02/02/2017 show

"Ramones le hablaba a la gente y los argentinos estaban listos para orlos"

El baterista Richie Ramone y Cj Ramone, leyendas vivas de una de las bandas más representativas del movimiento punk, se presentarán juntos el próximo sábado en el porteño Teatro Flores.

Por Florencia Fazio

Allí celebrarán las tres décadas del desembarco de los Ramones en el país con un recital en Obras que significó la piedra fundamental de una conexión con el público local que transitó la euforia y el desenfreno.


"Los Ramones le hablaba a la gente y Argentina estaba lista para que le hablen. Es increíble cómo aún hoy en los shows se pueden ver cuatro generaciones de fanáticos. En Argentina, los Ramones es como una religión", expresó Richie, en entrevista con Télam, cuando se le preguntó sobre el inesperado éxito que cultivó el cuarteto oriundo de Queens en Argentina y que sumó entre sus logros seis shows consecutivos en Obras y un adiós en un Monumental colmado.

La cita con la formación que tendrá a esta dupla ramonera por primera vez sobre un escenario local y se completará con Mariano Martínez (Ataque 77) en guitarra y Seba Expulsado (Expulsados) en voz, empezará a las 19 en la sala de avenida Rivadavia 7806, del barrio porteño de Flores, con Sonia Chammah y su segundo álbum, "Intenso", como soporte.

El primer concierto de los Ramones en Argentina fue en Obras, el miércoles 4 de febrero de 1987: Así comenzaba a construirse una relación que se extendería a lo largo ocho años y 21 recitales en piso argento, de los 2200 (recitales más o recitales menos) que se cuentan en la trayectoria de los autores de clásicos como "Blitzkrieg Bop", "Somebody put something on my drink" y "Beat on the Brat".

Richie Ramone, Entitled

La propuesta musical que por ese momento traían los cuatro flacos lookeados con camperas de cuero y pantalones de jean rasgados, se enmarcó en una nueva oleada de bandas nacidas en la década del 70 en Estados Unidos y Reino Unido, entre las que se destacaron los Sex Pistols y The Clash, y tuvo como objetivo hacer frente a lo que estaba socialmente establecido, desde la letra y lo sonoro. De ese modo Joey, Johnny, Dee Dee y Richie comenzaron a tejer con el público argentino un lazo de fanatismo y descontrol que, aún hoy, continúa vigente.

Richie fue uno de los cuatro Ramones desde 1983 -cuando Marky abandonó su lugar en la batería- hasta 1987, y durante esos años su impronta quedó plasmada en "Too Tough to Die" (1984), "Animal Boy" (1986) y "Halfway to Sanity" (1987), tres álbumes que devolvieron al cuarteto al sonido crudo y punk de sus primeros años. Ese sello personal se puede escuchar también en sus dos álbumes solistas "Entitled" (2013) y "Cellophane" (2016).

Si bien Cj y Richie integraron los Ramones con tres de sus miembros originales, nunca compartieron la misma escuadra. Cj reemplazó a Dee Dee en el bajo dos años después de que Richie abandonara la formación por desacuerdos con los músicos. Así es como desde 1989 y hasta el ocaso de los Ramones en 1996, el cuarteto quedó conformado por Joey, Johnny, un Marky alejado de las adicciones y Cj, quien supo perpetrar el sonido ramonero más melódico en sus álbumes solistas "Reconquista" (2012) y "Last chance to dance" (2014).

Télam: ¿Qué es lo que más te atrae de Argentina?
Richie Ramone: La gente, la comida, el vino y su paisaje hacen que Argentina sea uno de mis destinos favoritos, además de que tiene una historia notable. Deberían sentirse orgullosos porque también tienen el público ramonero más dedicado y leal, generaciones de público para ser exacto. Es una gran combinación.
T: Sí, la conexión entre Argentina y los Ramones es única, ¿por qué creés que tuvieron tanto impacto?
RR: Los Ramones le hablaba a la gente y Argentina estaba lista para que le hablen. Es increíble cómo se pueden ver en los shows cuatro generaciones de fanáticos, es como una religión.

