02/04/2017 libros

Ricardo Coler sostiene que en la condición humana hay “una especie de pasión por la ignorancia”

En su primera novela, "A corazón abierto", editada por Planeta, el escritor, médico y fotógrafo Ricardo Coler aborda una historia sembrada de secretos y traiciones que tiene como eje a los intereses que rodean a una empresa farmacéutica, en un clima de intriga y oscuridad propio del género negro.

Autor de libros de viajes, crónica e investigación como "El reino de las mujeres", "Ser una diosa" y "Mujeres de muchos hombres", Coler compone distintas líneas narrativas que convergen en los oscuros entretelones de una empresa farmacéutica con sede en Estados Unidos, conectada en Argentina con Vicente Rauch, quien al morir dejará a su hija Diana -protagonista de la novela- una herencia millonaria y un secreto que le revelará la verdadera dimensión del hombre que fue su padre.

Paralelamente, la obra aborda la historia de Derek Müller, un joven alemán que buscará vengar el despojo familiar que provocó su padre, quien luego de la Segunda Guerra facilitó a un norteamericano el robo de la fórmula de una crema alemana -creada por su abuelo materno- que revolucionó la cosmética en ese país.

La novela, editada por Planeta, está atravesada además por un hallazgo médico de la vida real: el efecto abortivo de un fármaco que en un principio fue ideado para tratar la acidez provocada por los antiinflamatorios.

"Más allá de la postura que uno tenga sobre el aborto, lo que me interesaba mostrar era cómo se genera el desconocimiento en la población, en este caso acerca de una droga; cómo algo tan importante que está a la vista no se sabe", sostiene Coler en una entrevista con Télam.


- Télam: La novela tiene distintas tramas ¿cuál surgió primero?
- Ricardo Coler:
Esta novela es un típico caso en el que uno se sienta a escribir y termina escribiendo algo que nunca se imaginó que iba a escribir. Empecé con una idea y cuando me puse a pensar cómo tenían que sentir y qué tenían que hacer los personajes, la historia fue tomando fuerza propia.

- T: Entonces, ¿cuál fue la idea inicial?
- R.C:
La novela en un principio trataba de un general americano muy joven que, finalizada la Segunda Guerra mundial piensa cómo hacerse rico en una Alemania devastada por la guerra. Lo que busca es una idea que pueda contrabandear. Y esa idea la encuentra en un producto de belleza como una crema que revolucionó el mercado alemán, ya que debido al intenso frío en ese país se hizo muy popular. Todo es ficción pero lo que me estuvo dando vueltas es el nacimiento de la crema Nivea y el peso que tiene una idea como algo que no se ve, que no se puede tocar.

- T: ¿Y cómo apareció esa historia derivada de la segunda guerra encarnada en la novela por Derek Müller, que busca vengarse de su padre?
- R.C:
En Alemania, donde circularon mucho mis otros libros, supe lo que es para un alemán haber tenido un padre o un abuelo que fue parte del nazismo. El agente literario con el que trabajé durante muchos años me decía: "no sabés lo que es ser el hijo de un hijo de puta". En Alemania fue muy fuerte la idea de un líder como Hitler, que captó a todo el pueblo alemán, a sus hijos y nietos, a lo largo y ancho del país. No fue una parte la que fue captada por él... sino todos. Y por eso, aún hoy, en las ciudades importantes hay museos de la Memoria, y en las escuelas todos los días hay actividades para concientizar sobre el tema.

- T: La protagonista es una mujer ¿por qué le interesó particularmente que lo fuera?
- R.C:
El mundo femenino tiene una cuestión más enigmática, creo que los hombres somos bastante más cuadraditos, más simples, más sencillos en nuestra manera de pensar. El hombre va adelante con una sola idea y eso los vuelve aburridos, en cambio la mujer tiene esa percepción que hace que el mundo sea más colorido, con más detalles, más pliegues.

- T:¿Cómo surgió la idea de poner luego el eje en el tema de la industria farmacéutica y en una droga como el misoprostol?
- R.C:
El misoprostol es una droga que se creó para combatir la acidez producida por los antiinflamatorios pero a la vez tiene efectos abortivos. Y cuando comencé a pensar en este tema, me llamó la atención que la gente en general, digo el ciudadano informado, no conociera ese dato. El misoprostol está recomendado por la Organización Mundial de la Salud para hacerse un aborto seguro, e inclusive de la página de Internet de la OMS se puede bajar un cuadernillo que explica cómo hacerlo, ya que baja muchísimo la mortalidad. Entonces, más allá de la postura que uno tenga sobre el aborto, lo que me interesaba mostrar era cómo logran que algo no se conozca, cómo se genera el desconocimiento en la población, en este caso, acerca de esa droga. Cómo algo tan importante, que está a la vista, no se sabe.

- T: ¿Cómo cree que se genera el desconocimiento de cosas que parecen muy evidentes?
- R.C:
Creo que no ver lo que se tiene enfrente es propio de la condición humana. Hay una especie de pasión por la ignorancia. Aceptamos las cosas como nos son contadas, algo para lo que nos entrenan desde chicos. Como dice el poema de León Felipe: "que la cuna del hombre la mecen con cuentos / que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos / que el llanto del hombre lo taponan con cuentos / que los huesos del hombre los entierran con cuentos / y que el miedo del hombre...ha inventado todos los cuentos". Todos conocemos gente que dice cualquier cosa, ese no es el problema, el problema es que decir cualquier cosa suele convocar una serie importante de adeptos. En el caso de la novela, es evidente que el debate sobre lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud traería un perjuicio para el que lo sostenga. Es increíble que en el siglo XXI sea tan importante ir a ver al Papa. No poder hablar sobre esta droga es una de las consecuencias.
etiquetas