09/03/2017 Maternidad

Criar en tribu: saber que siempre hay alguien

De forma presencial o virtual, se multiplican los espacios donde los padres cuentan sus experiencias, aprenden unos de otros y encuentran la compañía y contención que necesitan.

Por Analía Gómez

Al convertirse en padres, mujeres y hombres pasan por situaciones nuevas y momentos en los que se sienten desconcertados y en soledad. Así nacieron los grupos de crianza en tribu o de crianza respetuosa: espacios donde cuentan sus experiencias, van aprendiendo unos de otros y ecuentran la compañía y contención que necesitan.

Distintos grupos de apoyo

Melina Bronfman es doula, eutonista y musicoterapeuta y coordina "Materpater", un espacio de crianza. En diálogo con Télam contó cómo nacieron estos encuentros. “Cuando mi hijo era muy bebé, hace 27 años, llegué a distintos lugares en donde se juntaban otras mamás con otros bebés. Y yo aprendía de las madres más experimentadas, sobre todo con acciones relacionadas con la crianza, como por ejemplo amamantar exitosamente. Y llegó un momento en el que estaba tan experimentada que podía ayudar a otras madres”.

En su espacio, Melina propone dos tipos de encuentros. Por un lado, un círculo de madres quincenal del que participan mujeres que reciben algún tipo de apoyo en especial: estos círculos tienen un tema para tratarse, la vuelta al trabajo, el síndrome de burn out materno o la alimentación. Y además, coordina encuentros de crianza a los que van los padres a chequear dudas que tienen que ver con el desarrollo del bebé, el puerperio, la pareja o qué es esperable para cada etapa.

En las redes sociales, como Facebook o whatsapp, funcionan espacios donde circulan diferentes consejos como cuál es el mejor almohadón para amamantar o la colchoneta para el bebé. Empiezan de forma virtual y luego se encuentran en alguna casa o un parque: allí hacen su propia catarsis.

Los espacios de lactancia son otro ámbito de contención. Sandra Ullua es líder de la Liga de La Leche y receptora de leche humana para el Banco de Leche Humana del Hospital Materno Infantil "Ramón Sardá".

Liga de La Leche Argentina (LLLA) es una organización sin fines de lucro formada por voluntarias que trabajan ad honorem con el objetivo de promover y proteger la lactancia materna, a través del apoyo de madre a madre, para recuperar la cultura del amamantamiento.

Sandra acompaña a mamás en el período de lactancia y ha formado dos grupos de apoyo, uno en Merlo -se reúnen en una casa- y otro en un club de barrio de Ramos Mejía. Ambos son totalmente gratuitos.

En las reuniones de la Liga de La Leche comparten dudas y experiencias. Explican cómo mejorar la prendida, la duración de las tomas, el destete o la vuelta al trabajo. También tratan temas de crianza respetuosa para satisfacer las necesidades de los bebés y los niños.

“Estos encuentros ayudan a saber que hay otro que te entiende porque está pasando por lo mismo o algo similar, y que además de alimentar, lo más importante que ocurre durante el amamantamiento es que se fortalece el vínculo entre la mamá y el bebé”, manifestó Sandra.
 
El alma de la Liga son los grupos de apoyo que coordinan las líderes y también responden consultas a través del teléfono, vía mail y vía Facebook. En casos especiales, y de acuerdo a su disponibilidad, visitan a las madres en su domicilio.

Las líderes de la Liga son mamás con experiencia en lactancia y capacitación especializada, que se preparan para acompañar a otras mujeres durante ese período de manera voluntaria ninguna Líder de LLL puede exigir un arancel por el apoyo que ofrece.

Además, Sandra también es receptora de leche humana para el Banco de leche humana del Hospital Materno Infantil "Ramón Sardá", en zona Oeste.

“Las receptoras nos contactamos con las mamás que quieren donar, ya sea porque les parece un acto maravilloso o porque tienen excedente, y pasamos por sus casa a recolectar la leche y a entregarles material. Luego la leche se lleva al Banco, con los debidos recaudos, donde la pasteurizan y va a cada bebé que esta internado en dicha institución y que la necesita”, contó Sandra a Télam.

Una vez al año, el 19 de mayo, las madres van al Hospital para celebrar el Día de la donación de leche. En esa jornada aprovechan para conocerse personalmente, agasajarlas e intercambiar experiencias.

El apoyo más especializado

Mauricio Strugo es licenciado en psicología, psicoterapeuta gestalt y especialista en parejas y familias y dirige los talleres para hombres: “Y Nosotros También” y “S.O.S. padres”


"Son talleres para que los padres puedan reunirse y hablar de lo que les pasa y darse cuenta de que no están solos en esto", define Strugo y cuenta que una charla con amigos fue el puntapié de la idea. “A partir de consultar ellos, antes de ser papá, y al ver mi experiencia empecé a buscar material y no existía nada sobre lo que le pasaba al hombre en esta etapa pre y post parto. Así empecé a pensar en armar un espacio para hombres”, manifestó el especialista en parejas y familias.

“Los hombres no se animan a hablar de lo que les pasa y en general se ponen más adictos al trabajo, sienten más la obligación de la sobrecarga económica, de tener que estar bien y no sabe como moverse en ese lugar. También aparecen situaciones de infidelidad. El varón siente exclusión, que no tiene lugar. Entiende que es su hijo pero se genera cierta competencia. Esto provoca una pulseada donde depende los cimientos de la pareja, para poder sobrellevar situaciones complicadas”, explicó.

"En los encuentros, uno habla y, por cohesión y resonancia, empieza a vibrar el resto y se genera un clima de fraternidad. Se genera respeto y comprensión. Trabajan con su historia pasada, como fueron criados. Con escenas de la vida cotidiana. Y pasan de la queja a hacerse responsables”.

“La mayoría de los padres que vienenestán conectados con la crianza, necesitan trabajar su historia y mejorar; además algunos tienen problemas con sus parejas”, concluyó.

La psicóloga Florencia del Rocío López escribe el blog “Blog Ser Mamá”, en el que aborda el tema de la soledad en la maternidad.

“A veces sucede que la maternidad es un problema, sorprenden un montón de angustias y cuestiones que nos van metiendo para adentro, no nos sentimos comprendidas, nos van dejando solas y eso no es buena idea. Se trata de volver a reconocernos. Tenemos que volver a sentirnos una misma, eso nos pasa muchas veces cuando nos convertimos en mamás”, destacó Florencia.

“La terapia apunta a poder construir una nueva identidad en ese espejo donde no nos sentimos nosotras mismas, de estar a gusto con esto que somos y  asumir la maternidad de una manera más feliz”, relató.

“Un ejemplo que veo muchísimo es la idea de volver al cuerpo, volver a mi vida y no se trata de volver a eso, sino de acceder a una nueva identidad, a un nuevo yo, que incluya este nuevo nombre propio que es mamá y que se sume a la historia que venia haciendo”, concluyó Florencia.

Una tribu que apela al arte

Marina Gersberg es psicóloga, escribe y tiene una editorial independiente. Además, coordina grupos de padres que están esperando para adoptar, otra tribu que acompaña en la espera hacia la mater/paternidad.  

Marina coordina la revista digital "El cielo del mes" una publicación virtual y mensual donde se escribe y piensa en las nuevas maternidades/paternidades desde diferentes ojos, costumbres y sensibilidades.

“La idea surgió cuando fui madre y empecé a prestarle más atención a todo lo relacionado a la mater/paternidad, la crianza, el apego y un montón de cosas que hacían o decían amigos o conocidos que son escritores, poetas y fotógrafos. Me dieron ganas de compartir lo que me gustaba de todo eso, pero no como tips ni recomendaciones sino expresado a través del arte o en paralelo. Cómo está contado es importante porque es un momento tan intenso que está bueno dar a conocer lo que te llega y te sirve para hacer sentir al otro mejor y/o acompañado. Entonces me junté con una amiga, Noe vera, poeta también, y entre las dos le terminamos de dar forma”, contó a Télam.


En "El cielo del mes" combina relatos de parto con ensayos fotográficos. La propuesta es amplia: "Interesan las voces de nuestros contemporáneos, enterarnos y aprender, ver cómo se cría en nuestra época, conocer nuevas formas, apuestas y teorías". "Internet es genial para eso porque facilita y apura el intercambio, la socialización y la difusión de los contenidos que estamos generando madres, padres e hijos minuto a minuto".

Una mamá en tribu

María tiene 40 años y un hijo de 13 meses, León. “Criar en tribu es compartir experiencias de crianza, maternidad, lactancia, pareja, proyectos, la vida, con mujeres que crían de forma parecida. Si bien cada familia toma sus decisiones, todas criamos de manera respetuosa".

“Somos 10 mamás, muchas nos conocemos desde que teníamos la panza, otras cuando los bebés eran muy pequeños y nos vemos las que podemos una vez por semana mínimo. El chat siempre esta abierto: los miedos, dudas, conflictos, son los mismos para todas”.

María acepta que, a veces, la maternidad es solitaria. "La familia quiere ayudar pero termina opinando sobre todo (y todo lo que hacés está mal), las amigas con hijos más grandes están en otra, las amigas sin hijos desaparecen (temporalmente, o no) o las desaparece una misma porque el monotema, la maternidad, es inevitable. Y la pareja trabaja todo el dia y vuelve de noche".

Y ahí, siempre está la tribu para compartir, acompañar y descansar. "La tribu hace que no enloquezcas, sostiene y contiene".