19/02/2017 Suiza

La paz en Siria vuelve a la mesa de la ONU, mientas en el terreno la guerra no para

Las trabadas negociaciones se reanudarán esta semana en Ginebra, bajo una nueva configuración del orden mundial con EEUU en un rol aún enigmático.

En el marco de denuncias cruzadas entre ambos bandos, que se echan en cara haber violado una y otra vez el cese de fuego instaurado a fin de año, delegados del gobierno sirio y de grupos opositores, muchos de los cuales en el pasado se unieron en una coalición negociadora, iniciarán nuevas conversaciones formales el próximo jueves para poner fin a un conflicto en el que ya murieron unas 250.000 personas, según la ONU.

Pero nada está cerrado en el tablero sirio e internacional para llegar a un ansiado, pero muy trabado acuerdo pacífico.

Si bien el gobierno de Bashar al Assad siempre negó la legitimidad de esa plataforma opositora y acusó a varios de sus miembros de "terroristas", la oposición, a su vez, está fragmentada y desacreditada para emprender nuevas negociaciones.

Las dificultades internas para llegar a un diálogo en Siria

De un lado está la oposición puramente política, algunos de cuyos miembros más destacados viven en el exilio y a quienes Al Assad acusa de estar desconectados de la realidad siria y de seguir los designios de intereses exteriores.

Por otra parte, está la oposición armada, compuesta de una multitud de grupos y brigadas rebeldes, varios de los cuales están en el Ejército Libre Sirio, cuya ala política es el Consejo Nacional Sirio y que inicialmente fue formado por desertores de las Fuerzas Armadas.

Ambos ejes, el político y el militar, están incluidos para esta nueva ronda en la Comisión Suprema de las Negociaciones (CSN), la coalición que participó anteriormente en las conversaciones.

Para las reuniones de esta semana, la CSN aceptó incorporar a grupos de la oposición tolerada por Al Assad y a los que Rusia siempre se ha referido como interlocutores válidos, sectores que viven en Siria y participan, aunque limitadamente, de la vida política en Damasco.

Sin embargo, la lista de la delegación opositora aún no es definitiva y "las consultas continúan", según Yara Sharif, vocero del enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, en declaraciones a la agencia de noticias EFE.

Los actores externos que participan en el conflicto

En las mesas y en el terreno las posiciones de otros países son claras: Rusia e Irán, que respaldan política y militarmente al gobierno sirio, y Turquía y los países árabes más influyentes en la región, que apoyan a las fuerzas opositoras.

Pero el gran misterio ahora es el enfoque que adoptará el nuevo gobierno de Estados Unidos a cargo del Donald Trump.

Incluso, el propio De Mistura, en la Conferencia de Seguridad de Munich de este domingo, se preguntó en voz alta ante la prensa dónde está Estados Unidos, al referirse a una solución política al conflicto sirio.

"No se los puedo decir porque no tengo idea", reconoció, aunque dijo que, si el objetivo del gobierno de Trump es vencer definitivamente al grupo Estado Islámico (EI), se necesita "una solución creíble" en Siria.

Incluso en las últimas y fallidas reuniones de paz en Astaná, en Kazajistán, Estados Unidos estuvo relegado y el protagonismo lo asumieron Rusia, Turquía e Irán.

Los encuentros de la capital kazaja también fueron vistos como intentos de debilitar las negociaciones promovidas por la ONU, que son defendidas por los tradicionales aliados de Estados Unidos, como Reino Unido, Francia o Alemania.

Mientras se espera que las Naciones Unidas, luego de nueve encuentros fallidos, avance hacia un acuerdo de paz, las afueras de Damasco siguen siendo un blanco de disparos de la artillería del gobierno sirio.

Pese a la tregua, la guerra continúa

El Ejército sirio y sus milicias aliadas renovaron sus ataques este domingo por la mañana contra Al Qabun con el lanzamiento de ocho misiles y morteros, ya que ayer también se produjeron ataques de artillería del Ejército contra los barrios capitalinos de Al Qedam, Al Hayar, Al Asuad y Teshrin.

El ataque, realizado con misiles tierra-tierra, también dejó varios heridos, por lo que el Observatorio no descartó que aumente el número de víctimas, al que consideró el mayor ataque desde 2014.