28/04/2017 Msica

Sale a escena "Rojo y Negro", las canciones republicanas del Club Artstico Libertad

El disco incluye parte del repertorio musical republicano y y la puesta en escena incluye videos. El proceso de producción del disco demandó más de siete años de labor.

El Club Artístico Libertad (CAL), un proyecto colectivo que acaba de publicar y asume en vivo su álbum debut “Rojo y Negro-canciones Republicanas de la Guerra Civil Española y de la resistencia al franquismo", implica para su coordinador, el cantante Demian Casaubon, “compartirlo, vivirlo con otros, convertirlo en un vehículo de emoción, pensamiento y herramienta política”.

El proceso de hechura del disco demandó más de siete años de labor, en un proceso que Casaubon explica a Télam como “un trabajo interrumpido, retomado y vuelto a dejar. Pero nos gusta haber logrado lo que logramos con nuestra manera de organizarnos y la distancia temporal desde el inicio hasta el final del disco”.

La placa reúne una versión de “La Internacional”, atravesada por el blues y el rock, mientras que el tango impregna “A las barricadas”, irrumpen aires de cumbia en “Sin pan”, hay un fragmento de “Ji Ji Ji” de Los Redondos en “Paloma”, aflora la introducción de “Balada para un loco”, de Astor Piazzolla en “El Quinto Regimiento” y la guaracha participa en “El tururú”.

El CAL tiene como músicos a Alexander Covalschi (guitarra), Carlos Sculli (bajo), Damián De Genaro (bandoneón, saxo y armónica), Facundo De Genaro (batería y percusión), Ignacio D'Aguila Urtubey (piano), Juan Manuel Arias (saxos), Paz Mariaru (violín y coros), Matías Yohai (piano), Federico Niño (gaita y tormpeta), Santiago Carbia (percusión), Marcelo Carreras (cello), Mariano López (trombón), Mauro Chiappari (saxo), Rocío Britos (percusiones y coros) y Nahuel Tamargo Gandía (guitarra).

Pero la agrupación se completa con Martín Sáenz, Alejandro Sculli y Sebastián Franco (área técnica), Pablo Gabian, María Eugenia Di Pierri y Francisco Sculli (área audiovisual) y Pilar Victorio (management y comunicación).

Su primer disco y la puesta en vivo que incluye videos, fue estrenado el viernes 14 de abril en el CAFF y el próximo domingo a las 20 podrá apreciarse en el teatro marplatense El Séptimo Fuego (Bolívar 3675). 

El repertorio musical republicano también podrá escucharse el martes 2 de mayo, a las 18, en el cierre del ciclo "De Videla a Franco. Retrospectiva de dos genocidios" en el Salón Dorado de la Legislatura Porteña (Perú 160). 


Además, el sábado 6 a la medianoche participará del festival "Tiramos a Roca por la ventana" que el programa radial “Derrocando a Roca” (FM La Tribu) propone en Casa Cultural Victor Jara (24 de noviembre 2273, Capital) y una semana después acompañará la presentación del libro “Frenética armonía”, de Julia Miranda, en el Pabellón Amarillo de la Feria del Libro en La Rural (ingreso por Av. Cerviño 4476).

Télam: ¿Qué los interpeló de la gesta republicana para esta obra?
Demián Casaubon:
La historia tiene que ver con un lazo familiar mío. Mi bisabuela, Fé, era anarquista y nos cantaba algunas de esas canciones. Tratando de recomponer esas tonadas fue que una tarde empecé a buscar y tocar algunas de las melodías que hoy componen nuestro repertorio. La sistematización, el encuadre político e histórico se fue dando de manera casi “natural”, pero lo que me parece rescatable es esa interdependencia entre una historia tan íntima, mínima y sin importancia (como la de una mujer y su bisnieto) y un hecho histórico tan dramático y conmovedor. Años más tarde estamos involucrados en este proyecto que nos encanta y yo tengo una hija hermosa que se llama Fé. Le debo mucho a esa bisabuela querida. 

T: ¿Cómo escogieron el repertorio y los criterios de interpretación y arreglos?
DC:
No hay un criterio en ese sentido. Nos manejamos de forma bastante intuitiva. Hay canciones a las que no le encontramos la vuelta y de golpe una idea, un chispazo o un nuevo integrante resuelve el enigma. Con respecto a la elección del repertorio el asunto es similar: tocamos las canciones que más nos gustan o que mejor nos salen. Si bien el corpus con el que trabajamos es muy amplio, ni conocemos todas las canciones ni hacemos todas las que conocemos. De hecho hay canciones emblemáticas que no están trabajadas aún por nosotros como “Si me quieres escribir”, “Gallo Rojo Gallo Negro” o “Hijos del Pueblo”.

T: El colectivo que sostienen se ufana de su trabajo verdaderamente grupal para darle forma a lo que quieren decir y encarnar; ¿puede aportar algunas señas que consideren claves de esa modalidad de funcionamiento?
DC:
No porque no hay señas. Podemos aportar que nos llama más la alegría que la nostalgia, que buscamos dejar de lado las categorías del trabajo, no nos gustan las palabras “compromiso” ni “responsabilidad” porque son equívocas y establecen tramas pesadas entre las personas, buscan unir y con su polisemia inevitable terminan muchas veces por separar. Quisimos intentar un modo de producción artístico alternativo y a veces nos sale y otras veces no. Habitamos nuestras contradicciones y nos volvimos más amigos de lo que cualquiera sospecha. 

T: Al respecto; ¿cree que las formas de encarar una actividad determinan sus contenidos?
DC:
Sí. Sostener que la forma de encarar una actividad determina el contenido es sostener que lo histórico no es algo unívoco y acabado. La forma es la manera de encarnar las luchas y relaciones de poder que constituyen ese “hecho”. Somos de pensar que no hay hechos, sino interpretaciones. Probablemente, en un punto, “Rojo y Negro” sea una máquina de interpretar y de inventar alternativas vinculadas con la potencia y con la vida.