16/09/2017

En la mayora de las provincias se aplica la poltica de la "inmediatez" para atender a los sin techo

Muchos de los distritos del país carecen de estadísticas y registros fehacientes sobre la cantidad de personas que viven a la intemperie.

La mayoría de los gobiernos provinciales no cuenta con estadísticas ni registros fehacientes sobre la cantidad de personas que vive a la intemperie, con el argumento común de que existe una "migración" constante entre la calle, los paradores nocturnos y los alquileres informales.

De acuerdo con consultas a las administraciones provinciales y municipales de Córdoba, Salta, La Plata, Rosario, Misiones, Chaco y Jujuy, la atención a las personas en situación de calle se apoya en un esquema de respuesta interministerial que trabaja sobre la "inmediatez de la problemática".

En la ciudad de Córdoba, según un relevamiento del Instituto de Género y Promoción de la Igualdad del Defensor del Pueblo, unas 333 personas están en esa situación y, en comparación con el 2016, aumentó un 17 por ciento el número de personas con vulnerabilidad habitacional.

Hay 174 personas viviendo en albergues y refugios, de los cuales 21 son niños, y 159 en la vía pública. El 75,3 por ciento se hospeda en establecimientos de la sociedad civil y el 24,7 en instituciones estatales.


La mayoría (94,6 por ciento) sabe leer y escribir, un 2 por ciento cuenta con título universitario y sólo el 5,4 por ciento es analfabeta. En el censo quedó establecido que motivos de índole familiar (45 por ciento) y de índole económica o laboral (29,5 por ciento) fueron las principales causas que llevaron a las personas a la calle.

El soporte estatal está dado por el albergue provincial Hogar para todas las noches y el municipal Sol de noche, las líneas telefónicas 103 y 108 para pedir asistencia y subsidios o programas, que sólo recibe el 30,4 por ciento de los censados.

Algunas de las organizaciones dedicadas a proveer todo tipo de ayuda a quienes no tienen techo son la Fundación Creamos, Córdoba Voluntaria, Casa Félix, Casa de María, Hogar Teresa de Calculta, Hogar el Buen Samaritano, Portal de Belén, Santa Catalina de Siena, Hospedería Padre Hurtad y Jesús Misericordioso.

"Los organismos del Estado tienen escasa presencia, tanto en sensibilidad como en políticas públicas y presupuestos para atender las situaciones de las personas en situación de calle, se desentienden demasiado del tema y gran parte de la tarea que corresponde al Estado lo hace el voluntariado", manifestó a Télam Silvia Pereyra, de la Fundación Creamos.

Las áreas de Desarrollo Social de la provincia y del municipio realizan recorridos nocturnos para invitar a las personas a dormir en paradores y refugios, pero según ambas administraciones, la mayoría de las personas se niega a esa posibilidad porque "no quiere cumplir con estrictas normas de convivencia", como la prohibición de tomar alcohol o llevar sus perros.

En Salta, por ejemplo, no existe un organismo oficial que se encargue específicamente de las personas sin techo. Sólo el área de Emergencia Social del Ministerio de Asuntos Indígenas interviene en casos puntuales y desde hace aproximadamente una década funciona un albergue municipal.

Por ese motivo, no hay datos oficiales de los principales centros urbanos provinciales. En mayo último, la Fundación Revelares contó 131 personas en situación de calle, de las cuales el 75 por ciento dijo haber trabajado desde los 16 años y el 55 por ciento haber cumplido con la escuela primaria.

La fundación Manos Abiertas asiste con cama, comida, asesoramientos legales y talleres de oficios a unas 54 personas, pese a que el lugar tiene capacidad de alojamiento para 20.

El Operativo Abrigo de la Policía salteña cuenta con dos dependencias, una en la zona norte de la ciudad con 14 camas, y otra en la zona sur, con 11. Este operativo se realiza todos los años, desde que comienzan las bajas temperaturas hasta los últimos fríos. Este año, durante mayo, junio y julio esos centros registraron el ingreso de 1.216 personas.

Desde la secretaría de Desarrollo Social de La Plata informaron que hasta julio de este año se asistió a unas 340 personas, de las cuales 240 ingresaron a los dos paradores de la ciudad, en el marco de un programa que busca la "reinserción en la sociedad, como sujetos productivos y autónomos".

