30/01/2017 Brasil

Eike Batista: de la lista de Forbes a una crcel comn

Octavo en la lista de los billonarios de Forbes en 2010, este lunes, el empresario fue a una celda común por una razón muy simple: en Brasil quien no tiene un título de educación terciaria no puede mezclarse con presos 'vips' o tener mejores condiciones de detención.

Por Pablo Giuliano

El ex billionario se entregó este lunesal desembarcar desde Nueva York en el aeropuerto Tom Jobim de Río de Janeiro luego de que el jueves lo declararan prófugo en una causa en la que se lo acusa de pagarle un soborno de 16,5 millones de dólares a Sergio Cabral, ex gobernador de Río de Janeiro, importante líder del PMDB de Michel Temer preso en la cárcel de Bangú 8.

El empresario fue rapado y enviado al presidio Ary Franco, zona norte de Río, donde hay 2000 presos en una cárcel para 1.000. Fue, dos horas después y por cuestiones de seguridad, transferido a Bangú 9, también en Río. 

Como no tiene estudios secundarios, no tendrá lugar en una cárcel alejado de los presos comunes, supuestamente las más violentas del país que sufre con las masacres en los presidios.

El artículo 295 del código de procedimiento penal incluye entre jueces, políticos y autoridades a los diplomados por alguna facultad entre los beneficiarios de mejores condiciones de detención en Brasil.

El magnate Eike Batista fue detenido en el aeropuerto de Ro de Janeiro

"Desde 1841 que se separan a los presos en Brasil por razones obvias, como hombres y mujeres. Pero la cuestión del diploma aparece en 1937 y forma parte del código de proceso penal. Quizás es la más difícil de ser justificada. Autores antiguos explicaban que el motivo era no mezclar personas 'de calidad' con 'el común de los criminales", explicó a Télam el penalista Luciano Quintanilha, del estudio Vilardi Advogados, de la ciudad de San Pablo.

El abogado explicó que "actualmente, la defensa de esta distinción entre quien hizo una facultad y el que no reside mucho más en el argumento de que el sistema carcelario es caótico y por cuestiones de dignidad humana, justifican una segregación provisoria "especial".

Batista tenía hasta 2013 una fortuna de de 30.000 millones de dólares y ese año Forbes lo mandó al descenso y puso en el lugar del más rico de Brasil al discreto Jorge Lehman, dueño nada menos que de la cervecera belga-brasileña Ambev y Burger King.



Batista, hijo de una alemana y de un ministro del gobierno laborista de Joao Goulart, derrocado en 1964 por un golpe militar, en los años 90 y la primera década del siglo XXI, con el Brasil de Luiz Inácio Lula da Silva como actor global, logró conquistar su sueño de ser el más rico del gigante sudamericano.

Sus empresas, todas con nombre con la letra X (MMX, OPX, OGX), se expandieron desde la minería amazónica hacia el mercado de acciones, impulsiado por una suerte de búsqueda desenfrenada por las riquezas petroleras submarinas de Brasil descubiertas en 2007 por Petrobras, a quien en algún momento pensó en desafiar.

"Quiero ser el más rico del mundo en 2015", se había fijado como meta.


Pero en 2013 Batista, quien desfilaba por despachos oficiales de todo los gobiernos, gobernaciones, partidos como un caso de éxito de los aguerridos emprendedores brasileños, sufrió la mayor derrota: además de caer en la lista de Forbes, su empresa petrolera OGX que operaba en el estado de Río de Janeiro revisó cálculos optimistas y perdió crédito, credibilidad y el derrumbe de las agencias de calificación de riesgo.

Forbes, en ese entonces, calculó que el "mayor perdedor de 2013" fue Eike Batista, con 2 millones de dólares perdidos por hora. El default de OGX de 44,5 millones de dólares a acreedores extranjeros aceleró la caída. "La imagen de Brasil en la Bolsa fue afectada", dijo por entonces el ministro de Economía, Guido Mantega, del gobierno de Dilma Rousseff.

El chiste de moda era que los amigos de Facebook habían dejado de seguir a Batista, quien vendió gran parte de las acciones y el control de las empresas. Incluso la empresa minera MMX dijo que el magnate (se le adjudican 900 millones de dólares) no forma más parte del consejo de administración, por lo que su captura no afectará a la firma.



Pero no toda la riqueza a veces puede con la ley escrita. Batista no completó sus estudios de ingeniería realizados en Alemania y por eso fue enviado a una cárcel común mientras espera una sentencia firme de su procesamiento por corromper a su amigo y ex gobernador Cabral.

En la puerta de la cárcel donde fue rapado, los familiares protestaban contra el preso famoso, el hombre que en siete años viajó de la lista de Forbes a una celda común.