25/04/2017 cine

Jos Celestino Campusano compite en el Bafici

El cineasta es conocido por tratar con crudeza un mundo al borde, suburbano, donde la violencia, y hasta el fuera de la ley son habituales y tienen códigos.

 El quilmeño José Celestino Campusano es un cineasta aplaudido en festivales, y sus obras no dejan de aparecer tanto en Mar del Plata como en el Bafici, que en esta edición incluye, en su Competencia Argentina, "Cícero impune", su primer largometraje rodado en Brasil y hablado en portugués.

Campusano es un cineasta conocido por tratar con crudeza un mundo al borde, suburbano, donde la violencia, y hasta el fuera de la ley son habituales y tienen códigos, y lo hace generalmente mostrando la aspereza de esa forma de vida, donde siempre se mueven pasiones y se está al límite.

Así lo demostró en obras que hoy ya forman parte de su iconografía como "Vil romance", "Vikingo" o "Fantasmas de la ruta", y también lo hace ahora con "Cícero impune", que tiene como eje a un manosanta de la zona de Río Branco que abusa de mujeres y por eso mismo es blanco de una singular venganza.

- Télam: ¿Cómo nace la idea de hacer un filme en Brasil, con actores de allí y hablado en portugués?
- José Celestino Campusano:
Desde el Capba -Cluster Audiovisual de la Provincia de Buenos Aires- venimos proponiendo un proceso de integración audiovisual muy activo con otros países, convocando los recursos y la idiosincrasia local, o sea abordando temas que surjan y que afecten a la ciudadania. Ya hemos rodado en México, los Estados Unidos, Bolivia y próximamente en Chile y Colombia. Nuestra ONG apunta al mayor desarrollo artístico y técnico posible, en el menor tiempo y con el menor costo posible.


- T: ¿El clima social del lugar donde filmaste tiene algo que ver con el conurbano de muchos de tus filmes?
- J.C.C.:
Es diferente en el sentido de que no se percibe tanta diversidad humana como en el conurbano ni tanta aglomeración, a pesar de que Río Branco es una ciudad de 400 mil habitantes, la polución se diluye ante la exuberancia de la naturaleza que todo lo invade.


- T: Me contaste que hubo un hecho real que de alguna manera inspiró esta historia...
- J.C.C.:
Sí, ese es el modo de construcción en lo narrativo que atraviesa toda nuestra producción, hechos verídicos vertidos en lo posible por testigos presenciales. Un testigo privilegiado, hoy antropólogo, nos facilitó los pormenores de esta historia.


- T: No faltará alguien que pueda entender esta historia como una apología de la justicia por mano propia...
- J.C.C.:
¿Por qué apología? No veo ninguna apología, simplemente narramos un hecho excepcional realmente acontecido integrando a la propia comunidad que lo propició, bajo una mirada crítica pero no condenatoria y mucho menos indulgente.


- T: ¿Cómo fue el casting allá, y como se materializó esta coproducción, donde hay más "brasileño" que "argentino"?
- J.C.C.:
Esta coproducción contó con apoyo de organismos y productoras de ambos países. Es fruto de un proceso de dos años, ya tenemos otros proyectos en carpeta. Desde los años 70 que en Río Branco no se rodaba un largometraje de ficción.


- T: De alguna forma este filme vuelve tras el paréntesis de "Placer y martirio" al cine más áspero, incluso crudo, que te permitió tener un sello propio... ¿Vas por más?
- J.C.C.:
No creo que lo más saludable para un director sea evitar variables técnicas o narrativas, "Placer y martirio", "El arrullo de la araña", "El sacrificio de Nehuen Puyelli" y "Cícero impune" no comparten el modo narrativo pero sí una mirada que busca huir de las clichés afincándose ante todo en la fuerza e incondicionalidad de la anécdota verídica y en los reales modos del habla.


- T: En un momento en el que recrudece la violencia de género en distintos estratos sociales, ¿creés que es necesario abordar estos temas con lenguaje realista para abrir los ojos a quienes corresponda?
- J.C.C.:
Absolutamente. Si existe algo que no suma en lo más mínimo al cine son los eufemismos y los lugares agotados de denuncia gatopardista. Creo que mientras más ligado a los resortes de la realidad esté el planteo, más herramientas se pueden empezar a considerar a fin de intentar desarticular las variantes de este terrible flagelo.


- T: Muchos se preguntarán por qué no una historia como esta con escenarios más cercanos, más allá de que en alguna forma estén universalizados...
- J.C.C.:
¿Por qué no? Creo que el subtexto más preocupante, que subyace bajo esta pregunta, se relaciona con cierta tendencia de que para ser considerado como cine, el cine debería transitar formas referenciables homologadas. Justamente considero que el lugar más adecuado del cine no-maistream es el opuesto.


- T: ¿Qué tienen ahora en carpeta?
- J.C.C.:
Tenemos los fondos para filmar un largometraje en zonas rurales de la provincia de Buenos Aires abordando el tema de los curas pedófilos, y también estamos avanzando con el largo grabado en 360 en Brooklyn, Nueva York, y "La secta del gatillo", inspirado en el libro de Ricardo Ragendorfer, acerca de la historia sucia de la policía bonaerense.


Para leer el cable de la nota acceder a: http://cablera.telam.com.ar/cable/497582/jose-celestino-campusano-compite-con-una-violenta-pelicula-filmada-en-brasil-e-inspirada-en-hecho-reales