30/04/2017 Entrevista

Funes de Rioja: "Para que haya ms productividad, hay que adaptar los convenios colectivos de trabajo"

El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) defendió en una entrevista exclusiva con Télam las reformas de "segunda generación", y se mostró a favor de paritarias "moderadas", con cláusula gatillo incorporada.

Por Jorge Duarte


Daniel Funes de Rioja, titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), mantuvo una entrevista exclusiva con Télam en la que habló de producción, paritarias, de la frustrada mesa de diálogo social, el rumbo de la economía y hasta de su relación con los sindicalistas. 

El dirigente empresarial pidió al Gobierno reformas de "segunda generación", y se mostró a favor de paritarias "moderadas", con cláusula gatillo incorporada, y advirtió a los gremios: "Vamos a un mundo que requiere mucha productividad. Por eso, hay una necesidad de adaptar los convenios colectivos de trabajo".

Hombre fuerte de la industria de la alimentación, empresario de consulta ineludible y referente de los empresarios del mundo ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Daniel Funes de Rioja recibió en su despacho del bajo porteño a Telam. "En 2016, el Gobierno tuvo mucha más relación con los sindicatos que con los empresarios", sostuvo.

--Telam: ¿Hacia dónde cree que va la economía?
--Daniel Funes de Rioja: Argentina viene de un proceso que el Presidente definió de normalización de la economía. El camino que se inició con la renegociación con los holdouts, el sinceramiento cambiario, con medidas en relación a las exportaciones, incluso el sinceramiento fiscal, lo compartimos y aspiramos, desde COPAL, a reformas de segunda generación. Aquellas que hagan a una mayor equidad tributaria.

--T: ¿Cuáles serían?
--FdR: Somos una parte de la economía que paga muchos impuestos, sobre todo la industria de alimentación y de bebidas. Tributos nacionales, provinciales y municipales. Tenemos asimetrías desde el punto de vista de la logística y la infraestructura. Eso nos pone en condiciones desventajosas respecto de los países con los que nos toca competir. Tenemos problemas de costos laborales no salariales y de productividad altos. Los créditos son muy dificultosos para las Pymes, pero además caros en pesos. 

--T: ¿Es una cuestión de la industria de la alimentación o de la producción?
--DFdR: Es una cuestión de la producción. Doy el ejemplo del sector más de punta, para demostrar que en los otros sectores también ocurre. No podemos pretender competir en las mismas condiciones si no estamos en la misma condición. Si la industria del alimento paga 40% de impuestos entre nacionales provinciales y municipales, y la de bebidas 50%, es decir la mitad de una botella de agua mineral son impuestos, ¿cómo va a competir con países que tienen menor presión fiscal?

--T: ¿Hoy el principal problema de la economía para producir es la carga impositiva?
--DFdR: Hay una conjunción. El tema laboral, los costos impositivos, pero también hay un tema de productividad. Yo creo que la Argentina se va a insertar en el mundo, con las contradicciones que tiene este mundo global, también con las oportunidades que presenta.

--T: ¿Cuándo debería comenzar esta segunda etapa de reformas?
--DFdR: Como se optó por un gradualismo, las respuestas son más lentas. Yo creo que hay que empezarlas este año. El Gobierno tiene que pensar si queremos sustentabilidad en el crecimiento. Argentina está volviendo a tener tasa positiva de crecimiento, ahora: ¿La queremos sustentable? Tenemos que completar las reformas que Argentina necesita. 

--T: Se dice que el Gobierno tiene un proyecto de reforma impositiva, ¿usted lo conoce?
--DFdR: La COPAL visitó al ministro (Nicolás) Dujovne y nos dijo que iba a trabajar sobre el proyecto para presentárselo al Presidente y luego debatirlo con las fuerzas políticas. Levantamos, básicamente, cuatro líneas de preocupación. En primer lugar, esta fuerte carga tributaria acumulada. Las altas cargas sociales. Tenemos que trabajar sobre los impuestos al trabajo y en la reducción de la burocracia. Lo que queremos es trabajar por una industria competitiva. Queremos empleo en la Argentina con industria argentina.

