17/05/2017 Ecuador

Correa: "El fin ltimo de la economa es el ser humano"

El presidente, Rafael Correa, afirmó este miércoles que cualquier proceso de cambio en América Latina debe comenzar por la redistribución, la justicia social y la igualdad de oportunidades, luego de recibir un doctorado honoris causa en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).



"El mercado debe ajustarse a las necesidades sociales y no la gente a las necesidades del mercado (...) El fin último de la economía es el ser humano", aseguró Correa en el acto en el que recibió por décimo sexta vez esta distinción. 

En una ponencia titulada "Economía para el desarrollo: la experiencia ecuatoriana", el presidente defendió con datos comparativos la política económica de la denominada "década ganada", en referencia a los logros de sus 10 años al frente del gobierno (2007-2017), ante lo que definió como la "larga y triste noche neoliberal" del decenio precedente.

Según Correa, durante su mandato el PIB creció más del doble que en la década anterior y eso se debe a un enfoque "pro-pobre" en los sectores más desfavorecidos, basado en reformas institucionales, el crecimiento económico y la redistribución de la riqueza.

Correa citó entonces un informe de la Cepal que asegura que Ecuador es uno de los tres países más equitativos de la región.

"Antes mandaban los banqueros, los acreedores y las burocracias internacionales. Hoy es el pueblo el que manda (...) Tenemos un país más próspero y menos injusto", destacó.

Para el jefe de Estado, el problema de Ecuador durante el neoliberalismo era la "incestuosa unión entre el poder financiero y político".



Correa habló también de la "tormenta perfecta", en alusión a los dos últimos años de recesión en Ecuador, en la que diferentes factores, tales como el desplome de las exportaciones, el bajo precio del petróleo, la apreciación del dólar estadounidense y el terremoto de 2016, golpearon la economía del país andino.

"Hemos superado la recesión con un mínimo costo y en tiempo récord", aseguró el mandatario, quien recalcó que el costo del ajuste lo asumió "el 30% más rico", mientras que los ingresos de los más pobres no se redujeron.

En crítica a la postura de los gobiernos de derecha, consideró que el desarrollo es un "problema político" e insistió en que se necesitan "hombres políticos, no gerentes", ya que la óptica empresarial es diferente a la de un estadista. 

"No caigan en la trampa de que todos los políticos son malos y que por eso deben dejarse gobernar por gerentes", advirtió.
Ante el avance de la derecha en la región, dijo que el triunfo del oficialista Lenin Moreno en su país "rompió el ciclo de la restauración conservadora". 

"Puede haber retrocesos, pero nunca se vuelve al punto de origen. América ya cambió. Soy optimista por naturaleza. Estamos mucho mejor que antes y en el futuro estaremos mucho mejor que ahora", sentenció.

En su último viaje al exterior como presidente de Ecuador -el próximo 24 de mayo cederá el cargo a su sucesor, Lenin Moreno-, Correa recibió la distinción honoris causa por parte de Alejandro Villar, rector de la UNQ, por "el impacto social" de sus políticas y su rol en "el proceso de integración y unidad latinoamericano".

El mandatario ecuatoriano se sumó a un listado de doctores honoris causa de la UNQ, en el que se cuentan Evo Morales, Héctor Cámpora, Raúl Alfonsín, Cristina Fernández de Kirchner, Estela de Carlotto y Juan Gelman, entre otros. 

En la ceremonia participaron figuras académicas, políticas -entre ellas Axel Kicillof u Oscar Parrilli- y también artistas, como el músico y cantante León Gieco, quien interpretó la canción "Como la cigarra".

Antes de regresar a su país, Correa tenía previsto reunirse con la vicepresidenta Gabriela Michetti, quien esta semana está al frente del Ejecutivo por la gira del jefe de Estado, Mauricio Macri, a China y Japón, y también con la ex presidenta Cristina Kirchner.