20/03/2017 Israel

Terminaron las obras de restauracin en la Iglesia del Santo Sepulcro

Las obras de restauración del Edículo y la Cúpula, que protegen la tumba de Jesucristo, terminaron a tiempo y los resultados serán presentados este miércoles, confirmó la encargada del trabajo, Antonia Moropoulou, en la Iglesia del Santo Sepulcro de la ciudad israelita de Jerusalén.

"Ahora se puede ver el color y la textura, las inscripciones, los frescos", dijo Moropoulou junto a la centenaria estructura, donde la tradición cristiana sitúa el enterramiento y resurrección de Jesús, tras diez meses de restauración durante los que se limpiaron las láminas de mármol del armazón y se reforzó su estabilidad.

Terminaron las obras de restauracin en la Iglesia del Santo Sepulcro

Además, se sustituyeron losas dañadas, se cubrieron las grietas con pegamento, rellenaron fisuras y reforzaron soportes para un "monumento que durará para siempre", resaltó la jefa griega de la restauración.

A finales de febrero, se retiraron los andamiajes, colocados por los británicos en 1947, y las lonas y mamparas que rodean el Edículo se quitarán en las próximas horas para que quede despejado de materiales de obra de cara al próximo 22 de marzo, fecha de presentación.

En lo alto de la Cúpula reluce una cruz greco-ortodoxa, que no estaba antes de la restauración y que según el franciscano y arqueólogo Eugenio Alliata "podría pertenecer al proyecto original del Edículo".

Con un presupuesto inicial de 3 millones de euros, el equipo restaurador contó con una financiación total de 6 millones, el 80% por donaciones desde el exterior, declaró a la agencia EFE Bonnie Burnham, ex presidenta del Fondo de Monumentos Mundiales (WMF, por sus siglas en inglés).

Las obras fueron posibles gracias al acuerdo de las tres iglesias (greco-ortodoxa, armenia apostólica y católica romana) y Moropoulou espera que la rehabilitación "inaugure una nueva era para Tierra Santa, una era de comunicación".

El templo del Santo Sepulcro estuvo abierto durante todo el proceso de restauración y sólo fue cerrado al público 36 horas, cuando se retiró la lápida que cubría la fosa original de Jesucristo, un hecho que no ocurría desde hacía cinco siglos.