07/07/2017 Gran Bretaa

Segn una investigacin, ni siquiera los grandes chefs son muy higinicos

Investigadores de la Universidad de Liverpool entrevistaron a más de 200 cocineros con una serie de pregunta para detectar los malos hábitos más comunes en sus cocinas. Y lo que encontraron podría hacer dudar a cualquiera antes de entrar en un bar.



Un tercio de los chefs británicos admitió que habían servido carne que de su original rojo fresco estaba pasando al gris o marrón, algo nunca hubiéramos comprado sus clientes en el supermercado.

Según la investigación,  el 16% de los chefs sirvió pollo a la barbacoa sin estar seguros de que estaba completamente cocinado, o sea, con el riesgo de las bacterias que causan la salmonella



Según la investigación, citada por la web especializada foodandwine.com, el 16 por ciento de los chefs encuestados sirvió pollo a la barbacoa sin estar seguros de que estaba completamente cocinado, o sea, con el riesgo de que mantuvieran bacterias que causan la salmonella.

Otro 7 por ciento dijo que ni siquiera se lavaba las manos después de manipular carne o pescado crudos, que también puede contener salmonella y un tercio que tuvo que volver a trabajar sólo 48 horas después de una diarrea.

El pollo a la parrilla mal cocido causa una enfermedad diarreica conocida como campylobacter y un chef que sufre de diarrea y luego manipula sus alimentos puede provocar brotes de intoxicación alimentaria.

Muchos pueden pensar que los chefs de los mejores establecimientos jamás caerían en comportamientos de riesgo, pero estarían equivocados, según el estudio.

Los chefs que trabajan en las cocinas premiadas por su calidad fueron más propensos a admitir que habían vuelto a trabajar después de sentirse mal del estómago y también son ellos los que menos se lavan las manos con regularidad.

"Las enfermedades transmitidas por los alimentos imponen una enorme carga a la población británica, y estos resultados indican una alta prevalencia de comportamientos, que pueden dar intoxicación alimentaria personas", dijo Dan Rigby, uno de los principales investigadores del trabajo.

Pero Rigby ofreció una razón por la cual los chefs pueden terminar cometiendo estos pecados de cocina de todos modos.

"Enmascarar el olor y el sabor de la carne es un viejo truco del rubro gastronómico, y significa que los restaurantes pueden reducir los costos", explicó.

En cuanto a los chefs, su mal comportamiento puede provenir del "miedo a perder un prestigioso trabajo, o un deseo de mantener su equipo de trabajo en pie".

"Eso -comentó foodandwine.com- es probablemente poco consuelo para quienes esperan que su próxima salida a cenar no los termine dejando enfermos a la mañana siguiente".

Hace días una investigación reveló que las bebidas frías de la popular cadena de cafeterías Starbucks tienen niveles "preocupantes" de bacterias que se encuentran en las heces.

Muchos pueden pensar que los chefs de los mejores establecimientos jamás caerían en comportamientos de riesgo, pero estarían equivocados, según el estudio



La investigación realizada por el programa de televisión Watchdog, de la cadena internacional BBC, también encontró una situación similar en pruebas realizadas en las bebidas refrigeradas de otras dos populares cadenas en Reino Unido, como Costa Coffee y Caffe Nero.
 
Durante el análisis, los investigadores tomaron muestras de las mesas, las sillas, las bandejas y los cubitos de hielos que se utilizan en las bebidas con el objetivo de analizar la presencia de posibles componentes no aptos para el consumo humano.
Los peores resultados se encontraron en los hielos, donde la higiene es uno de los componentes más importantes.

De diez muestras examinadas, procedentes de bebidas enfriadas con hielo en locales de Costa Coffee, siete resultaron estar contaminadas por bacterias que se encuentran en las heces.

En Starbucks y Caffe Nero, tres de cada diez muestras examinadas contenían las bacterias coliformes.

Los expertos consultados por el programa, que se especializa en investigar las quejas de los consumidores, creen que el origen más probable de la contaminación sería de empleados que no se lavan las manos correctamente después de ir al baño y antes de manipular el hielo.

Hay un dato que sostiene esta sospecha: solo con tocar las palas con las manos sucias se podría alterar la composición de los cubitos.