16/02/2017 Guatemala

Arresto domiciliario al hijo y al hermano de Jimmy Morales

Se trata de un hijo y un hermano del presidente de Guatemala que habían sido detenidos el 18 de enero, acusados de adjudicaciones irregulares en el Registro General de la Propiedad (RGP).

La liberación de José Manuel Morales Marroquín y Sammy Morales Cabrera, hijo y hermano, respectivamente, del mandatario guatemalteco, fue dispuesta por la Sala Tercera de Apelaciones, en razón de que no hay obstáculos para la investigación de la verdad, pues ambos familiares del presidente se presentaron voluntariamente ante la Justicia, reportó el diario local Prensa Libre.

La resolución también favorece a Alma Verónica Barrios Moreno, ex empleada del Registro de Propiedad y Mario Estuardo Orellana López, padre de la ex novia del hijo de Jimmy Morales, todos los cuales deberán pagar una caución económica de 100.000 quetzales (unos 13.500 dólares) para recobrar su libertad.

Los cuatro beneficiados deberán acudir a un juzgado cada lunes para firmar el libro de asistencia y tienen prohibido salir del país.

La Sala revocó la falta de mérito otorgada por la jueza Silvia de León a favor de Sammy Morales y Orellana López por lavado de dinero, por lo que ambos deberán afrontar cargos por ese delito.

El hijo y el hermano del presidente estaban en prisión porque un juzgado los procesó por tres adjudicaciones de eventos irregulares en el RGP por un valor equivalente a unos 26.000 dólares en 2013, informó la agencia EFE.



Aunque ellos no se beneficiaron económicamente de las tres adjudicaciones realizadas de manera irregular, la Fiscalía les imputó el delito de fraude al entender que hicieron un "favor ilícito" para beneficiar al padre de la ex novia del hijo del mandatario, que fue detenido y también será procesado por el mismo cargo.

Estos tres eventos adjudicados irregularmente fueron descubiertos por las autoridades en el marco de una investigación mayor que reveló que entre enero de 2012 y mayo de 2015 se autorizó la firma de 16 contratos laborales anómalos en el RGP, conocidos como "plazas fantasmas" (ficticias), los cuales recibieron más de 3 millones de quetzales (unos 400.000 dólares) como remuneración por un trabajo no realizado.