20/04/2017 Francia

Mlenchon vs. Le Pen, un eventual balotaje que atemoriza a la UE y los mercados

A tres días de la primera vuelta de la elección presidencial en Francia, con cuatro candidatos en un virtual empate técnico en los sondeos, la hipótesis plausible de un duelo en el balotaje entre la ultraderechista Marine Le Pen y el izquierdista Jean-Luc Mélenchon con sus programas de ruptura con la Unión Europea (UE) atemoriza al bloque comunitario y a los mercados europeos.

Por Hernn Campaniello


En una campaña electoral repleta de sorpresas, en la que el presidente Francois Hollande desistió de presentarse debido a su baja popularidad y el ex presidente Nicolas Sarkozy fue eliminado en la interna conservadora en la que sorprendió Francois Fillon, hasta hace dos meses el favorito para acceder al Elíseo y ahora -aunque expectante- debilitado por sus problemas judiciales, Mélenchon se convirtió en la última sorpresa por su trepidante ascenso en los sondeos y su posible calificación al balotaje dejó de ser inverosímil ante el hundimiento del gobernante Partido Socialista (PS).

"Los candidatos antisistema ostentan intenciones de voto muy elevadas y no es una sorpresa si se tiene en cuenta el estado de ánimo general de la sociedad francesa; la economía no mejoró y existe un fuerte descontento con la clase política general, lo que los favorece notablemente", dijo a Télam el argentino Federico Vacas, director adjunto del departamento político del instituto demoscópico Ipsos,

Las últimas encuestas muestran al liberal Emmanuel Macron y a Le Pen batiendo por poco al resto de candidatos este domingo, seguidos de Fillon y de Mélenchon. Los cuatro aspirantes se encuentran entre el 23% y el 19% de intención de voto, según un promedio realizado hoy por el diario Le Parisien entre una decena de encuestas.

"Por primera vez en la historia reciente estamos en una situación de un nivel de incertidumbre muy elevado con cuatro candidatos con posibilidades reales de llegar al balotaje; la escasa diferencia sitúa a las encuestas en los márgenes de error de un sondeo; a eso hay que agregar que tres de cada 10 franceses (28%) se declaran indecisos o sostienen que el voto que prefieren no es el que van a realizar, e incluso admiten que a último momento priorizarán el voto útil", agregó Vacas.

Mélenchon aspira a refundar Francia con una gran reforma constitucional, bajar la edad de jubilación a los 60 años, aumentar la presión fiscal a las empresas y las grandes fortunas, un plan de estímulo económico de 100.000 millones de euros financiado por deuda pública, nacionalizaciones en algunos sectores, devaluación del euro y la salida de Francia de la OTAN.

Asimismo, el izquierdista de 65 años impulsará una "revolución fiscal", con un impuesto de casi 100% a los ingresos que sean 20 veces superiores al sueldo promedio y prometió "desobedecer" el Pacto de Estabilidad y crecimiento fijado por el bloque comunitario para reducir el déficit público.

Su repentina subida en las encuestas -ganó ocho puntos porcentuales en un mes- preocupa a muchos inversores, porque varios escenarios predicen que podría ser presidente si llega al balotaje del 7 de mayo frente a la ultraderechista.
Le Pen, de 48 años y tercera en la presidencial del 2012 al reunir 6,5 millones de votos, tampoco aporta tranquilidad a los socios de Francia en la UE ni a los mercados. 

Entre sus planes se destaca el abandono del euro, reimplantar los controles fronterizos, endurecer la política migratoria y celebrar un referéndum sobre la pertenencia a la UE para lograr el "Frexit" para seguir los pasos del Reino Unido.

"Le Pen es un fenómeno sobredimensionado en la prensa extranjera donde algunos estiman que podría llegar a ser presidente; perdió intención de voto en la recta final de la campaña y pese a ser una de las favoritas nuestros datos indican que sus posibilidades de ganar la segunda vuelta son escasas", argumentó Vacas, quien nació y vivió en la Argentina hasta sus 23 años y que lleva casi 20 residiendo en Francia.

Y agregó: "En los últimos días Le Pen retrocedió un poco y eso hace que esté dando en el mismo nivel que el liberal Macron. No está garantizado que gane el domingo e incluso no se puede descartar que termine en la primera vuelta por detrás de Mélenchon o Fillon. La incertidumbre es enorme, nadie tiene nada asegurado".

"Un balotaje entre la extrema derecha y la izquierda radical no es la hipótesis más probable pero no se puede descartar; Le Pen es una candidata seria a llegar al balotaje y Mélenchon, con una dinámica final muy fuerte, no se puede descartar; si consigue seguir creciendo en estos últimos días, se daría una segunda vuelta inédita y con un clivaje muy fuerte", consideró Vacas.

Por eso, el potencial duelo genera resquemor en Bruselas, puesto que ambos acusan a la UE de una buena parte de los problemas actuales que afronta la segunda economía del Viejo Continente.

Consciente de ello, desde el presidente Hollande a la patronal francesa nucleada en el Medef y algunos medios de comunicación llevan días alertando de las incertidumbres que plantean los dos candidatos.

"Los disparates de Le Pen y Mélenchon me dejan helado; me preocupa ese eventual escenario de un duelo entre ellos el 7 de mayo, sería un retroceso enorme para Francia", afirmó hace tres días Pierre Gattaz, presidente del Medef en una columna de opinión en el vespertino Le Monde, y calificó ese posible escenario de "una catástrofe para Francia y Europa".

Por su parte, el diario conservador Le Figaro tildó está semana a Mélenchon como "apóstol de los dictadores revolucionarios" latinoamericanos evocando al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez.

Le Pen y Mélenchon acumulan una rivalidad especial, con recordados cruces dialécticos y un enfrentamiento en 2012 por una banca de diputados en Henin-Beaumont, en la región norteña de Normadia, que quedó en poder de la ultraderechista.

"Es el adversario que preferimos para la segunda vuelta, el que nos viene mejor antes que Macron o Fillon; la política es potencia y carisma, por eso respetamos a Mélenchon a pesar de nuestras diferencias irreconciliables", reconoció un integrante del equipo de campaña del FN al diario Libération.

En medio de la expectativa que genera la presidencial gala, banqueros y agentes de bolsa parisinos reconocieron que se preparan para que la del domingo sea una agotadora noche electoral y que la carga de trabajo sería mayor en caso de que se enfrenten los dos extremos, la ultraderecha contra la izquierda radical.

Según admitieron a la agencia de noticias Reuters, los preparativos en marcha reflejan la experiencia de los banqueros a la hora de afrontar volatilidad en los mercados tras la decisión de Reino Unido de abandonar la UE y las elecciones presidenciales en Estados Unidos el año pasado.