argumento para trabajar todos juntos por nuestros pueblos originarios y recordar lo que hemos venido haciendo al respecto, ponderar el cambio que estamos realizando, que se sustenta entre otras cosas en la reafirmación de la diversidad como motor que impulsa a nuestros valores fundacionales.

Desde el 10 de diciembre de 2015, pusimos a los pueblos originarios en el centro de nuestra agenda ampliada de derechos humanos. La idea de extender el horizonte de Derechos Humanos e incorporar la noción de Pluralismo Cultural fue toda una definición política relativa a nuestros objetivos con las comunidades. Decidimos trasladar al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) de la órbita del Ministerio de Desarrollo Social a la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural. Hemos abierto espacios como el Consejo Consultivo y Participativo, para fomentar la integración y el reconocimiento de derechos que avalan el nuevo paradigma. Como siempre, nos hemos apoyado en hechos concretos.

En el mismo sentido, a través del INAI, se están realizando a lo largo y ancho del país el relevamiento de las tierras que habitan las comunidades, para encontrar la mejor solución a sus reclamos y evitar los desalojos. Se ha promocionado además la prórroga de la Ley 26.160, que la Cámara de Diputados se apresta a votar, luego de la media sanción del Senado.

Fechas como éstas nos invitan a reflexionar acerca del carácter inclusivo de los derechos humanos y su vínculo inalienable con la interculturalidad. Hacia ese horizonte vamos, por eso estamos trabajando fuertemente en la integración de ese mosaico de identidades, en estrechar lazos, en generar nuevos espacios que estimulen esa relación cultural que pone a nuestro país a la vanguardia de las naciones más desarrolladas en ese sentido.

Ese destino que estamos construyendo juntos se inspira en nuestras políticas públicas orientadas a proteger y promover la cultura afro, por ejemplo mediante el decreto 658/2017, por el cual Argentina reconoce la importancia del Decenio Internacional Afrodescendiente proclamado por Naciones Unidas, que nos compromete a realizar acciones que provean a la visibilización, el reconocimiento y la promoción de derechos de la comunidad afro del país; el Programa Siria, a través del cual les estrechamos la mano a hermanos que están sufriendo; la política para el área de colectividades, con la cual seguimos afianzando el proceso de integración a una sociedad plena en el goce de sus derechos; la lucha contra el antisemitismo y la islamofobia, decisión que asumimos para terminar con el odio y los pensamientos totalitarios. Todo esto en el marco de un profundo valor que tenemos por la cultura como herramienta esencial del crecimiento y la evolución de una sociedad en la que anida un futuro mejor.

Son muchas las razones que tenemos para celebrar y para seguir creyendo en nuestra capacidad de construir un país más justo e igualitario, solventado en los valores de la convivencia pacífica, el diálogo intercultural y el respeto a la diversidad.

(*) Secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación.