23/04/2017 MNBA

Mariana Marchesi asumir en junio como directora artstica del Museo Nacional de Bellas Artes

La historiadora de arte y curadora fue electa a raíz de un concurso público para el cargo. Tiene la intención de federalizar el patrimonio para que llegue a todo el territorio nacional, ofrecer nuevas y distintas miradas sobre la colección permanente y acentuar los contactos con otras instituciones.

La historiadora de arte y curadora Mariana Marchesi asumirá formalmente a fines de junio como nueva directora artística del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) –electa a raíz de un concurso público para el cargo-, con la intención de federalizar el patrimonio para que llegue a todo el territorio nacional, ofrecer nuevas y distintas miradas sobre la colección permanente y acentuar los contactos con otras instituciones.

 
Graduada en Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Marchesi (Buenos Aires, 1972) ​viene de desempeñarse como curadora del Museo de Arte Tigre durante los últimos dos años y entre 1997 y 2011 integró el Área de Investigación y Curaduría del MNBA. Además, es miembro de la Comisión Directiva del Centro Argentino de Investigadores de Arte (CAIA) y de la Asociación Argentina de Críticos de Arte (AACA).

Al mismo tiempo que Marchesi resultó ganadora del concurso público para ese puesto convocado por el Ministerio de Cultura de la Nación, el abogado Mariano D'Andrea obtuvo el cargo de director de gestión administrativa y jurídica, por el que ambos trabajarán bajo la órbita del director ejecutivo de la institución, el arquitecto Andrés Duprat.

El Museo Nacional de Bellas Artes, guardián del acervo artístico más grande del país, reúne más de 12 mil obras de arte entre las que incluyen unas 5 mil piezas de arte argentino. En 2016, se celebraron los 120 años de su fundación, ocurrida en 1896, en el edificio del Bon Marché de la calle Florida (hoy Galerías Pacífico), con Eduardo Schiaffino en la dirección y un acervo inicial de 163 obras.



En su patrimonio actual, la institución custodia piezas emblemáticas como "Jesús en el huerto de los olivos" de El Greco (1600-1607), "Retrato de Manuelita de Rosas" de Prilidiano Pueyrredón (1851), "Sin pan y sin trabajo" de Ernesto de la Cárcova" y "La ninfa sorprendida" de Edouard Manet.

Uno de los clásicos, la escultura "El beso" de Auguste Rodin (1908), fue donada por el propio artista francés al museo y "como se cumplen cien años de su fallecimiento (ocurrida el 17 de noviembre de 1917) el museo se sumará a esta conmemoración ya que posee una importante colección de sus piezas", adelantó Marchesi a Télam.

- Télam: Se habló mucho en estos días de la posibilidad de que los museos cobren entrada. ¿Qué opina al respecto?
-Mariana Marchesi: No he tenido conversaciones al respecto. Leí que salió un tipo de disposición para que todos los museos nacionales sean gratuitos. El Museo Nacional de Bellas Artes es gratuito desde los años 90. Entiendo que algunas instituciones, para determinados programas, puedan implementar un bono contribución, es decir, a voluntad, como sucede en muchos museos públicos como el Metropolitan de Nueva York, donde te sugieren una entrada, algo a voluntad, y si no podes o no te parece, entrás de todos modos. Pero no tengo conocimiento de que esto vaya a ocurrir en el Museo de Bellas Artes.

- T: ¿Qué puede adelantar de la programación de 2018?
- M: Por ahora no está cerrada en su totalidad la programación del año que viene. Además de muestras que yo celebro porque refuerzan los contactos interinstitucionales, como sería el caso de la exposición de William Turner o la de Joan Miró, ya confirmada –en convenio con el Reina Sofía-, me parece interesante que el museo continúe teniendo muestras de producción intelectual y logística propia, tanto con curadores internos como externos a la institución, pero planificadas por el museo. Además de ofrecer miradas nuevas sobre la colección. La idea es tener una programación de lo más variada y heterogénea posible. Todavía quiero conocer bien la dinámica actual del museo, para terminar de entender qué tipos de propuestas se van a poder implementar. Me parece importante también que haya distintas itinerancias con obras del museo, pensando en un programa federal, como la muestra de los 200 años que en estos días inauguró en Neuquén. Es una de las funciones del museo que la colección sea conocida en la totalidad del territorio nacional.

- T: ¿Tiene planeado realizar una revisión del guión curatorial que se exhibe hoy en día en el primer piso del museo, que pone en diálogo obras nacionales con las internacionales?
- M: Es interesante y esperable ofrecer distintas miradas sobre la colección. En 2005 hubo una renovación de las perspectivas sobre la colección, que hizo María José Herrera –NdR: por entonces jefa de investigación y curaduría del museo-, después vino en 2015 el guión del curador Roberto Amigo. Es esperable que el director artístico quiera aportar su propia mirada sobre la colección. No es algo que vaya a pasar inmediatamente pero sí en algún momento. Hay otro tema sobre el tapete que es ampliar las instalaciones o conseguir otra sede. Hasta que eso no esté definido, no tiene demasiado sentido implementar cambios grandes.

- T: Con respecto a los planes de ampliación del museo que menciona, ¿qué posibilidades se manejan?
- M: Entiendo que uno de los proyectos sería ampliar la superficie del museo construyendo hacia arriba del Pabellón de exposiciones temporarias. Ampliar hacia arriba y dejar conectado los dos edificios (NdR: el del museo y el de la Asociación Amigos). Y la otra posibilidad sería conseguir el edificio del ex ATC, un inmueble que pertenece al Estado, o conseguir otro espacio estatal que pudiese ser adaptado para exposiciones o requerimientos del museo.