23/09/2017 Elecciones en Alemania

Merkel buscar fortalecer su poder ante una ultraderecha en ascenso

Con el respaldo de los sondeos, la canciller Merkel va por su cuarto mandato en los comicios que también marcarán el ingreso por primera vez de una fuerza de extrema derecha tras el fin del nazismo. Los principales partidos, las posibles coaliciones y la explicación de un sistema electoral tan complejo como equitativo para garantizar un equilibro de representaciones.

Por Camil Straschnoy


Alemania elige el domingo representantes de su Parlamento (el Bundestag) a través de uno de los sistemas electorales más complejos del mundo, aunque también uno de los más justos en cuanto a garantizar un equilibrio entre los distintos partidos políticos. La jornada terminará con dos hechos salientes: la continuidad de Angela Merkel como canciller y el ingreso de una fuerza de ultraderecha por primera vez desde el fin del nazismo.

Todos los sondeos previos coinciden en darle un triunfo holgado a la alianza conservadora formada por la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU) y liderada por Merkel. De esta forma, la dirigente se mantendrá cuatro años más en el cargo y llegará al 2021 con 16 años en el puesto, misma marca que ostentó Helmut Kohl, el líder de la reunificación alemana fallecido en junio.

Pero la mirada estará puesta en la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) que de acuerdo a las encuestas lograría un tercer puesto con aproximadamente un 10% de los sufragios, lo que la llevaría a convertirse en la primera fuerza política de su ideología que accede al Bundestag desde la II Guerra Mundial.

Los principales partidos y candidatos


La Unión Demócrata Cristiana (CDU): Ubicado en la centroderecha, el partido conservador tiene como principal candidata a la canciller Merkel que busca su cuarto mandato. A nivel nacional, es la agrupación que más tiempo gobernó la República Federal Alemana (48 años). No compite en la región de Baviera, donde dejó su lugar a la Unión Socialcristiana, de ideología política similar pero con un mayor regionalismo.

El Partido Socialdemócrata (SPD): De centroizquierda, es el partido más antiguo (su primera fundación fue en 1863) y desde la creación de la República Federal Alemana (1949) tuvo tres cancilleres e integró otros cinco gobiernos como segunda fuerza, incluyendo su alianza con Merkel durante 8 de sus doce años en el poder. Su líder actual es Martin Schultz, ex presidente del Parlamento Europeo.

Alternativa para Alemania (AfD): Nacida en 2013 con un discurso centrado principalmente en la salida del Euro como rechazo a los rescates que impulsó Alemania a otros países del bloque. La crisis de refugiados y la política de recepción de Merkel fue uno de los factores que llevó al ala más radical a apoderarse de los mandos de la agrupación que tiene un pensamiento de ultraderecha, xenófobo y euroescéptico. Desde 2014 logró representación en 13 de los 16 parlamentos regionales. Alexander Gauland y Alice Weidel son sus líderes. 

Los Verdes (Die Grünen): Nacido en 1980 bajo un pensamiento ecologista, pacifista y una economía sustentable, el partido gobernó con el SPD (con quienes comparten el espectro de la centroizquierda política) entre 1998 y 2005. Desde 2009 es presidido de forma bicéfala por una mujer y un hombre, actualmente sus líderes son Katrin Göring-Eckardt, diputada hace 20 años, y Cem Özdemir, ex miembro del Bundestag y el Parlamento Europeo.

Partido Democrático Libre (FDP): Agrupación liberal, representante de la clase media y profesional, nació en 1948 bajó los albores del nacimiento de la República Federal Alemana y desde entonces participó como segunda fuerza en los gobiernos encabezados por seis cancilleres distintos, incluyendo su alianza con Merkel en 2009. En las últimas elecciones federales quedaron afuera del parlamento por primera vez en su historia al obtener el 4,8% de los votos pero resurgen desde el liderazgo de Christian Lindner.

