20/08/2017 pera

Marcelo Lombardero: "La televisin es la expresin ms pornogrfica del capitalismo"

La ópera "Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny", que se estrenará el martes en el Teatro Colón con música de Kurt Weill y libreto de Bertolt Brecht, se proyecta como una de las mayores apuestas de la temporada y, en la versión del regisseur, enfatizará su lectura mordaz de la sociedad capitalista.

 "Es una crítica al capitalismo, a una forma egoísta e individualista de ver el mundo. En esta puesta estará contada como un show televisivo porque, si vamos a hablar de capitalismo, la televisión es el lugar en donde se expresa en forma más asquerosa, en forma más pornográfica", puntualizó Lombardero en una entrevista con Télam.

Lombardero, que había montado en los últimos años y en diferentes escenarios "Mahagonny Songspiel", una suerte de cantata escénica que está incorporada en la ópera "Auge y caída....", dialogó con Télam sobre esta puesta y sus cinco funciones en el Colón.

- T: ¿Cómo interpela Brecht al público contemporáneo?
- ML: Hubo una época en la que se lo consideraba a Brecht un autor pasado de moda. Por sus conceptos políticos e ideologizados. Pero es una ópera que siempre estuvo ligada a momentos muy especiales de la historia. Por ejemplo cuando se presentó aquí en los '80 fue en el contexto de la hiperinflación. Y ahora también admite una lectura desde el presente, sin necesidad de entrar en cuestiones politiqueras.
En esta versión está contada como un show televisivo porque, si vamos a hablar de capitalismo, es en la televisión donde el capitalismo se expresa en su forma más asquerosa, más pornográfica. La idea de contar esta historia bajo la estética televisiva tiene que ver con eso.
En su momento la versión de Kogan constituyo una de las razones por las que me decidí por esta profesión. Fue algo fundacional. Pero aquella puesta y está no sé si tienen mucho que ver. Aquella fue magnífica y no se si es posible que sea superada. La de 2002 fue otra cosa. Yo trato de tener una mirada propia. De no inspirarme en nadie, pero hay resoluciones que a veces resultan similares. Ante todo habrá que advertir que aquí está la obra completa; en las dos anteriores estaba muy cortada. Incorporé los textos completos de Brecht y eliminé a un pesonaje, el narrador, que aparece integrado en la escenografía televisiva. Y está llevada adelante con recursos digitales. Ya no se puede contar a Brecht como hace 30 años. Pero uno siempre tiene que ir al lugar de origen para encontrar la forma de resignificarlo. Lo nuevo nace del pasado.