26/04/2017 música

Se preestrena en el Bafici “Charco. Canciones del Río de la Plata”

Este jueves se podrá ver el documental en donde el cantautor Pablo Dacal se reúne con autores fundamentales de la música de Uruguay y Argentina para indagar en la identidad propia de la canción rioplatense.

Por Fernando Ressia

Trailer oficial del documental

Si bien hay géneros más típicos en uno y otro lado del río, por ejemplo la murga y el candombe en Uruguay y el tango y la cumbia en Argentina, el documental "Charco" sostiene que hay una unidad, una identidad compartida y enriquecida en las diferencias, y en donde los estilos son solo herramientas, excusas, para lo que realmente importa: la canción.

Todos los recortes son arbitrarios y este no es la excepción, pero lo interesante es que además de músicos consagrados como Fito Páez y Gustavo Santaolalla, entre otros, también hay lugar para figuras periféricas como Mandrake Wolf o para músicos jóvenes que tienen la mayor parte de su carrera por delante, como los integrantes de Onda Vaga o Sofía Viola.

Más de cinco años tardaron en hacer la película por problemas presupuestarios, que no se evidencian en ningún detalle del resultado final; cada aspecto, tanto el guión, el sonido o la edición, acompañan la sensibilidad de los artistas y de la música que interpretan y evidencia el compromiso de los autores con el trabajo y con el tema en cuestión.


El INCAA hizo un aporte de 350 mil pesos que sirvió para la primera parte del rodaje, pero después se financió con plata del productor ejecutivo de la película, Andrés Mayo, quien en diálogo con Télam afirmó: “Pienso que está buenísimo producir arte. En América Latina es difícil y hay gente que se la juega hipotecando la casa. Yo a eso no quería llegar, me parece que es una locura, pero se hizo todo dentro de lo posible”.

Además de Mayo -que fue quien juntó al equipo de trabajo por una necesidad que tenía de mostrar la música con la que trabaja desde hace más de 25 años- el director de "Charco" es Julián Chalde, el productor periodístico Martín Graziano y los editores Alejandro y Santiago Parysow.

-¿Cuál es tu opinión sobre las coincidencias y disidencias entre la música uruguaya y la argentina?
-Andrés Mayo: Creo que hay muchas más coincidencias que disidencias. Creo que está bastante reflejado en la película. Hay personajes que podrían haber estado de un lado o del otro y es indistinto. Pero igualmente hay géneros más típicos de acá y de allá que hacen que sea más rico también, que hace que no sea todo lo mismo y que la suma de los dos sea más que el candombe y el tango por separado, por poner un ejemplo.

A mí entender lo que se forma con el género canción del Río de la Plata es mucho más que la suma de los géneros más típicos. Hay un montón de cosas, el rock es muy fuerte. El rock argentino a mí me gusta mucho, me parece que es lo que le da identidad en muchos sentidos. Mucha gente dice el tango, y es verdad también, pero el rock es fuertísimo y el folclore también. Y del otro lado tenés mucho más candombe y mucha más murga y entonces bueno el complemento de todo eso más la cumbia, más qué sé yo, otras cosas que no están nombradas acá pero que también tienen su influencia, bueno con todo eso armás este género. Somos muchos los que tenemos esta visión que fuimos encontrando a lo largo de todas las charlas.

-¿Como fue el proceso de selección de los músicos?
-Es un poco el conocimiento de toda esta gente. Tanto Martín Graziano, Pablo Dacal, Juliań Chalde y yo hace muchos años que estamos metidos en esto. Entonces estos personajes los conocíamos, no son gente conocida en muchos casos que resulte como en el camino más obvio. Pero queríamos ir a los que nos den algo que no fuera tan obvio o tan esperable. Y también está bien me parece que estén Santaolalla y Fito que le dan otro marco. Pero que esté Mandrake, que esté Sofía Viola o que esté el Bocha o que esté Donvi, son gente que no la escuchás demasiado hablar. Son momento únicos. Una vez Gabo Ferro me dijo que esto más que un documental es un documento y yo creo que con el paso del tiempo cada vez es más así, porque hay gente que ya no está. Dovni es un ejemplo, Santiago Fernández es  el que toca el cuatro en La Quimera del Tango y falleció hace poco. La escena de Vera cantando la canción de Luis (Spinetta) a 20 días de que se haya muerto, es un momento irrepetible. Y la ronda con los músicos tocando, es una escena también irrepetible, no los podés volver a juntar.

-¿Cómo eligieron las canciones?
-Las canciones fueron propuestas que se hicieron para cada caso. Santaolalla le dijo a Dacal “hagamos una canción tuya”y salió eso. Pero fue en el momento, incluso no sabíamos si iba a quedar o no. Se dan las situaciones y se aprovechan lo más que se pueda. En el caso de Melingo nos quedamos sin luz en el Tigre, se dio esa situación y quedó todo grabado en penumbras y para mí quedó bárbaro ese tema. Lo que le da onda es la intimidad y el hecho de que lo escuchás a él hasta respirando. Eso me parece que es rico.

¿Cómo surgió el guión?
-Los cuatro trabajamos muchísimo en el guión, hubo épocas donde lo agarró más Martín junto con Julián. hubo épocas donde se metió más Dacal. En el final me metí más yo junto a toda la postproducción porque Julián se fue a vivir a Ushuaia. Entonces era muy difícil coordinar la dirección con el editor. Ninguno de los cuatro podría no haber estado. Y el editor fue fundamental, hizo un trabajo bestial. Había 30 horas grabadas y había que mirarlo todo y seleccionarlo. Ese gran trabajo es de Alejandro.

”Charco. Canciones del Río de la Plata” se proyectará este jueves 27 de abril en el Village Recoleta, a las 20.20, en el marco del Bafici.