25/04/2017 Bafici

Don Letts: “Las mejores cosas en el arte suceden en tiempo de crisis sociales”

“No sé nada sobre la situación social y política de América latina, pero el punk rock en Gran Bretaña sucedió por lo poco que teníamos", afirmó el DJ, músico y documentalista británico, que retrató el movimiento punk londinense de la década del '70 y presenta tres peliculas en el Bafici.

El DJ, músico y documentalista británico Don Letts, que retrató el movimiento punk londinense de la década del '70 y se encuentra en la Argentina para presentar tres películas en el Bafici, sostuvo que “las mejores cosas en el arte suceden en tiempo de crisis sociales”, por lo que consideró que las condiciones actuales en América latina “piden a gritos arte del verdadero”.

“No sé nada sobre la situación social y política de América latina, pero el punk rock en Gran Bretaña sucedió por lo poco que teníamos. En tiempos de crisis social es cuando los artistas tienen que levantarse, por lo que entiendo que las condiciones piden a gritos arte del verdadero porque las mejores cosas en el arte suceden en tiempo de crisis sociales. Así debe ser”, dijo Letts a Télam.

El realizador, nacido en 1956, presenta en esta edición del Buenos Aires Festival Independiente de Cine sus clásicos filmes “Punk: Attitude”, “The Clash: Westway to the world” y la inédita “Two sevens Clash (Dread meets Punk Rockers)”.

Respecto al filme que tiene su estreno en Buenos Aires, Letts explicó que “es sobre la relación entre el punk y el reggae”, en donde hay imágenes inéditas del famoso viaje que realizó en 1978 a Jamaica junto al músico John Lydon y el presidente del sello Virgin, Richard Branson, cuando se produjo el final de los Sex Pistols.



Por otra parte, definió a “Punk: Attitude” como su película “favorita” porque destacó que “habla del punk rock como algo vivo, que tiene linaje, historia y tradición, y no como algo del pasado”.

En cuanto al documental dedicado a The Clash, Letts destacó la importancia de este grupo, al que lo calificó como “el primero del punk rock que se salió de esa definición, que entendió temprano que no quería estar atrapado en esa etiqueta”, una actitud que adjudicó especialmente al carácter de su líder Joe Strummer, de quien dijo que “estaba enamorado del mundo y tomaba todo lo que tenía para ofrecer”.

En una extensa charla con esta agencia,en donde reconoció que de música argentina sólo conoce a Astor Piazzolla, Letts reflexionó sobre el influyente movimiento cultural del que formó parte, contó los orígenes de la relación entre el punk y el reggae, brindó detalles de sus encuentros con importantes figuras de la música y confesó los motivos que lo llevaron a documentar la escena del Londres de 1977.

Télam: ¿Cómo nace esta relación entre el punk y el reggae?
Don Letts:
Las “Punk Reggae Party” empezaron en el club The Roxy, que fue el primero en pasar punk rock. Tan adelantado estaba en la escena que no había música punk para tocar y como DJ de ese club, yo pasaba la música que me gustaba, que era el reggae.

Por suerte, a los punks también les gustaba. Les gustaba las líneas de bajo y que los temas hablaban de algo con lo que se podían relacionar...y no les molestaba la marihuana (risas). Allí había un intercambio cultural. Nos acercamos entendiendo nuestras diferencias.

T.: ¿Por qué cree que se dio ese acercamiento entre ambos estilos?
D.L.:
En lo musical no había similitud, pero sí en cuanto a la actitud. Son dos estilos de música rebeldes. Para mí, el reggae es el punk rock de Jamaica. En Inglaterra, la música jamaiquina captó el corazón de los jóvenes blancos de clase media trabajadora antes del punk rock. Desde los tempranos '60 pasando por los '70, los chicos blancos de clase media trabajadora buscaban en la música jamaiquina su cuota de rebeldía.

T.: ¿Qué puede contarnos de su encuentro con Bob Marley?
D.L.:
Lo conocí en 1977. Yo estaba vestido al estilo punk rock, me miró y lanzó una carcajada. Me dijo: “Eso es ridículo, el punk rock es basura”. Lo que pasa es que había estado leyendo los diarios y los titulares decían eso. Tres meses después, cuando se familiarizó con el verdadero ideal del punk rock, escribió la letra de “Punk Reggae Party”.

