07/06/2017 Venezuela

Maduro apela al referendo para salvar a la controvertida Asamblea Constituyente

En medio de la crisis política que erosiona la paz social en Venezuela, el gobierno busca legitimar su controvertida Asamblea Nacional Constituyente (ANC) con un referendo que avale la reforma de la Constitución.

Por Elizabeth Ostos, desde Caracas


En medio de la crisis política que erosiona la paz social en Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro busca legitimar su controvertida Asamblea Nacional Constituyente (ANC) con un referendo que avale la reforma de la Constitución.

Mientras la pulseada entre oficialismo y oposición dejó al menos 84 fallecidos según el gobierno y 65 según el Ministerio Público, y más de 12.000 heridos en 70 días de manifestaciones callejeras, el presidente Maduro mueve sus piezas.

El mandatario convocó a un referendo para atenuar las críticas a su propuesta de llamar a una Asamblea Nacional Constituyente sin consulta previa a la ciudadanía, como lo establece la Carta Magna de 1999.

El mandatario propuso un referendo aprobatorio después de que sea reescrita la Constitución, y exclamó "¡Constituyente o nada, Constituyente o guerra!", en su programa "Los Domingos con Maduro".

Ha dicho que su idea es perfeccionar el proyecto revolucionario del fallecido ex presidente Chávez, incorporando al Plan de la Patria, de corte socialista, a la institucionalidad venezolana.

Para el politólogo Ricardo Sucre, "la Constitución de 1999 tiene algunos puntos y ambigüedades en donde se podría colar la idea de hacer una Constituyente sin consulta previa".

"En otras situaciones, como la convocatoria a un referendo revocatorio del mandato de un funcionario de elección popular, es bastante más clara. En todo caso, no es bueno intentar cambiar la Carta Magna sin el suficiente consenso en un país tan polarizado como Venezuela", explicó el experto a Télam.

Además, advirtió que "Maduro puede querer un referendo aprobatorio para frenar las críticas que han formulado sectores pro oficialismo, como el grupo Marea Socialista, varios ex ministros de Chávez, la ex defensora del Pueblo, algunos Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y hasta la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz".

Para Sucre, Maduro enfrenta una situación difícil "por la resistencia que se ha generado" y no descartó que "a lo mejor somete la nueva Constitución a consulta y si ésta es rechazada él lo asume como un demócrata; no se sabe qué hay detrás de este movimiento".

Otro tema relevante es cuánto tiempo estaría sesionando la ANC y qué funciones asumiría. "Una Constituyente se convertiría en un supra poder y hasta ahora no se ha informado cuánto tiempo va a durar. Lo que se sabe que se van a elegir 500 constituyentes en elecciones sectoriales e indirectas".

Según Sucre, el Gobierno y la oposición "deben sentarse a negociar con resultados concretos. Ningún sector puede arrasar al otro, por lo que el conflicto en las calles puede prolongarse por mucho tiempo, meses, quizá años, si no hay un mínimo de entendimiento o si se impone un modelo de sociedad como lo plantea Maduro".

La elección de los asambleístas está prevista para el 30 de julio y según la convocatoria formulada por el Consejo Nacional Electoral los aspirantes serán escogidos sectorial y territorialmente en elecciones indirectas.

Podrán postularse por iniciativa propia o por grupos: trabajadores, campesinos, pescadores, estudiantes, personas con discapacidad, pueblos indígenas, pensionados, empresarios y las comunas y consejos comunales.

El principio de "un voto, un ciudadano" está descartado, lo que es cuestionado, entre otros, por Freddy Gutiérrez Trejo, ex constituyente de 1999 por el Movimiento Quinta República, fundado por Hugo Chávez.

En diálogo con Télam, Trejo consideró que es tradición de la vida republicana de Venezuela la celebración de elecciones universales, directas y secretas, como se establece en el artículo 63 de la Carta Magna.

"La soberanía popular reside en el pueblo y no en un grupo que intenta secuestrar los logros de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; no hace falta cambiarla, hay que cumplirla", enfatizó.

Trejo es doctor en derecho y forma parte de la iniciativa "Transición pacífica y democrática", en el que intelectuales, artistas, deportistas, sindicalistas y activistas por los derechos humanos abogan por la suspensión de la Constituyente.

El especialista advierte que la ANC "es fraudulenta e írrita, porque hay que consultar al pueblo si quiere que se cambie la Constitución". "La oferta de Maduro es una manipulación del espíritu de los redactores de la Carta Magna de 1999", evaluó.

Además, coincidió con Sucre sobre las dudas que generan la duración de las deliberaciones al señalar que "Maduro dice que habrá referendo aprobatorio pero no dijo cuándo, por lo que pueden pasar meses o años; una Constituyente espuria trae consigo inestabilidad institucional y resquebraja la democracia".

Trejo también cuestionó el rol de los organismos de seguridad e indicó que "la represión en contra de la gente que expresa malestar en la calle es desproporcionada. Esa Guardia Nacional que ataca a civiles no debe llamarse Bolivariana".

En este contexto, la Conferencia Episcopal Venezolana abordará este jueves con el Papa Francisco la situación que atraviesa el país, en un encuentro que se celebrará en el Vaticano.

La jerarquía de la Iglesia Católica venezolana criticó abiertamente el llamado a la ANC y reclamó al Gobierno "paz y elecciones justas", además de visitar a los presos políticos. Su presidente, Monseñor Diego Padrón ha dicho que la Constituyente de Maduro es "comunista y antidemocrática".

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social registró 1.791 manifestaciones desde el 1 de abril hasta el 31 de mayo de 2017, lo que equivale a 30 protestas al día.

El ciclo de protestas se inició a principios de abril, cuando el Tribunal Supremo de Justicia asumió funciones de la Asamblea Nacional y eliminó la inmunidad de sus 167 diputados.

Esta decisión fue denunciada como un golpe de Estado al Parlamento por grupos opositores y por algunos cercanos al oficialismo. La medida fue revertida parcialmente pero no calmó las protestas.