19/03/2017 nuclear

Kim Jong-un supervisó una nueva prueba de tecnología para cohetes

El líder de Corea del Norte aseguró que empieza "una nueva era" en la tecnología de su país al supervisar el sábado la prueba en tierra de un motor para cohetes en medio de una creciente tensión con Estados Unidos y a horas de concluir la gira del secretario de Estado del norteamericano, Rex Tillerson, por Asia.

En plena escalada de la tensión en la península de Corea, Kim Jong-un visitó la base de Sohae (noroeste) para comprobar el rendimiento de la última tecnología desarrollada por la Academia Nacional de la Ciencia de Defensa, informa la agencia norcoreana KCNA.

Corea del Norte probó con éxito un nuevo motor para sus misiles

El líder norcoreano dijo que el éxito de la prueba "marca un evento de significancia histórica" y declaró "una nueva era para la industria Juché de cohetes", de acuerdo con la KCNA, que también destaca que los avances tecnológicos de Corea del Norte reducen su dependencia de otros países.

Asimismo, Kim Jong-un vaticinó que el mundo "contemplará pronto el significado de la victoria lograda hoy", según las declaraciones recogidas por la agencia estatal norcoreana.

Pyongyang difundió esta información el mismo día en que el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Rex Tillerson, concluyó en Pekín una gira asiática que también le ha llevado a Tokio y a Seúl, y que ha estado centrada en definir una nueva estrategia ante los desafíos norcoreanos.

En la víspera, Tillerson se comprometió a hacer "todo lo posible" para evitar que estalle un conflicto militar en la península coreana, en un momento en el que la situación ha alcanzado un nivel "bastante peligroso", tras reunirse con el ministro de Exteriores chino, Wang Yi.

La última prueba armamentística norcoreana tuvo lugar el pasado 6 de marzo, cuando su Ejército disparó cuatro misiles de medio alcance a aguas japonesas.

El lanzamiento pretendía ser una réplica de Pyongyang hacia lo que el régimen Juché considera otra provocación y un ensayo para invadir su territorio: las maniobras militares anuales que Seúl y Washington realizan estos días en suelo surcoreano y que este año cuentan con el mayor despliegue de activos hasta la fecha.

El 7 de febrero del año pasado, el país asiático llevó a cabo su hasta ahora último lanzamiento de un cohete espacial, una acción condenada por la comunidad internacional que la consideró un ensayo encubierto de proyectiles de largo alcance.

El test, unido al ensayo nuclear realizado en septiembre del mismo año -y seguido de otra visita de Kim Jong-un a la base de Sohae para supervisar la tecnología para cohetes-, llevó a que la ONU impusiera nuevas y más estrictas sanciones a Pyongyang.