La Izquierda (Die Linke): Fundado hace diez años como una fusión del viejo partido único de la República Democrática Alemana (la parte comunista antes de la caída del Muro de Berlín) y ex miembros del SPD. De pensamiento anticapitalista y antiimperialista, exige la disolución de la OTAN y un acercamiento a Rusia, entre otros puntos salientes de su plataforma. En 2014 y por primera vez desde la reunificación, pasó a gobernar un Estado, Turingia, y se convirtió en tercera fuerza en el Parlamento en las elecciones de 2013. Es liderado por Sahra Wagenknecht y Dietmar Bartsch.

Los sondeos coinciden en que el CDU será primera fuerza, el SPD segunda y que los otros cuatro partidos ingresarán al Bundestag al superar el 5%. Muchas encuestas ubican a AfD como tercera.



Dos posibles coaliciones


El CDU tendrá que buscar una alianza con algún otro partido, situación que en Alemania es habitual por el sistema de reparto de escaños en el Bundestag. De acuerdo a las proyecciones de las encuestas, la agrupación podría formar una coalición con el SPD u, otra opción, es una coalición con dos fuerzas: Los Verdes y el FDP. A esta última opción se la llama "Coalición Jamaica" por que los colores de los partidos que la integran tienen los colores de la bandera del país caribeño.

Lo que ya fue descartado, de manera explícita, por todos las agrupaciones es formar gobierno junto a los ultraderechistas de AfD.

La ultraderecha, cerca de ganar voz y poder institucional

De confirmarse que el AfD es tercera fuerza, una coalición entre el CDU y el SPD convertirá al partido de extrema derecha en la primera de la oposición. Si esto sucede, obtendría el control de la estratégica comisión de Presupuesto de la cámara baja, según las costumbres parlamentarias, o sería la bancada responsable de responder luego de cada comparecencia de la canciller en el Parlamento.

Además de esta legitimación institucional, el partido de extrema derecha también ganará recursos económicos. El parlamento federal destina una partida presupuestaria para cada uno de sus miembros para que puedan contratar a sus asesores, entre tres y cuatro personas. 

Hoy la AfD tiene diputados en 13 de los 16 Parlamentos regionales, logrando grandes resultados en los comicios realizados en los últimos dos años en los estados federados alemanes.

Fuerte ascenso de la ultraderecha en Alemania.


El complejo sistema electoral

Alemania elige representantes cada cuatro años a través del sistema de representación proporcional mixta.

Cada alemán mayor de 18 años vota dos veces. Con el primer sufragio elige un candidato de su distrito electoral (en total hay 299) y el que tenga más votos obtiene un mandato directo en el Bundestag. La función en este caso es personalizar la decisión con cada postulante buscando imponerse en su región y con cada latitud del país enviando un representante al Parlamento.

En el segundo voto se elige un partido político con los candidatos agrupados bajo el nombre de esa fuerza. Las agrupaciones que a nivel nacional obtienen menos del 5% quedan directamente fuera del Parlamento: el objetivo de la marca es evitar una fragmentación y evitar el ingreso de agrupaciones extremistas, lo que no ocurriría este año con el ultraderechista AfD superando ese piso. Las agrupaciones que obtienen más del 5% reciben una cantidad de escaños proporcional según lo obtenido. Es esta segunda votación entonces la que le da forma a la composición de la Cámara.

Fuente: Franco Delle Donne (eleccionesenalemania.com) y el Centro de Información para Latinoamérica y España

La complejidad es que no todos los votantes eligen a un candidato de un partido con su primer voto y a la misma agrupación con el segundo. Entonces, lo que puede ocurrir es que una agrupación tiene más candidatos que lograron un mandato directo en el primer voto que los escaños que le corresponde ocupar de acuerdo al segundo voto.

En ese caso los partidos reciben escaños extras para completar todos los mandatos directos. Pero ahora esto genera una sobrerrepresentación de la agrupación sobre el porcentaje del Parlamento que le corresponde ocupar, por lo que el resto de los partidos también recibe escaños extra que equiparen la balanza y mantenga la relación de fuerzas.

