01/06/2017 Legislatura

Distinguieron a Fernndez Meijide como Ciudadana Ilustre de la Ciudad

La ex senadora nacional y ex integrante de la Conadep fue declarada como Ciudadana Ilustre en un acto en la Legislatura porteña en el cual consideró que “es el momento de ampliar los alcances y contenidos de los derechos humanos”.


La ex senadora nacional y ex integrante de la Conadep Graciela Fernández Meijide fue declarada como Ciudadana Ilustre de la Ciudad en un acto en la Legislatura porteña en el cual consideró que “es el momento de ampliar los alcances y contenidos de los derechos humanos” y exhortó a la dirigencia “a cerrar la grieta”.

“Desde 1983 nos prometimos a que ´nunca más´ iba a haber golpes militares ni íbamos a ser ´no ciudadanos´ y llevamos 34 años de democracia ininterrumpida”, resaltó Fernández Meijide al recibir la distinción en el Parlamento capitalino en un salón colmado de gente que reunió a su familia y amigos.

También estuvieron en la ceremonia la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; el vicegobernador Daniel Salvador; los jueces de la Corte Suprema de Justicia nacional Elena Highton de Nolasco y Carlos Rosenkrantz; el ministro de Cultura, Pablo Avelluto; el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, el politólogo Vicente Palermo y los legisladores Carmen Polledo y Francisco Quintana.

En su discurso, realizó un repaso histórico que comenzó en la conformación de las organizaciones de derechos humanos tras el golpe de 1976, luego se refirió a la jornada electoral que vivió el 30 de octubre de 1983 en una escuela de Belgrano y concluyó con el recuerdo del ex presidente Raúl Alfonsín que “tomó el compromiso de investigar los crímenes cometidos por el Estado y enjuiciar a los responsables”.

Posteriomente, Fernández Meijide trazó un análisis de la situación actual de los derechos humanos en la cual destacó “el rechazo casi unánime a igualar a los delitos comunes con los de lesa humanidad” que quedó evidenciado en el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre la aplicación del 2x1 para represores detenidos por su participación en la última dictadura cívico militar.



Y llamó a “quienes no creen que los derechos humanos se agotan en la discusión de los 70” dado que, consideró, “es momento de ampliar sus alcances y contenidos”.

Asimismo, exhortó a “las élites políticas, empresariales y sindicales” a “tomar el compromiso de unir esfuerzos para cerrar la grieta”, no obstante admitió que “es un desafío difícil de encarar porque hay intereses contrapuestos”.

Fernández Meijide fue homenajeada como Ciudadana Ilustre a instancias de un proyecto sancionado en diciembre pasado e impulsado por la diputada Cecilia De la Torre, quien falleció hace unos meses.

Durante el acto, el ministro Avelluto aseguró que “nuestra democracia le debe mucho a Graciela”; al tiempo que Palermo sostuvo que “ella descubrió en sí misma una disposición a la entrega y una vocación por lo público por la cual los argentinos debemos estar agradecidos”.

También estuvieron presentes el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi; el representante Especial para asuntos de Derechos Humanos de la Cancillería, Leandro Despouy; la parlamentaria del Parlasur María Luisa Storani, el ex intendente Facundo Suárez Lastra y las periodistas Magdalena Ruiz Guiñazú y Norma Morandini.

Fernández Meijide nació en la Avellaneda en febrero de 1931. Su padre era médico, su madre maestra y tuvo dos hermanas, hoy médicas también. Estudió magisterio primero y profesorado después. Empezó a trabajar a los 22 años. Se casó con Enrique, arquitecto, y de esa unión nacieron tres hijos, Alejandra, Pablo y Martín.

En 1976, a los pocos meses del golpe militar, detuvieron en su casa a Pablo, su hijo de 17 años, estudiante del último año del colegio secundario, quien permanece desaparecido.

Tras ese hecho, integró uno de los organismos de Derechos Humanos: la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y ya en democracia integró la CONADEP, desde donde se recabaron denuncias y testimonios que permitieron acumular pruebas sobre el terrorismo de Estado.

Como representante de la APDH expuso ante la Asamblea General de la OEA (1980), en el Coloquio sobre la Desaparición Forzada de Personas en París (1981), en la Asamblea General de las Naciones Unidas de Suiza (1981) y en el Primer Congreso Iberoamericano de Derechos Humanos de España (1984).

Fue diputada nacional, constituyente (1994), senadora nacional, ministra de Desarrollo Social y Medio Ambiente de la Nación y presidió la Convención Estatuyente de la Ciudad de Buenos Aires (1996).

Desde 2011 abandonó la política partidaria y escribió tres libros: “La Ilusión”, “La Historia Íntima de los Derechos Humanos en la Argentina” y “Eran humanos, no héroes”.