El municipio brinda asistencia a través de 3 líneas telefónicas y recorridos diurnos y nocturnos de equipos de trabajadores sociales del Programa de Asistencia y Abordaje para Personas en Situación de Calle.

La secretaria de Desarrollo Social de Rosario tiene registradas 180 personas que viven en la calle, en su mayoría en el microcentro y en la zona de la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno.

"Además del contacto permanente durante el año la municipalidad tiene un operativo especial en invierno, en conjunto con organizaciones sociales", como Rosario Solidaria, Movimiento de Acción Solidaria y ex combatientes de Malvinas, explicó a Télam la titular de la secretaría, Laura Capilla.

Desde abril hasta octubre funciona un refugio municipal con 50 camas para hombres de entre 18 y 65 años, que cuenta con un equipo de contención desde las 19 horas. Para las mujeres, además de asistencia, se les facilita el acceso a pensiones u hoteles.
La Guardia Urbana Municipal se ocupa en el caso de que se trate de mamás con niños y, para adolescentes solos, está previsto el alojamiento en el Centro de Protección Transitoria, con la intervención de la provincia.

El ministro de Desarrollo Social de Misiones, Lisandro Benmaor, explicó a Télam que la provincia desarrolla un trabajo "interinstitucional entre organismos estatales y privados" para dar "atención, contención y capacitación" a quienes viven en la calle.
Según Benmaor, entre 30 y 40 niños menores de 14 años asisten al Hogar de Día que funciona en Posadas, donde se da tratamiento médico, nutricional, social y psicológico, además de talleres de carpintería, huerta, electricidad, danza, pintura y bijouterie, además de acompañamiento para evitar la deserción escolar.

También fue inaugurado, junto al aporte de la Asociación Civil Los Filipos, el Hogar de Atención y Protección de Personas en situación de Calle, que cuenta con 40 camas y funciona todo el año, y el gobierno está elaborando proyectos para atender a niños aborígenes para que puedan volver a su lugar de origen o comunidad, reciban capacitación en actividades afines a sus tradiciones históricas y "no necesiten en el futuro abandonar su hábitat".

En Chaco, el Ministerio de Desarrollo Social detalló a Télam que en la zona del Gran Resistencia se asisten a unas 25 personas en situación de calle, en su mayoría adultos de más de 60 años, y que el interior de la provincia cuenta con un dispositivo de residencias de largas estadías, centros de día y comedores.

Quienes permanecen en la calle reciben frazadas, colchones, vestimenta y asesoramiento para la realización de estudios médicos o la tramitación de documentos y beneficios previsionales.

En Gran Resistencia funciona el Centro de Contención Nocturna Padre Mujica, que ofrece un lugar donde dormir, comer, bañarse, recrearse con televisión y libros y descansar, y otras tres residencias geriátricas, que posibilitan estadías más largas. Además, en otras 22 localidades de la provincia funcionan establecimientos geriátricos para los adultos mayores.

Jujuy registra alrededor de cien personas en situación de calle en su capital provincial, de las cuales la mayoría son hombres (de entre 30 y 60 años) y menos de una decena del total, mujeres, según referentes del proyecto Puentes, que funciona desde el 2016 y depende de la secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Humano.

El equipo realiza recorridas por los barrios todos los días del año, reparte ropa de abrigo y comida caliente y asesora a las personas en situación de calle en el "acceso a los derechos perdidos y vulnerados", indicó a Télam la directora de Protección Integral de Personas Adultas Mayores del Ministerio, Cintia Páez.

Si bien las fuentes oficiales aseguran que no hay chicos en situación de calle, Vanesa Moreno, integrante de Zoom, un grupo de voluntarios que trabaja por la inclusión social, laboral y familiar, advirtió que en los últimos años empezaron a visualizarse mujeres y niños durmiendo a la intemperie.

No hay datos oficiales hacia el interior de la provincia debido a que el proyecto Puentes, por el momento, sólo funciona en la capital, y la asistencia en el interior está en manos de los municipios locales.

Moreno remarcó que en el interior provincial existen "familias enteras en situación de vulnerabilidad", como por ejemplo en Libertador General San Martin, donde este año Zoom llevó adelante el operativo "De la basura no se vive" para visibilizar la problemática.