T.: ¿Qué lo motivo a tomar la cámara y documentar todo lo que estaba pasando?
D.L.:
De muy joven vi la película “The harder they come”, con Jimmy Cliff, y me impresionó su capacidad tanto de entretener como de inspirar. Me hizo pensar que podía tomar una cámara y filmar, pero a principios de los '70 era una idea bastante ridícula para un joven negro. Siete años después explota el punk rock con su actitud e “hazlo tú mismo” y todos agarraban instrumentos musicales, entonces yo agarré una cámara y me reinventé como Don, el cineasta. El punk rock nunca se trató solamente de guitarras, sino no estaríamos hablando aún hoy de eso. Fue una subcultura completa. Nunca ha habido nada tan completo en Gran Bretaña. Hay nuevas modas, nuevas músicas, pero nada que sea una historia de pensamiento completa. Necesitamos buenas ideas. Con maquillaje y egos no hacemos mucho y ese es un mal del siglo XXI.

T.: ¿Considera que con Alex Cox y Julien Temple son quienes mejor documentaron esa época?
D.L.:
Sería muy poco cool de mi parte decir que sí, pero sí, es verdad (risas). Pero es verdad porque éramos los únicos que estábamos en ese momento ahí documentando. Nadie más lo hizo.

T.: ¿Qué puede contarnos de la portada del disco “Black Market Clash” en donde aparece usted enfrentando a la policía?
D.L.:
Fue en el carnaval de Notting Hill en 1975 en donde hubo un gran enfrentamiento, pero esa foto es una mentira porque se me ve a mí y a la policía, pero no se ve que detrás mío había cientos de personas negras con ladrillos y botellas listos para tirárselos a la policía. La situación es que miro adelante y veo policías, miro atrás y veo a esa gente. ¿Qué hago?. “Me voy de acá”, pensé, porque Don Letts no es estúpido (risas). Es importante que la gente entienda que no fue un disturbio racial, sino que fue una cosa entre lo que estaba bien y lo que estaba mal. En ese enfrentamiento nació la canción “White riot” porque Joe Strummer vio que cuando la gente negra estaba enojada hacía algo y pensó que era hora que los blancos también hicieran algo. Por eso, “White riot” no es una canción fascista.

T.: ¿Qué conexión hay entre el ingreso del reggae en Gran Bretaña y el éxito de la versión de Eric Clapton del tema “I shot the sheriff”, de Bob Marley?
D.L.:
Es bueno que pregunten esto porque hay una historia que muchos no saben. En uno de sus shows en los '70, él hizo un discurso apoyando al político de derecha Enoch Powell, que propiciaba la expulsión de los inmigrantes negros de Gran Bretaña. Fue un largo discurso y sólo dos personas de la audiencia se sintieron tocadas y escribieron cartas al New Musical Express (NME). De allí surgió el movimiento “Rock Against Racism”. Clapton nunca se disculpó por eso. Es triste para un artista que basó toda su carrera en la música negra. Por ejemplo, David Bowie también dijo cosas estúpidas sobre (Adolf) Hitler pero cuando le preguntaron años más tarde dijo: “Era joven, era estúpido y me drogaba”. Aceptó su responsabilidad, pero Clapton no lo hizo nunca y, por algún motivo que desconozco, nadie dice nada sobre esto.

T.: ¿Qué recuerdos tiene del documental que hizo sobre el músico funk George Clinton?
D.L.:
Quise hacer un documental sobre él porque tenía el coraje de hacer cosas que otra gente negro no estaba haciendo, como pasaba con Jimmi Hendrix o Prince. Ellos no se definen por el color, no tratan de pasar su vida demostrando que son negros, sus ideas son más grandes que el color de su piel, por eso la gente los encuentra tan fascinante. Fue extraño el trabajo con George, hubo cosas muy interesantes pero ninguna que pueda contar (risas). Ha esta altura de su vida, sé que es un hombre que ha cambiado, pero todavía sigue siendo George Clinton.