16/03/2017 Fundación Mediterránea

Para un economista del Ieral la reactivación se dará “por sectores y políticas específicas”

Jorge Vasconcelos consideró que el Banco Central “habrá de seguir con su actitud conservadora, manteniendo la tasa de interés de corto plazo en 24,75 por ciento anual por bastante tiempo más”.


El economista de la Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos, consideró que la política monetaria “no será el motor de la reactivación”, sino que el rebote de la actividad económica podrá darse “por sectores y por políticas específicas, más que por medidas transversales y comportamientos homogéneos”.

Así lo planteó Vasconcelos este jueves en el análisis semanal de la entidad, mediante un artículo en el que entendió que el Banco Central “habrá de seguir con su actitud conservadora, manteniendo la tasa de interés de corto plazo en 24,75 por ciento anual por bastante tiempo más”, por lo cual “no será la política monetaria uno de los motores de la reactivación, por lo menos en este primer semestre del año”.

No obstante, se configura para el economista “un rebote del nivel de actividad que puede describirse mejor por sectores y por políticas específicas que por medidas transversales y comportamientos homogéneos”.

Así, al impulso inicial de la agroindustria se agregaron con fuerza en los últimos meses los contratos de obra pública e inversiones asociadas a energía eólica y solar, junto con los primeros efectos de la mayor disponibilidad de caja de las empresas de distribución de gas y electricidad.

A esto puede sumarse el intento de "sustituir importaciones" en gas y en turismo, dos sectores con enorme sangría de divisas, en el primer caso, aplicando un precio sostén atractivo que podría multiplicar las inversiones en Vaca Muerta y, en el segundo, con el abaratamiento de las conexiones aéreas del interior del país, a través de las sucesivas autorizaciones para compañías de bajo costo.

En ese esquema,Vasconcelos consideró que “el sector manufacturero puede quedar como la "Cenicienta" de la recuperación, con una transición más larga y compleja, en la búsqueda de mayor competitividad”.

Al abordarlos datos de inflación de febrero, el economista advirtió que “si bien el componente núcleo subió 1,8 % mensual, los precios de los bienes lo hicieron por debajo de 1 %”, aunque todavía “hay demasiados ítems aumentando a un ritmo superior a 1,5 % mensual”.

En este escenario, “se hace factible que el Gobierno nacional demore los ajustes de tarifas de transporte, prolongando en el tiempo ese tipo de subsidios, que insumen unos 900 millones de pesos por mes”.