17/09/2017

De no creer: nos fuimos al descenso

A menos de un año de haber ganado la Copa Davis, Argentina sufrió un duro revés en la máxima competencia por equipos al perder como visitante con Kazajistán, lo que significó descender a la zona Americana.

Gustavo Lenti

Por Gustavo Lenti

El año pasado Argentina consiguió un hito deportivo al ganar la Copa Davis, un trofeo que se venía negando una y otra vez desde la época de Guillermo Vilas pasando por la reciente notable camada de la Legión.

Pero apenas diez meses después, el equipo nacional perdió como visitante con Kazajistán y descendió a la zona Americana, un despropósito del que son culpables todos: los dirigentes, el capitán y los jugadores que no quisieron ir.

Juan Martín del Potro es el mejor jugador argentino y fue el principal artífice del triunfo del año pasado con dos triunfos inolvidables frente a Andy Murray y Marin Cilic, ambos como visitante.

Pero de manera inexplicable se negó a ir a jugar Astaná y el equipo se resintió considerablemente. Su sola presencia impone respeto entre los rivales, agranda a sus compañeros y sin lugar a dudas no hubiese tenido incovenientes en ganar sus puntos en Kazajistán.

El tandilense venía de jugar en un gran nivel en el reciente abierto de los Estados Unidos –donde cayó en las semifinales frente a Rafael Nadal- y si de cansancio se trató su ausencia podría haber jugado el punto de dobles, que Argentina lo afrontó con lo debutantes Máximo González y Andrés Molteni.

Los que también se negaron a ir fueron Leo Mayer –campeón el año pasado-, Horacio Zeballos y Carlos Berlocq y entonces esa idea de grupo de la que tanto habló el capitán Daniel Orsanic, se esfumó como arena entre los dedos.

El año pasado, más allá de sus atinadas decisiones, Orsanic contó con el guiño del destino en más de una ocasión, pero indudablemente no pudo construir una mística, ni siquiera con el hecho de haber ganado la Copa Davis por primera vez en la historia.

¿Y la dirigencia? Hizo todo mal. La primera serie después de haber ganado la Davis se jugó en Buenos Aires en febrero pasado. La sede fue un improvisado estadio en el Parque Sarmiento, no se lo pudo convencer a Del Potro para que juegue y tampoco fueron convocados ex jugadores para que la coronación como visitante se transforme en una fiesta como local.

Así las cosas, Argentina vuelve a la zona Americana después de 16 años. Una muy triste noticia para un tenis que estaba creciendo.