21/08/2017 Opinin

Venezuela, cada vez ms aislada y ante el riesgo de un bloqueo financiero internacional

Después de que el Credit Suisse, un viejo aliado de la revolución bolivariana, anunciara que ya no desea hacer negocios con el gobierno de Nicolás Maduro, Venezuela suma problemas en el flujo de caja que la obligan a realizar triangulaciones para poder financiarse.

Elizabeth Ostos

Por Elizabeth Ostos

“En vista del clima resultado de los recientes eventos en Venezuela y por acciones tomadas por el gobierno, queremos asegurarnos de que Credit Suisse no provea medios para que se violen los derechos humanos del pueblo venezolano”, informó la entidad en un documento emitido a sus clientes.

Con esta decisión, se cierran algunos espacios de maniobra financiera del gobierno en los mercados internacionales, y funcionarios públicos han desestimado la acción y aseguraron que obedece a una campaña de aislamiento en contra de un gobierno que ha cumplido puntualmente con sus pagos de la deuda externa.

Otro episodio que presagia más problemas de flujo de caja para Caracas lo anunció el viernes el presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Eulogio del Pino, quien denunció que la principal empresa nacional “sufre un bloqueo financiero de Estados Unidos que limita las transacciones de la compañía”, y que pese a que no hay una sanción económica "nos bloquean los pagos”.

“Tenemos que hacer un turismo financiero, tenemos que ir a China, tenemos que hacer triangulaciones financieras, ya que ellos (EEUU), de hecho, están aplicando un bloqueo financiero a nuestra patria”, agregó el funcionario ante la televisión estatal, sin aportar mayores detalles.

El pronunciamiento del Credit Suisse y la denuncia del jefe de Pdvsa se producen en medio de amenazas del gobierno de los Estados Unidos de imponer sanciones económicas contra Venezuela.

Por lo pronto, Washington sólo ha castigado a funcionarios de alto nivel al retirarles visas y congelar sus activos y cuentas bancarias, aún cuando no se descarta más presión.

En fuentes energéticas trascendió que un buque tanquero con cerca de un millón de barriles de crudo pesado venezolano ha estado varado por más de un mes en la costa de Luisiana, Estados Unidos, a la espera de una carta de crédito para completar la descarga.

Un reporte de la agencia Reuters confirmó que el destino del embarque es incierto hasta tanto no haya fuente de financiamiento.
Al respecto, el vicepresidente de Planificación de Venezuela, Ricardo Menéndez, dijo en un evento empresarial el viernes pasado que “Venezuela está recibiendo sistemáticas acciones de agresión de parte de factores internacionales liderados por Estados Unidos”.

Sin embargo, advirtió que “el que quiera aislar a Venezuela quedará por fuera y perderá la oportunidad de explorar y de trabajar con una economía con tanta potencialidad como la venezolana”.

La analista financiera Tamara Herrera consideró que “la instrucción de Credit Suisse hace pensar que otras instituciones financieras reconocidas hayan adoptado una decisión similar como mecanismo de resguardo de su reputación. El banco alega que no va a aportar fondos para que se violen los derechos humanos”.

Advierte que la medida refuerza el panorama de aislamiento del país, “en la medida que el gobierno se aleja o se separa de instituciones como la ONU, la OEA, el Mercosur y la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos”.

Por su parte, para el economista Ramiro Molina, la acción de Credit Suisse “sobrecastiga al mercado local de la deuda. Este banco de inversión ha trabajado con Venezuela desde hace muchos años y con este gobierno muy especialmente. Desde 2007, en todas las emisiones de deuda de Chávez ha estado presente este banco”.

En entrevista con Télam, asegura que “no sabemos a qué juega (la entidad financiera) o con quién quiere congraciarse. Eso (anunciar que no trabajará más en Venezuela) no tiene parangón en la historia de algún activo financiero; ni siquiera con bonos de países inmersos en guerras fratricidas o genocidas. Los bonos son activos financieros y punto”.

Añadió que “la pulcritud repentina del Credit Suisse no es un referente. Algunos bancos de inversión europeos han trabajado con Mugabe (mandatario de Zimbabue), en Sudán, financiando proyectos en Nigeria y también han tenido que pagar vacunas (coimas) a Boko Haram”.

Sobre la posibilidad de que los Estados Unidos deje de comparar petróleo a Venezuela (unos 600 mil barriles de petróleo por día), Ramiro Molina considero que el gobierno de Maduro “tendría un problema temporal por seis o nueve meses, pero ese petróleo sería absorbido por China y Rusia. Una sanción de la administración Trump significaría entregar en bandeja de plata el negocio petrolero de Venezuela a otros actores".

De hecho, empresas de China y Rusia trabajan en la sureña faja petrolífera del Orinoco, en donde hay crudo extrapesado, desde 2007.