08/07/2017 Tlam en Hamburgo

El Presidente anticip que el trabajo y la educacin sern los ejes temticos de la presidencia argentina del G20

Los ejes centrales del discurso apuntaron a generar un compromiso con la creación de más y mejores empleos y en la necesidad de impulsar una mayor inserción de la mujer en el mundo laboral.

“Nos debe preocupar la gente más vulnerable. Una educación de calidad servirá para reducir la desigualdad”, subrayó hoy el presidente Mauricio Macri}ante los líderes mundiales en el segmento sobre trabajo de la segunda jornada de debates del G-20. En su discurso, Macri llamó también a trabajar mancomunadamente para asumir un compromiso a futuro sobre la creación de más y mejores empleos y hacer foco en la necesidad de impulsar una mayor inserción de la mujer en el mundo laboral. Anticipó que el trabajo y la educación serán los ejes temáticos durante la presidencia argentina del G-20 el año próximo y una continuidad de que lo se debatió en esta cumbre: “Apoyamos la iniciativa que impulsa el G-20 para que la educación y el empleo vayan en armonía con procesos de innovación y digitalización”.

En esa línea, resaltó que por causa de la renovación tecnológica el mundo es testigo de una creciente demanda de un nuevo conjunto de habilidades en todos los niveles”: “El futuro del empleo se presentará como una carrera entre la educación y la tecnología”.

“Tal vez debamos reconocer que no nos hemos ocupado lo suficiente para proteger a los trabajadores en esta nueva escala de valor y producción a escala mundial”, reconoció después.

Señaló que “en el pasado los procesos de innovación tecnológica generaron más trabajo, no menos” y que en contraposición “en el siglo XXI, pensar en eso requiere un compromiso a futuro del empleo”.

Después, analizó el mapa de situación del mercado laboral. “En diálogo con los empresarios y sindicalistas, los líderes del G-20 tenemos que velar por el trabajo de calidad, y el cumplimiento de los derechos laborales a lo largo de toda la cadena de suministros. Los instrumentos de la ONU, la OIT y la OSD son un buen punto de partida para lograrlo”, enfatizó. “Ya podemos predecir que trabajos quedarán obsoletos, pero ¿podemos predecir que nuevos trabajos harán falta en el futuro?”, planteó. En ese sentido enfatizó que los gobiernos deben proteger a aquellos sectores de la sociedad que puedan quedar afuera de este nuevo mundo: “Nos debe preocupar la gente más vulnerable, porque los trabajos que requieren menos habilidad son los que están en situación de riesgo frente a la automatización”. Al promediar su discurso, abordó el tema de género enfocado en los desafíos que plantea el mercado laboral. “Según la OIT, el déficit en la tasa laboral entre hombres y mujeres es del 25 por ciento y la disparidad en remuneración es del 23 por ciento”, indicó. En esa línea, remarcó que es un problema de dimensiones pero también de formas: “Hay que alcanzar mayor participación de las mujeres y mejorar la calidad de su inserción laboral”.