Todo esto además produce un número variable de escaños. La base son 598, pero esa cifra puede aumentar. Sin ir más lejos en el último período de cuatro años el Bundestag estuvo compuesto por 630 miembros.

Una vez designados, los diputados elegirán al canciller de Alemania para el periodo 2017-2021.

Una boleta única, larga, sin fotos, logos ni muchos colores

 
La boleta electoral que se utiliza en las elecciones alemana es única, extensa, sin fotos que identifican los candidatos ni logos de las agrupaciones.

Básicamente son dos columnas: la de la izquierda, en negro, es para elegir al candidato al que se le busca dar el mandato directo y la de la derecha, en azul, es para designar el partido político. El elector solo debe marcar una de las opciones en cada una de las columnas.

Lo largo del papel tiene que ver que para estos sufragios hay récord de partidos inscriptos: son 42, con 16 que se presentan por primera vez en unos comicios generales, indicó el director de la oficina electoral federal, Dieter Sarreither. No todos se presentan a nivel nacional, con muchos regionalistas.

Los temas que marcaron la campaña

El tema central del debate político fue la crisis de los refugiados. Merkel decidió en 2015 abrir la frontera a más de un millón de personas ante el drama humanitario que se vivía en casi todo el continente, especialmente en Hungría. Esa medida hizo que perdiese el apoyo del electorado más conservador, sobre todo tras los atentados yihadistas, que se volcó a los xenófobos de AfD en muchas de las elecciones para los parlamentos regionales.

"En la vida hay momentos en que debemos tomar una decisión", argumentó Merkel durante el único debate televisivo realizado a principios de este mes, mientras que Schulz, su principal adversario, le recriminó que no hubiera implicado al resto de Europa en ese proceso.

Para Merkel, Alemania tiene que seguir abierta a los refugiados pese a los atentados.

Otros de los temas claves de la discusión preelectoral fueron el escándalo de la manipulación de datos en los motores diesel de las grandes automotrices alemanas, la precarización laboral y las llamadas "jubilaciones de miseria".

Alemania registra desde hace siete años un crecimiento anual sostenido. En 2014 el Producto Bruto Interno (PBI) aumentó 1,9%, en 2015 creció un 1,7% y, el año pasado, volvió a escalar hasta un 1,9%.

Sin embargo, esta descripción de una economía en expansión tiene como contracara un incremento significativo de la brecha entre ricos y pobres, y una falta de flexibilidad del mercado laboral para absorber a nuevos trabajadores. Atento a esta situación, Schulz advirtió: "Alemania es un país rico, pero no a todo el mundo le va bien".

En el plano internacional, las tensiones con Turquía están en el tope de la agenda. Merkel condenó los encarcelamientos de ciudadanos alemanes por razones políticas y dijo que “replanteará” las relaciones con el presidente Recep Tayyip Erdogan. En este punto, Schulz fue más allá y defendió poner fin a las conversaciones de adhesión de Turquía en la Unión Europea (UE).

Crece la disputa entre Alemania y Turqua por la detencin de activistas de DDHH

Cerca de cuatro millones de ciudadanos de origen turco viven en Alemania y aproximadamente un millón tiene derecho a votar en las elecciones. A todos ellos, Erdogan les pidió que no voten a Merkel, Schulz ni a Los Verdes. Los ecologistas, líderados por Cem Özdemir, justamente de origen turco, también son muy críticos de las políticas de Ankara. Y todo esto también alimenta el electorado nacionalista de AfD.

Aunque no tuvieron lugar en la campaña, hay otros temas relevantes para Alemania en el escenario mundial: la relación con los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Rusia, Vladimir Putin, y el destino de la Unión Europea y la zona euro una vez que se produzca el Brexit, la salida del Reino Unido del bloque.