03/03/2017 Colombia

Entretenimientos en vivo dan ambiente al pabelln y amenizan el trabajo en la Feria Vitrina Turstica

Con 40 paises representados,ademas de los 32 departametos colombianos y según datos de los organizadores, se concretaron unas 120 mil citas profesionales.

Por Gustavo Espeche Ortiz

Música y bailes en vivo, con mucha percusión y cuerdas, atuendos típicos caribeños y disfraces de animales autóctonos le dan color y una dinámica descontracturada a la Feria Vitrina Turística de Colombia, que desde hace tres días se desarrolla en Bogotá, sin disminuir la dinámica del trabajo de sus participantes, que concretaron unas 120 mil citas profesionales, según datos de los organizadores.

El concienzudo esfuerzo de promotores, operadores, funcionarios y prestadores de servicios por concretar negocios encuentra un bálsamo en los ritmos que suenan a lo lejos o a veces muy cerca en el pabellón central, donde se concentran los 40 países participantes y representantes de los 32 departamentos colombianos.

Las pequeñas bandas musicales y batucadas, que resultan una curiosidad en los encuentros de turismo de Buenos Aires, son una constante cuando se realizan en un país caribeño, y la Vitrina Turística organizada por la Asociación de Agencias de Viajes de Colombia (Anato) no es la excepción.

Una suerte de carnaval internacional se puede observar desde los puestos de trabajo o mediante una recorrida por el pabellón central, en el que se sucederán grupos vestidos a la usanza tradicional de cada destino, con caballeros en guayaberas y diversos tipos de sombreros, cuya forma, color y materia prima identifica el origen, y damas con amplios vestidos de varias capas, ornamentadas sus cabezas con flores, plumas y hasta frutas.

El colorido es la característica en la indumentaria, máscaras, capas, cinturones y aún en la decoración de instrumentos musicales, algo que resalta aún más cuando se trata de personajes montados en zancos, que sobresalen entre la multitud, como ocurre en varios stands.

También hay quienes exponen sus atuendos precolombinos, hechos con materiales naturales como fibras trenzadas, hojas y primitivos tejidos que cubren escasas partes del cuerpo -como en el pabellón propio de Risaralda, destino colombiano Invitado de Honor- también complementados con tradicionales tatuajes en el rostro, manos y piernas, que nada tienen que ver con los actuales "tatoos" urbanos.

Un grupo de mariachis,con atuendos blancos y los amplios sombreros tradicionales, pone ritmo mexicano frente al stand de su país, y a pocos metros unas bahianas de amplias sonrisas atienden en el puesto de Brasil -uno de los más grandes, al estilo brasileño- mientras retumba una batucada carnavalera.

En otro extremo se pueden comer una arepas rellenas de huevo que distribuyen desde el stand de Cartagena y, cruzando el pasillo central, varios destinos del corredor cafetalero invitan a degustar la deliciosa bebida tradicional de Colombia.

En el stand de Argentina se ofrecen con igual fin los famosos vinos locales o tragos preparados al instante en un bar del espacio de 300 metros cuadrados que dispone como País Invitado de Honor en esta edición de la feria, y parejas de gauchos y "chinas" exhiben danzas folclóricas en el mismo lugar donde también un grupo de pasistas carnavaleras invita a los presentes a danzar con ellas, mientras promotoras reparten constantemente grandes afiches de los más vistosos atractivos turísticos del país.

En varios puntos del pabellón "Oscar Pérez Gutiérrez", simpáticos animales y personajes de caricatura, todos antropomorfos, reparten folletería y se prestan para la fotografía para quien quiera posar con ellos, y también hay actividades de entretenimientos más modernos, como los paseos en realidad virtual que ofrece argentina y los recorridos en bicicleta -con similar tecnología- que se pueden realizar en el stand de Bogotá.

Si bien el predio del Centro Internacional de Negocios y Exposiciones (Corferias), en el occidente de Bogotá, es de 142.000 metros cuadrados, el espacio cubierto dedicado a la Vitrina Turística es de unos 30.000, con 10.000 de ellos ocupados por los stands.

En ese espacio se concentran las delegaciones de los países y departamentos, que llegan a sumar unos 20.000 visitantes y compradores profesionales y más de 1.000 expositores, y si bien esta feria no está abierta al público en general sino sólo a acreditados, por momentos la concurrencia es muy nutrida, y es entonces cuando la tarea de todos estos profesionales del entretenimiento reduce el stress y hace más llevadero el trabajo.