14/04/2017 televisin

"The leftovers" inicia su tercera y ltima temporada por HBO

Esta tercera entrega de la serie creada por Damon Lindelof (“Lost”) y basada en la novela homónima de Tom Perrotta será la última y, a diferencia de los diez episodios de los que estaban compuestas sus dos predecesoras, constará de sólo ocho capítulos.

Por Nicols Biederman

“The Leftovers”, drama existencialista que presenta a una humanidad emocionalmente afectada luego de que desapareciera simultáneamente y sin dejar ningún tipo de rastro el dos por ciento de la población mundial, estrena este domingo el primer episodio de la tercera temporada a partir de las 22 por la pantalla de la señal de cable premium HBO.



Esta tercera entrega de la serie creada por Damon Lindelof (“Lost”) y basada en la novela homónima de Tom Perrotta será la última y, a diferencia de los diez episodios de los que estaban compuestas sus dos predecesoras, constará de sólo ocho capítulos.

En ésta se retomará la historia del jefe de policía de pueblo Kevin Garvey, su familia y allegados mientras buscan desesperadamente respuestas en un mundo que luego de “La Partida” de 140 millones de personas vive sumido en la angustia generada por la falta total de certezas y el miedo de que un evento similar o incluso peor aún pueda ocurrir nuevamente.

El mismo título de la serie, que hace referencia tanto al concepto de restos o despojos como a “aquellas personas que quedaron”, funciona como una declaración de intenciones acerca de qué trata la trama.

Es que “The Leftovers” no descuida la intriga y sugiere con habilidad diversos aspectos sobrenaturales que atrapan al espectador, pero el foco de la historia apunta más hacia cómo el 98% que sobrevive de la humanidad procesa la inexplicable pérdida de millones de personas que a resolver el misterio sobre qué es lo que les ocurrió.

Esa gran incógnita -qué pasó con los que desaparecieron, qué lo provocó, a dónde fueron a parar- se mantiene durante toda la serie y para no repetir la frustración generalizada por el final de “Lost” (2004-2010), que terminó sin resolver algunos de sus misterios, Lindelof anticipó allá por 2014: “Les aseguro que nunca sabrán dónde ha ido la gente y por qué, pero seguirán viendo la serie porque no creerán todo lo que digo”.

“The Leftovers” podría considerarse como una variante del género postapocalíptico: la historia comienza tres años después de que 140 millones de seres humanos desaparecieran al mismo tiempo en todas las ciudades del planeta, a excepción de una pequeña población del este de Texas llamada Jarden, en la que se salvaron sus 9.261 habitantes.

Sin huellas, sin dejar señales a la vista que sirvan como pistas para conocer su paradero, esas personas se esfumaron; en un momento estaban ahí, al siguiente ya no.

En Argentina la resonancia del evento disparador de la serie adquiere nuevas dimensiones: es difícil imaginar un televidente de este país que no haya asociado la premisa de la trama con la angustia, la imposibilidad de hacer un cierre, el duelo permanente que en especial sienten hace 40 años los familiares de los 30.000 desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar.

Tanto tiempo después del evento bautizado como “La Partida”, los representantes gubernamentales confiesan que tras estudios exhaustivos y el análisis de equipos multidisciplinarios de expertos no están ni un milímetro más cerca de entender qué pasó.

Ante el hecho inexplicable consumado comienza lo esencial - y más interesante- de la propuesta de Perrotta y Lindelof, que a partir de la historia del jefe de policía de un pueblo en los suburbios de Nueva York, su familia y allegados aborda la pregunta existencial por antonomasia: ¿por qué existimos?

“La partida” borró de un plumazo todas las certezas que se encuentran en la base de la civilización moderna y, ante la concreta realidad de que lo imposible ya sucedió, el comisario Kevin Garvey, su esposa y sus dos hijos se convierten en una muestra de una sociedad que pasea sin rumbo una existencia infeliz en medio de un clima de asfixiante amargura.

Mientras parte de esa sociedad llena el vacío resultante con una explicación religiosa, según la cual “La Partida” es ni más ni menos que el profetizado “arrebatamiento” bíblico por el que Dios se llevaría a las almas que merezcan salvarse del Apocalipsis, otra parte prefiere intentar olvidar y continuar con su vida.

Sólo parecen tenerlo más claro los integrantes de la secta de los “Culpables Remanentes”, personas que visten de blanco, hacen un voto de silencio, fuman cigarrillos de forma compulsiva y y ponen en marcha acciones pasivo-agresivas para llevar al límite la tolerancia del resto de la sociedad con el único propósito de volverse “recordatorios vivientes” de que la muerte es una posibilidad constante y de que desde que nacemos estamos solos y desnudos en el medio de la nada.

En la narrativa de “The Leftovers” abundan las cadenas de dos episodios consecutivos que abordan un mismo hecho desde la visión de diferentes personajes; es una historia coral en la que las subtramas de cada intérprete suman ópticas nuevas, más y más capas de sentido que configuran una realidad compleja y refuerzan la noción de que no existe certeza alguna, sino perspectivas, sentires individuales.

Por ello se apoya en un reparto sin rutilantes estrellas de Hollywood pero sí con grandes talentos dotados para la tensión dramática, con el liderazgo de Theroux -más conocido por ser el marido de la ex “Friends” Jennifer Aniston-.

Junto a él estarán nuevamente en la tercera temporada Carrie Coon, Amy Brenneman, Kevin Carroll, Christopher Eccleston, Scott Glenn, Lindsay Duncan, Regina King, Jovan Adepo, Janel Moloney, Margaret Qualley, Jasmin Savoy-Brown, Liv Tyler y Chris Zylka.

Las primeras dos temporadas exhiben el viaje, en sentido figurado y literal, de Garvey y su familia ampliada con nueva esposa, bebé adoptado y cuñados incluidos, en busca de una seguridad que los elude pero que en cambio, con un mensaje de cierto optimismo, termina por encontrarlos a unos con los otros.

Filmada en locaciones de Texas y Australia, hacia donde se dirigirá parte de la historia, la nueva entrega retomará a la familia Garvey y sus vecinos Murphy unidos y con la cada vez más fuerte sospecha de que Kevin puede ser la clave que dé sentido a todo.

Quizás por esa inmersión en la casi permanente falta de certezas y por el tono melancólico, reflexivo, intencionalmente incómodo de la serie es que “The Leftovers” nunca se transformó en un programa masivo.

Los fanáticos y buena parte de la crítica especializada, por su parte, no dudan y la consideran como “una de las mejores y más subestimadas series” de la televisión.

Antes del estreno en simultáneo con Estados Unidos del primer capítulo de la tercera entrega, este sábado y domingo HBO Signature transmitirá una maratón con todos los episodios de la segunda temporada.