07/04/2017 recital

Susana Rinaldi cierra maana en el Tasso los festejos por sus 60 aos con el tango

“Salir al escenario sigue siendo un compromiso muy grande para que la gente no crea que perdí la voz, pero también moral en relación a lo que canto”, expresó la cantora en una entrevista con Télam.

Susana Rinaldi, una voz personal y decisiva para el tango, cerrará este viernes desde las 21, en la sala porteña del Torquato Tasso la serie de shows para celebrar 60 años con la música y un modo de entender la interpretación que, apuntó, “para mí sigue significando un compromiso muy grande”.

“Salir al escenario sigue siendo un compromiso muy grande para que la gente no crea que perdí la voz, pero también moral en relación a lo que canto”, especificó Rinaldi durante una entrevista con Télam.

La artista, de 81 años, inició los conciertos tangueros de festejo de seis décadas en la canción en noviembre pasado en el Teatro El Picadero y eligió el Tasso (Defensa 1575) para ponerle punto final a esa recorrida.

La intérprete forjada en la actuación y que desplegó esa faceta en radio, televisión, cine y teatro, contó que actuar en el Tasso para esta despedida “es cumplir respetuosamente con una promesa de cantar en un lugar que amadriné hace años con Leopoldo Federico”.

Considerada una embajadora del tango canción, un género que proyectó a partir de los 25 años que vivió en Francia, tendrá otro motivo para celebrar durante su actuación en la sala ubicada en torno al Parque Lezama, ya que el lunes pasado recibió el premio Gobbi de Oro otorgado por la Academia Nacional del Tango.

“También voy a festejar el Gobbi que es algo que no esperaba y que fue muy importante para mi persona. La Academia del Tango que hace años me nombró personalidad honoraria cuando prácticamente se fundó y yo no estaba en la Argentina, así que recibir ese premio implicó acercarme a un espacio que tiene un respeto mayor a la presencia del tango”, subrayó.

La “Tana”, que es vicepresidenta de la Asociación Argentina de Intérpretes (Aadi), vice de la Federación Iberolatinoamericana de Artistas Intérpretes o Ejecutantes (Filaie), embajadora de Buena Voluntad de la Unesco (1992) y ciudadana ilustre de la ciudad de Buenos Aires, abundó sobre ese lauro que “lo vivo como un reconocimiento que tiene que ver con determinados valores y es un abrazo al alma”.

Para su presentación de mañana, Susana cantará acompañada por Juan Carlos Cuacci (guitarra, arreglos y dirección), Roberto Segred (chelo), Mariano Cigna (bandonéon) y Cristina Bastos (contrabajo).

Télam: ¿Qué la motiva a seguir cantando?
Susana Rinaldi:
Lo más importante que puedo destacar es esa necesidad mía de volcarme a la obra musical de tanto genio que existe dentro de la música argentina.

T: ¿Cuánto la interviene el entorno social o político a la hora de salir a escena?
SR:
Siempre canté el tango “Cambalache” y llegó un momento en mi historia cívica y personal que pensé que había pasado a la historia pero ha tomado una gran preponderancia. Hay muchas canciones que tienen una fuerza impresionante y hay que seguir haciéndolas porque la gente necesita escucharlas. Siento que atravesamos una civilidad que las que la interpretamos la estamos viviendo como “Dos extraños”.

T: La de ser difusora de un determinado repertorio fue parte de su labor...
SR:
Sí. Tiene mucho que ver con un momento lejano de mi vida donde no esperaba irme del país ni recibir esta receptividad ni el valor que le dieron afuera al tango canción que era casi desconocido. El tango se conocía muchísimo desde la danza, pero cuando en Francia hice traducir lo que cantaba se le dio una valorización muy grande y me hizo decir, como escribió Tennessee Williams, que “siempre agradeceré la benevolencia de los desconocidos”.

T: ¿A qué atribuye ese lazo tan intenso con Francia?
SR:
A que Francia ha volcado en su cultura el derecho de las otras culturas y no solamente de la propia.

T: ¿Cómo fue encarnando esa lucha por la palabra en el tango que interpreta?
SR:
Cuando algunos tienen que comprometerse con la palabra es el asunto porque no es una cosa demasiado fácil. Yo nunca canté ninguna pavada, a lo sumo recurrí a la ironía que es un buen elemento del cual me he valido. Lo que me ha dado y me sigue dando un buen resultado es la coherencia.

T: ¿Pagó un precio muy alto a esa posición?
SR:
La gente tiene más memoria que mucho artista popular y eso habla de la fuerza que esa memoria me ha dado para seguir adelante y no llamarme a silencio.

T: ¿Cómo seguirá la vida después del Tasso?
SR:
Pocas veces "futurizo", así que seguiré trabajando en AADI donde hace años que soy vicepresidenta, porque los derechos son una cosa muy hablada pero poco llevada adelante. A la gente le cuesta entender los derechos autorales e interpretativos porque la música popular ha sido tratada como un juego o un divertimento. Pero mi propio camino desmiente ese prejuicio y por eso peleamos, por el valor de esa gente que hace posible que el tango no haya envejecido.