08/04/2017 msica

Robin Banerjee, primera guitarra de Amy Winehouse, en emotivo tributo

El músico hizo anoche su primera presentación en el emblemático disco-bar porteño Notorious, con entradas agotadas.

Por Adrin Villegas

 Hay cientos de tributos por todo el mundo a la última diva del soul anglosajón, la gran Amy Winehouse, pero ninguno como el que se está registrando en Buenos Aires, con la estelar presencia del británico Robin Banerjee, quien fuera su guitarra principal en el apogeo de su corta y fulgurante carrera, de luctuoso final en julio de 2011 por intoxicación alcohólica cuando tenía apenas 27 años.

Banerjee hizo anoche su primera presentación en el emblemático disco-bar porteño Notorious, con entradas agotadas, como frontman de la No Rehab Band, integrada por siete músicos argentinos que desde hace cinco años vienen plasmando un dignísimo homenaje a la artista conocida como "la voz blanca del soul", encabezados por la cantante María Barceló, de asombroso parecido a la inglesa, tanto en el aspecto físico como en el vocal.

El conjunto, que luce muy acoplado y armonioso, lo completan Ariel Franco Aráoz (guitarra), Joaquín Sellan (piano), Cristian Jahde (bajo), Pablo Clavijo (saxo), Esteban Blanca (batería) y Leonel de Francisco (trompeta), todos ellos, y también María, de entre 25 y 40 años, con quienes Banerjee se sintió muy cómodo y a gusto al cabo de un emotivo show de casi una hora y media que despertó varias ovaciones y vivas.

La velada arrancó con "Addicted", uno de los cortes fuertes del segundo y último disco de estudio de Amy, "Black to Black", lanzado en octubre de 2006, que llegó a vender la friolera de 20 millones de copias cuando su álbum debut, "Frank", del mismo mes de 2003, apenas llegó a las 3.000.

"Cuando vos fumás toda mi hierba, vas a tener que llamar al hombre verde. Entonces yo tengo lo mío y tú tienes lo tuyo", es parte esencial de la letra de otra de las tantas canciones melancólicas, dramáticas y hasta trágicas con que la perturbada jovencita armó su impronta musical, prematuramente truncada a la misma edad de otras célebres estrellas, como los estadounidenses Jimmy Hendrix, Janes Joplin, Jim Morrrison y Kurt Cobain, en esa tristísima lista del "club de los 27", que incluyó a nuestro bailantero cordobés Rodrigo.

El momento culminante y más sentido de la velada tuvo lugar cerca del final, con la interpretación, muy sólida y estremecedora, de la canción insignia de Amy, la que todo el mundo conoce, disfruta y canta o talarea, "Black to Black", esa que, a manera de reproche, le dispara muy despechada a su novio de ocasión: "Yo he muerto 100 veces, tú vuelves con ella, te quiero mucho, pero no es suficiente y yo vuelvo a la oscuridad. Negro, negro, negro".

Un rato antes hubo fiesta brasileña, con la también legendaria "Garota de Ipanema", el auténtico himno de Río de Janeiro, una bossa nova surgida de la ilimitada inspiración de Antonio Carlos Jobim en su letra pegadiza y de la no menos brillante poesía del inmenso Vinicius de Moraes.

Otro tramo del concierto muy fuerte e impactante se dio en uno de los tres bises, "Rehab", otro tema de popularidad mundial, en el que a ritmo de fusión de soul, jazz y pop, la atormentada Amy cuenta que "intentaron que fuera a rehabilitación y dije no, no, no.
No tengo tiempo de ir. Papá ya lo ha intentado, pero no iré, no iré, no iré. Prefiero estar con Ray. Sí, me he desmayado, pero cuando recobro el sentido ni te enterás, ni te enterás".

En "You know I´m no good, también del disco "Black to Black", que cerró una noche para recordar por siempre, Barceló se puso de manera estremecedora en la piel de Amy para señalar que "me engañé a mí misma, como yo sabía. Te lo dije, soy problemática, tú sabes que no soy buena".

Sin embargo Banerjee, cuando María le pidió que le contara a la gente cómo recordaba a Amy, no dudó en afirmar: "Como una persona muy buena, tierna, generosa y muy cálida. Cuando me enteré de su muerte quedé devastado, pero por suerte tuve fuerzas para dedicarle una canción: "Love is a losing game" (El amor es un juego de perdedores).

Algo similar le ocurrió a su primer corista, Zalon Thompson, que vendrá por primera vez a la Argentina en septiembre a presentarse con su flamante banda, cuando la noche del 23 de julio de 2011 expresó bajo un llanto incontenible que con su muerte "lo perdí todo, y tuve que reconstruirme".

Benarjee se quedará todo este mes en el país completando una serie de recitales, el 12 en La Plata, el 21 en Ramos Mejía y el 22 en El Galpón de Palermo Hollywood.

Para leer el cable de la nota acceder a: http://cablera.telam.com.ar/cable/489492
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