25/05/2017 25 de mayo

Los reyes Borbones impulsaron tratados de paz con los indios y la exploracin de los territorios

"Luego de 1740, el poderío bélico que demostraron los indios de las pampas incitó a la prudencia a los cristianos", detalló la licenciada en Historia Florencia Roulet.

Hacia fines del 1700, dos fenómenos coincidieron en el amplio espacio del Virreinato del Río de la Plata: se consolidó un estado de paz por la firma de tratados con los indios del sur y los borbones impulsaron la apropiación intelectual de los territorios con la recolección sistemática de información científica, detalló la licenciada en Historia Florencia Roulet.

El proceso de exploración y colonización del espacio por parte de los conquistadores "se había frenado "a fines del siglo XVI -agregó Roulet- y en el XVII hubo 'entradas' a buscar vacas, esclavos indígenas, sal y a perseguir al espejismo de la Ciudad de los Césares, pero no se realizaron más fundaciones ni se produjeron diarios de viaje, mapas ni otros instrumentos de apropiación intelectual de los territorios indígenas".

La investigadora precisó que "luego de 1740, el poderío bélico que demostraron los indios de las pampas incitó a la prudencia a los cristianos: salvo las expediciones regulares a las Salinas, autorizadas y acompañadas por los caciques, y las episódicas campañas militares en represalia por algún malón, no hubo exploraciones en las pampas e incluso las rutas comerciales hacia Cuyo y Chile tendieron a correrse hacia el norte, evitando los descampados".

Los indios se percataron muy pronto de la finalidad oculta y recibían a los exploradores con gran desconfianza


Florencia Roulet
Roulet agregó que gracias a la pacificación de las fronteras por tratados -hacia 1790- y al impulso que la dinastía borbónica dio a la exploración de los territorios de la cordillera y las pampas, en la primera década del siglo XIX se organizaron "campañas para recoger información científica: medidas de latitud y de longitud, descripción de la fauna, la flora, los accidentes del paisaje y los recursos minerales, observación de los pueblos nativos y sus costumbres". 

La experta pormenorizó que para penetrar en esos espacios "celosamente custodiados por sus habitantes", los viajeros invocaban la búsqueda de "un camino más corto entre Buenos Aires y las ciudades chilenas de Talca y Concepción", con el detalle de que la nueva ruta tendría para los indios la ventaja de llevar el comercio a sus propias tolderías, evitándoles los largos y costosos desplazamientos hasta los centros coloniales. 

"Todos estos viajes tenían como agenda secreta la exploración de los territorios y el inventario de habitantes y recursos, para determinar cuáles serían los puntos más propicios para correr las fronteras hacia el sur con la ambición de ganar esas inmensas campañas para las actividades ganaderas y agrícolas de los pobladores hispano-criollos. Pero los indios se percataron muy pronto de la finalidad oculta y recibían a los exploradores con gran desconfianza", concluyó la investigadora.