T: ¿Por qué elegiste a Cj, Sebastián y Mariano para celebrar esta fecha?
RR: Siempre desee tocar con Cj pero nunca pudimos afinar los detalles. Este show hizo que todo tuviera más sentido y que se definiera rápidamente; quedará en la memoria por un largo tiempo y traerá muchos recuerdos. También quería tocar con músicos locales, y Sebastián y Mariano estaban primeros en la lista porque entienden realmente cuál era el mensaje de los Ramones.
T: Si se diera la oportunidad ¿invitarías a tocar a Marky Ramone?
RR: ¿Quién es Marky Ramone?

T: Hace un rato hacías referencia al mensaje de los Ramones; ¿por qué creés que después de 30 años sigue teniendo tanta fuerza?
RR: Porque el punk no es un peinado, es una actitud. Trata sobre ser honesto con uno mismo. No tiene nada que ver con la falsedad ni las pretensiones. El punk es la lucha por lo que uno cree correcto, no es sentarse a esperar detrás de algo o alguien. Y los Ramones lograron hacer eso eso con gracia y elegancia.

T: ¿Sentís nostalgia de aquellos años?
RR: Las décadas del 70 y 80 fueron un gran momento para que el punk crezca. El mundo se estaba desarrollando muy rápido y la música estaba cambiando todo el tiempo. Era como el lejano oeste, donde podías decir o hacer lo que quisieras. Hoy es diferente, con los medios de comunicación y siempre te repreguntas las cosas antes de hacerlas.

T: El punk siempre estuvo asociado a la denuncia política, desde el choque, pero ustedes prefirieron mantenerse a un lado de ese tenor discursivo; ¿por qué?
RR: Sí, los Ramones escribieron desde un costado más divertido y destacaron el mensaje de la vida y de lo que los chicos atravesaban a diario. Por eso tocó a tanta gente, incluso hoy. "Bonzo goes to Bitburg (My Brain is Hanging Upside Down)", fue probablemente una de las canciones más políticas que Dee Dee alguna vez escribió.

T: ¿Cuál es tu opinión sobre la escena actual del punk?
RR: Creo que el mensaje es similar, en su mayor parte, pero nosotros somos los que vivimos de una manera diferente ahora. El mundo es un lugar diferente. Es por eso que las temáticas sobre las que nosotros cantábamos cambiaron, pero la actitud sigue siendo la misma.

T: ¿Es una presión haber sido parte de una de las bandas más populares en la historia del rock al momento de encarar nuevos proyectos?
RR: Nunca sentí esa presión. Es siempre una ventaja ser parte de la historia y de la mejor banda de rock del mundo, y no cambio eso por nada. Era muy joven y ellos me enseñaron muchas cosas, especialmente cómo tratar a los fanáticos con dignidad y respeto.

T: Una de las canciones más populares de los Ramones es de tu autoría; ¿cuál es la historia detrás de "Somebody put something in my drink"?
RR: Todo el mundo sabe mi historia con los bares cuando era niño y sobre cómo robaba tragos porque no tenía dinero para pagarlos. Fue un juego divertido que solíamos entretenernos hasta que una noche alguien le puso LSD a mi bebida. Le conté la historia a Dee Dee, me pidió que la escriba y la mantuvieron viva en la lista de temas hasta el último show.

T: Muchas personalidades del ámbitos de la cultura y del espectáculo hicieron pública su posición respecto de Trump. Esta es casi una pregunta de rigor: ¿Cuál es tu opinión?
RR: Es demasiado pronto para decir en qué puede contribuir como Presidente. Como persona, creo que Trump es un cuadrado que no sabe para dónde salir, y un narcisista que piensa que es mejor que todos los demás. El 2017 será una año salvaje. Paz.