18/08/2017 protesta

Un centenar de parejas bailaron en el Obelisco contra las clausuras de salones de tango y milonga

Las parejas se reunieron "para pedir que el Estado fomente, promueva y acompañe la difusión y práctica del tango en todas sus formas en todo el territorio de la ciudad, tal como está previsto en las leyes y pactos firmados".


Voceros del colectivo “El tango no se clausura” dijeron a Télam que participaron de esta protesta "milongueros locales y turistas que participan en estos días del Festival de Tango de Buenos Aires y el Campeonato Mundial de Tango", donde el 20 por ciento de los participantes son extranjeros.

El colectivo indicó en un comunicado que "en Buenos Aires, cuna del tango, y a pesar de las leyes que lo protegen, las milongas nuevas se ven obligadas a funcionar bajo formatos clandestinos, las milongas en espacios públicos ven constantes amenazas a su continuidad y las milongas formales están asfixiadas por las presiones tarifarias en un contexto económico recesivo".

Agregaron que "permanece cerrada la más tradicional de las milongas, el club Sunderland, de Villa Urquiza, y Cochabamba, del barrio de San Telmo, una de las de mayor convocatoria a los jóvenes que bailan tango".