--T: ¿Cuál es su perspectiva en la negociación paritaria de este año? 
--DFdR: Este año, más allá de los números, hay una estimación de inflación hecha por el gobierno.

--T: ¿Cree que se cumplirá?
DFdR: A eso aspiro. Cuanto más rápidamente controlemos la inflación, más estabilidad le va a dar a la economía en su conjunto, a la inversión, a la generación de empleo y a la certeza en los mecanismos de la distribución, evitando especulaciones, es decir, las remarcaciones preventivas y todas estas preocupaciones que hacen más a la sensación térmica que a la temperatura.

--T: ¿Y respecto de los salarios?
--DFdR: La mejor garantía para trabajadores y empresarios es ser prudente en la negociación, con una cláusula que permita reabrir en caso de desfasaje. Si no generamos inflación por expectativa. Hay mucho de psicológico en este factor, entonces me parece que esta cláusula ventana de "nos volvemos a sentar si hay corrimiento", permite mayor previsibilidad.

--T: ¿Cómo evalúa el actual nivel de tensión entre los gremios y los empresarios?
--DFdR: Se requiere constante dialogo social. La complejidad y la velocidad de los cambios de este mundo moderno es tan grande, la necesidad de nuevas respuestas desde el punto de vista de la producción por nuevas tecnologías, nuevos mercados y nuevos gustos de los mercados en general y desde el punto de vista del trabajador, porque nueva maquinaria es nuevas capacitaciones. Antes uno era empleable de por vida, hoy tiene que revalidar habilidades y oficios.

--T: ¿Aconseja usted flexibilizar los convenios como se hizo en Vaca Muerta?
--DFdR: La palabra flexibilidad implica connotaciones ideológicas, déjeme hablar de adaptación. Significa que usted tiene convenios que tienen nominalmente "adicional por computación" y hoy día no hay ningún puesto de trabajo que no lo tenga. Segundo, la polivalencia funcional es cada vez mayor por el propio desarrollo de los trabajadores.

--T: ¿Cómo ve parada a la CGT frente al Gobierno?
--DFdR: Yo no soy partidario de las huelgas generales, es un instrumento de presión política, no de realismo económico. No va a cambiar una realidad económica. Hay sectores del sindicalismo que comprenden que no se trata del gobierno, si no hacia dónde va el país, y el gobierno, creo, mira hacia la dirección adecuada. Pero mire, en 2016, el Gobierno tuvo mucha más relación con los sindicatos que con los empresarios.

--T: ¿Por qué fracasó la mesa de dialogo social?
--DFdR: El problema central es que tuvo una agenda muy sindical: una para pedir un bono y otra para pedir la reducción de despidos. Ninguna de esas cosas se puede conceder. La UIA tiene 800 convenios, más de mil cámaras y 113.000 empresas. Usted no puede legislar, lo que puede hacer es instar, abogar, pedir... Y en materia de suspensiones o despidos depende de cada caso.

--T: ¿Cómo definiría el comportamiento de los industriales?
--DFdR: Desde la crisis del 2008 ha habido un comportamiento muy prudente y no ha habido expulsión de mano de obra. Nosotros, desde la alimentación, queremos que todo el mundo coma. Cuantos más tengan trabajo, mejor calidad de vida y por ende más consumo, no consumismo. Y ahí sí quiero marcar una diferencia: Argentina debe ser un país de iniciativa privada y de responsabilidad individual y colectiva.

T: ¿Hay mucha resistencia de los gremios a hablar de productividad?
--DFdR: Cuando los gremios ven que la situación es difícil, se sientan. Hasta ese momento son más reticentes, creen que es más presión. Mi experiencia internacional me muestra que vamos a un mundo que requiere de mucha productividad y por ende tenemos que trabajar juntos. No es contra los trabajadores, es con los trabajadores.